Cuando el cinturón aprieta la calidad cede

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¿Cuál es la respuesta de consumidores y empresas ante una reducción de los ingresos reales? Por un lado, es esperable que los consumidores más afectados busquen productos más baratos que permitan suavizar su restricción presupuestaria. Por el otro, aquellas empresas que logren satisfacer dicha demanda podrían ganar cuota de mercado. En este contexto, ¿cuál es el rol que juega el ajuste en la calidad de los bienes y servicios de la economía?

Mi tesis doctoral pretende responder estas preguntas, estudiando diversos episodios de crisis económicas severas en países en desarrollo, caracterizados por grandes contracciones de los ingresos reales, depreciaciones del tipo de cambio real, y colapsos de las importaciones. La devaluación se utiliza como un cuasi-experimento que ocasiona una disminución plausiblemente exógena en el ingreso real promedio de los consumidores domésticos (medido en moneda extranjera). Todos los episodios estudiados se caracterizan por un notable efecto composicional en la canasta de importables. El precio de los productos importados (medidos en dólares en aduana) se reduce fuertemente en los años que siguen a la depreciación real de la moneda (21% en promedio) (ver Figura 1), y también disminuye la calidad estimada de los productos importados (0,10 desvíos estándar con respecto a la calidad promedio de la industria en el año inicial).[1] Asimismo, aumenta (disminuye) la participación de las variedades de menor (mayor) precio/calidad relativa en el valor total importado de cada producto.

Estos hechos estilizados se racionalizan con un modelo muy sencillo. Una reducción del ingreso real tiene que alterar la valoración relativa del precio y la calidad de los bienes. Es decir, los consumidores valoran más el dinero disponible (y por tanto el precio) y se preocupan menos por la calidad del producto que consumen. Ello genera un aumento en la demanda relativa de aquellos productos de menor precio y menor calidad. Al mismo tiempo, la respuesta óptima de la empresa debe combinar una reducción del márgen de ganancia con una disminución en la calidad del producto ofrecido. Lo interesante de este modelo es que permite elaborar un índice de precios a nivel producto y simular la respuesta (secuencial) de dicho índice frente a una caída en la disposición a pagar ocasionada por una reducción en el ingreso real. De este modo, es posible descomponer la reducción del índice de precios a nivel producto en tres canales: (i) ajuste del márgen de ganancia, (ii) ajuste de la calidad, y (iii) efectos sustitución entre distintas variedades de un mismo producto.

Figura 1. Cambio en precios post devaluación

Notas. Coeficientes estimados a partir de 24 regresiones (2 para cada país) del log(precio) de las variedades importadas (6 dígitos x país de origen) en una variable binaria llamada “Post” (=0 en los tres años previos a la devaluación, =1 en los tres años posteriores). Una especificación incluye EF a nivel producto (azul) y otra EF a nivel variedad (roja). Cada variedad es ponderada por la participación en el valor total importado de la industria correspondiente. Errores estándar robustos clusterizados a nivel industria. Fuente. COMTRADE (Naciones Unidas).

Para ser más preciso, lo que propongo es un modelo de equilibrio parcial donde cada producto está compuesto por un conjunto de variedades verticalmente diferenciadas. Por el lado de la oferta, cada empresa internacional produce sólo una de las variedades de un producto diferenciado, en un mercado caracterizado por competencia monopolística. Por el lado de la demanda, cada consumidor elige aquella variedad que le provee una mayor utilidad. En este modelo se presenta un trade-off entre precio y calidad. Cuando se produce una caída del ingreso real, disminuye la disposición a pagar de los consumidores, y aumenta la valoración marginal del ingreso disponible (lo que equivale a valorar relativamente menos la calidad). Como consecuencia, las empresas tienen el incentivo de ajustar a la baja sus márgenes de ganancia y la calidad del producto que ofrecen. Una caída en la calidad podría vincularse, por ejemplo, con un aumento en la participación de segundas marcas y/o modelos de menor calidad relativa. El cambio en ingresos, precios y calidades afecta la demanda relativa de cada firma produciéndose además un efecto composicional: para un mismo producto se sustituyen variedades de precio/calidad alto por variedades de precio/calidad bajo. El resultado final es una reducción en el precio de los productos importados (medido en dólares). La estimación de los parámetros estructurales del modelo permite cuantificar la importancia relativa de los distintos mecanismos. A partir de las ecuaciones del modelo se simulan precios, calidades y niveles de demanda contrafactuales en los dos equilibrios (pre y post reducción del ingreso real) manteniendo constantes el resto de los parámetros (e.g. costos de la firma). Luego es posible calcular el índice de precios a nivel producto y descomponer la variación que experimenta en respuesta a un shock negativo en el ingreso real en los tres canales antes mencionados.

Los resultados de este ejercicio sugieren que el ajuste en la calidad de cada variedad explica (en promedio) alrededor del 50-57% de la reducción total del precio de un producto, el efecto sustitución explica alrededor de 31-41%, y el ajuste del márgen de ganancia explica un 10-17%. Los resultados sugieren que el ajuste en la calidad de los bienes es el canal más importante para explicar la reducción del precio de los productos importados en los años que siguen a la depreciación de la moneda doméstica. El mecanismo de ajuste en la calidad no solo tiene implicancias en términos de bienestar, sino que es relevante para el entendimiento de fenómenos macroeconómicos muy estudiados en la literatura, como el efecto de las variaciones del ingreso real en la productividad, y el traslado incompleto de las devaluaciones hacia los precios domésticos.

[1] Las medidas de calidad utilizadas se obtienen a partir de la estimación de un sistema de demanda de elección discreta. En este contexto, la calidad es entendida como un fenómeno puramente subjetivo y se vincula directamente con las elecciones que hacen los consumidores. Intuitivamente, es la participación de mercado de una variedad controlando por su precio (componente vertical).

Hay 1 comentarios
  • Hace unos años Steve Keen escribió "Debunking economics. The naked emperor dethroned" Un libro que al decir de muchos críticos está destinado a sacudir a fondo los axiomas fundamentales de la teoría economía actual.

    Supongo que el autor de este breve artículo lo tendrá en cuenta antes de adentrarse en las funciones de oferta y demanda. Si la vieja teoría predecía variaciones de precios y comportamientos hoy es quizás tratar de explorar las posibilidades del comportamiento parasitismo clientelar en simbiosis con las siempre necesitadas estructuras de poder.

    El precio de la energía, por ejemplo, sería un interesante objeto de estudio. Incluyendo detalle exhaustivo de la evolución de sus componentes de costes fiscales y regulatorios.

    Saludos

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