SOS: La situación de los investigadores extracomunitarios en España

Como se ha repetido en , España necesita un nuevo modelo productivo basado en la innovación y en la mejora de la productividad. Para poder llevar a cabo esta transformación es vital conseguir atraer y retener en nuestro país a los trabajadores cualificados, tanto nacionales como extranjeros. Sin embargo, como muestra un reciente  de Chiara Franzoni, Giuseppe Scellato y Paula Stephan, la presencia de científicos extranjeros en nuestro país es muy escasa. Mientras que en países como Suiza, Canadá, Australia o Estados Unidos cerca de la mitad de los científicos en activo son extranjeros, en España la cifra asciende a un modesto 7%. La situación es algo mejor a nivel de doctorado: el  en España ha pasado del 6% en 1995 al 23% en el 2010, de los que cerca del 80% son extracomunitarios.

Fuente: Chiara Franzoni, Giuseppe Scellato and Paula Stephan (2012)
Porcentaje de científicos extranjeros en Biología, Química, Materiales, Ciencias de la Tierra y Medio Ambiente. Fuente: Chiara Franzoni, Giuseppe Scellato and Paula Stephan (2012)

Según los resultados de la encuesta que Franzoni y coautores realizaron a unos 17,000 científicos, los principales factores que afectan a la movilidad geográfica serían, por este orden, (i) las posibilidades de desarrollar una carrera profesional, (ii) la calidad científica del equipo de destino, (iii) el prestigio de la institución, (iv) el equipamiento y los fondos de investigación, (v) la calidad de vida, (vi) el salario, y (vii) los motivos familiares. Es poco probable que en España las condiciones laborales de los científicos vayan a mejorar en el corto plazo. Los salarios son relativamente  para los estándares internacionales, los fondos de investigación se han reducido drásticamente, hay pocos centros de investigación de élite y las decisiones de contratación y promoción no siempre son meritocráticas. Pero un aspecto que afecta sensiblemente a la calidad de vida de los investigadores extranjeros y que es claramente susceptible de mejora es el marco legal y, sobre todo, los trámites burocráticos.

En general, la legislación relacionada con la movilidad de los científicos ha mejorado en los últimos años (ver más detalles en la editada por el FECYT, la o la ). Por ejemplo, se ha facilitado la reagrupación familiar. También ha mejorado la convalidación de los títulos académicos. En el pasado se producían situaciones surrealistas, como la de un conocido economista, doctor por el MIT, a quien el ministerio denegó la convalidación de su título de doctor porque no había realizado la licenciatura en una universidad homologada. Para solucionar la falta de un título homologable, dicho profesor tuvo que matricularse de todos los cursos de licenciatura en la universidad en la que trabajaba, incluyendo los cursos que él mismo impartía y, tras finalizar en menos de un año la que ha sido probablemente la licenciatura más rápida de la historia, el ministerio decidió finalmente reconocer su doctorado por el MIT.

Pero aún siguen existiendo importantes barreras legales. Los investigadores y profesores extracomunitarios por ley no pueden acceder a puestos de Profesor Titular o Catedrático de Universidad, por su carácter de funcionario. Una situación similar se produce en el CSIC donde, además, al no existir contratos laborales adecuados, no es posible la contratación permanente de extracomunitarios. Esperemos que la anunciada reforma de las universidades haga posible el acceso de los investigadores extranjeros a este tipo de puestos.

Otra de las barreras a las que se enfrentan los investigadores foráneos, especialmente los extracomunitarios, es la ineficiencia y la lentitud de la burocracia encargada de implementar la política migratoria. Una de las situaciones más problemáticas es la renovación de los permisos de residencia. El permiso de residencia debe ser renovado periódicamente, en el caso de los estudiantes de doctorado cada año, y en el caso de los doctores al año, a los tres años y a los cinco años. Cada una de estas renovaciones conlleva diversas visitas a la delegación de extranjería correspondiente, donde el investigador y su familia tienen que esperar a la intemperie durante largas horas en condiciones a menudo humillantes (ver por ejemplo este grabado en el centro de Aluche). Tras completar los trámites correspondientes, la renovación puede tardar en completarse muchos meses, en ocasiones cerca de un año. Durante este período, el investigador se encontrará en un limbo legal, con un permiso de residencia que no es válido y todos los problemas que esto conlleva para poder viajar, tener acceso al sistema de salud o simplemente para poder contratar una línea telefónica. Por ejemplo, para viajar al extranjero es necesario obtener en la delegación de extranjería la llamada “autorización de regreso”. Incluso con este documento, la ausencia de un permiso de residencia en vigor puede impedir viajar países que exigen visado o realizar viajes entre terceros países.  Estos problemas pueden ser letales para muchos investigadores, especialmente para aquellos jóvenes doctores que pretendan acudir al mercado de trabajo académico.

Otro problema habitual es la falta de información. Los investigadores extranjeros que se trasladan a nuestro país suplen a menudo la falta de apoyo institucional gracias a la generosa ayuda de sus colegas. En el futuro, si queremos competir en el mercado global de la ciencia, es necesario que dotemos a nuestro sistema científico de instrumentos institucionales adecuados. En este sentido, una iniciativa interesante es el proyecto , que ofrece servicios gratuitos y personalizados a todos los científicos extranjeros que residen en Francia o están a punto de trasladarse a ese país.

El actual deterioro de las condiciones de trabajo en el ámbito científico en España está generando un éxodo de investigadores, tanto nacionales como extranjeros. Estos últimos son especialmente móviles, por lo que es fundamental realizar lo antes posible las reformas necesarias para hacer de España un lugar atractivo para los inmigrantes cualificados.

 

 

Hay 21 comentarios
  • En Cataluña existe la institución ICREA (www.icrea.cat), a la cual me honro de pertenecer, y que surgió precisamente para resolver esos problemas y aumentar el nivel científico. El 55% son españoles y el resto, extranjeros. Los sueldos son muy aceptables. El nivel es impresionante (y no lo digo por mí, que conste). Los investigadores ICREA tienen 54 de 104 grants ERC en Cataluña y son sólo unos 200 investigadores. Saludos.
    Miguel

    • Miguel,

      Gracias por tu comentario, el modelo de ICREA es sin duda un ejemplo a seguir. (Otro día hablaremos de la fallida experiencia del "ICREA" madrileño.)

        • Antonio,

          Quizás merezca la pena dedicar un post completo a este tema. Mi impresión actual se limita a lo sucedido en el área de Economía, pero en el futuro intentaré documentarme sobre la situación en otras disciplinas.

          La clausura repentina de la sección de Economía ha sido desafortunada, introduce mucha incertidumbre en el mercado académico internacional acerca de la credibilidad de las instituciones españolas. También tengo mis dudas sobre su localización geográfica lejos de otros centros de investigación en Economía, lo que dificultaba aprovechar las economías de escala y de aglomeración, e impedía, por ejemplo, la participación en un programa de doctorado.

          Por supuesto, cualquier comentario, sugerencia o información sobre este tema, que sin duda conocerás mucho mejor que yo, es muy bienvenida.

  • Contrastan todas estas dificultades con las aparentes facilidades de que disfrutan las estrellas del deporte. No me imagino a ningún futbolista, sea imitador o no de Fernando Alonso, haciendo cola para renovar el permiso de residencia. Claro que todos sabemos qué es lo verdaderamente importante: "er furbo".

    • JuanAV,

      Sería interesante saber como solucionan en la práctica los clubs de fútbol este problema. No se trata solamente de las horas de cola que conlleva la renovación, sino que mientras que ésta se tramita, lo que puede tardar fácilmente 6-9 meses, cada vez que el futbolista quisiera salir al extranjero debería solicitar la “autorización de regreso”. Necesitaría conseguir a tiempo la cita, lo que no es siempre posible, volver a hacer cola en la delegación de extranjería y, tras obtener la autorización, que se prepare para explicar a las autoridades migratorias del país de destino por qué su tarjeta de residencia lleva tanto tiempo caducada y no ha sido renovada. Me consta que más de un colega extracomunitario se ha visto obligado a cancelar un viaje de trabajo por este motivo.

      • Según parece, disponen de una autorización de residencia temporal mientras se tramita la definitiva.

        Creo, no estoy seguro, que hay algo parecido para altos directivos.

        • JuanAV,

          Muchísimas gracias por el link. Esto resuelve el misterio de los deportistas de élite.

  • Gracias por sacar a la luz este tema, Manuel. Desde mi perspectiva de IP que hasta ahora he tenido con cierta frecuencia fondos para contratar postdocs, los problemas burocráticos son un incentivo... para no contratar ni pedir tales fondos. El tiempo que he podido gastar en gestiones con las personas que intentaba contratar es mucho, al punto de que acabas no contratando al mejor sino contratando a un español para ahorrarte líos y preocupaciones. Es claro que esto no es sólo un problema de la burocracia, sino que las Universidades y OPIs no tienen personal administrativo para afrontar estas tareas, que por tanto acaban recayendo en el investigador. Pero el grueso es la absurda burocracia, que encima muchas veces es circular y sólo resoluble porque alguien se salta alguna norma. Yo he llegado a censar gente en casa de colegas del grupo para poder obtener un NIE rápidamente, por ejemplo. Y trampas con homologaciones, para aburrir. En comparación, cuando yo me fui de postdoc a USA nadie me pidió jamás ni siquiera ver mi título. En fin, una prueba más de lo que importa la investigación en este país. Gracias de nuevo.

    • Hola Anxo,

      Muchas gracias por tu comentario. No había querido entrar inicialmente en este tema en el texto, porque realmente es un lío entender y explicar el proceso burocrático, pero como bien dices muy a menudo es circular. Una brillante investigadora que acaba de abandonar nuestro país me explica lo siguiente:

      "Remembering my initial experience with Spanish bureaucracy makes me want to laugh and cry at the same time. Once I received my working visa from the Spanish Consulate I was also handed a document explaining the steps I needed to take once I entered Spain. I say document, but what I really mean is a scrap of paper all of 5x3cm stating that once I entered Spain I would need to apply for a NIE. To apply for a NIE, these instructions stated, I will first need to register with Social Security and in order to register with Social Security, I needed a NIE. I was then registered as living in a small town outside of Madrid. This town allowed me to register as living there even though I had never been to this town, in order to be able to register for Social Security, obtain a NIE and sign my contract once I had arrived. It seemed crazy that the system forced me to do something fraudulent before I had even arrived in the country!"

      PD: Si te sirve de consuelo, no eres el único que tiene empadronados en su casa a sus colegas extracomunitarios 🙂

  • Hola Manuel,
    si no recuerdo mal, el truco para lograr las trabas en la contratación de investigadores extracomunitarios ante extranjería es considerarlos "profesores invitados". Si no estoy equivocado, cada universidad tiene criterios propios para decidir quién es un profesor invitado (arbitrariedad que ha permitido contratar como "profesor invitado" a doctores formados por el propio departamento en algún caso) y a partir de esa invitación para dar docencia, en extranjería se ponen menos pesados, aunque esa sección de nuestra administración es, como siempre, una cruel lotería.
    Por otra parte, para nuestras universidades cualquiera que no sea del departamento es foráneo o extranjero, por lo tanto, los problemas de los extracomunitarios serán lo de menos para ellos. Como escuché decir a una persona importante en mi propia universidad cuando denunciamos los criterios aprobados para no estabilizar a los RyC: "Es que vienen de fuera y nuestras plazas no pueden ser para ellos. Si el ministerio quiere que los contratemos, que les pague las plazas con sus fondos".

    • Hola Carles,

      ¿Quizás te estás refiriendo a los contratos de "Profesor Visitante"? En muchos departamentos de Economía se utilizan para "simular" un contrato de tenure-track. Es decir, permiten contratar durante seis años (tres contratos encadenados de dos años) a un determinado profesor con cierta flexibilidad salarial, y no renovar el contrato al final de este período si el profesor no ha alcanzado unos determinados objetivos académicos.
      En relación a los extracomunitarios, es posible que estos contratos hagan más fácil la solicitud inicial, pero las renovaciones del permiso de residencia las hacen por el régimen general, con todo lo que eso conlleva.

      • Si no recuerdo mal (hace ya casi 10 años que leí las leyes y reglamentos sobre estos temas), los profesores de universidad tienen privilegios en cuanto la movilidad laboral ante la ley de extranjería, pero, paradójicamente, los investigadores no. Es decir, que si la categoría profesional es “profesor de universidad”, los criterios para lograr la residencia son más flexibles y rápidos. Por otra parte, si quien contrata al investigador es una universidad, en el contrato puede figurar PDI o Investigador. Si se puede añadir la palabra “profesor” o, además del contrato, la universidad emite un documento que reconoce al investigador como “profesor invitado”, es posible que ante extranjería el papeleo sea más fácil. En mi universidad las figuras de “profesor invitado” se emplean, por ejemplo, para regularizar cuestiones burocráticas (acceso a las bibliotecas e instalaciones) que quienes son “investigadores” sin ser “docentes” no pueden disfrutar. Por esa razón, si ante el ministerio se puede entregar algún documento que diga “Profesor” en vez de “investigador doctor” o similar, los trámites son más sencillos. Parece que es muy absurdo y es muy absurdo, porque los burócratas de extranjería sí que llegan a hacerse una idea de qué es un profesor. Pero qué es un postdoc junior escapa a su umbral de comprensión.

  • Manuel,

    Gracias por un magnifico post, como siempre. Siempre he pensado que España "no es pais para nobeles". Al menos, en nuestro campo, una gran mayoria de los galardonados son extracomunitarios. Hace años no hubieran podido convalidar sus estudios de Licenciatura pues sus BSc o BAs eran mas cortos que nuestras licenciaturas o quizas,como el caso del insigne economista que citas--por cierto, no solo Phd por MIT sino Full Professor en NYU cuando decidio volver aqui-- ni siquieran se habian graduado en Economia, obstaculo infraqueable para ser catedratico en esta disciplina. Ahora se perderian en inacabables tramites burrocraticos (la doble r es a proposito). Sin llegar a la categoria de nobeles, hemos tenido y estamos teniendo muchos casos de gente de primerisima calidad que nos abandona agotada de golpearse contra una pared. No nos engañemos, detras esta un corporativismo carpetovetonico, auspiciado por instituciones inefables como la CRUE, ANECA, etc. Veo la crisis como una ventana de oprtunidad: si nos imponen mayor competencia desde fuera, las murallas discriminatorias acabaran derrumbandose.

  • Gran artículo, Manuel. Nunca está de más remarcar las ineficiencias de la burocracia en el sistema universitario Español.
    Yo trabajo en USA. La “autorización de regreso” me la firma la universidad, tardo literalmente 5 minutos en conseguirla, y me vale no solo para un viaje sino para todo el año. Sinceramente, no comprendo porque esto no se puede hacer en España. No me parece que sea una política más cara de implementar. Da la sensación de que este tipo de prácticas, claramente ineficientes, no se cambian por pereza y/o ignorancia, no por falta de recursos. En fin, un ejemplo más de un panorama desolador…

    • Gracias Sebastián Melmoth.
      En realidad en lo que atañe a la "autorización de regreso" en España ha habido algún cambio reciente, aunque me temo que a peor. En el pasado la "autorización de regreso" se concedía por tres meses y podía ser utilizada en múltiples viajes. Desde hace unos meses han cambiado el sistema y ahora es necesario solicitar una autorización de regreso para ¡cada viaje!
      Lo que no ha cambiado es el sistema de colas. Aunque las citas incluyen hora, en la práctica ésta es irrelevante. Tiene cierta ironía que los académicos dediquemos nuestro tiempo a intentar buscar la solución a problemas relativamente complejos y sofisticados de la organización del Estado, y luego en el mundo real te encuentras con una administración que no es capaz de organizar un sistema de colas eficiente. Con un simple sistema de números con una estimación del tiempo de espera previsto se podrían ahorrar cada día miles de horas de espera inútil.

  • Nuestro sistema está diseñado para que no haya la más mínima movilidad del profesorado universitario. Una dato anecdótico. Un profesor que hubiese impartido clases durante veinte años en una prestigiosa universidad de los U.S.A., pongamos Harvard, y estuviese barajando la posibilidad de convertirse en profesor titular o catedrático de una Universidad pública española (risas de fondo), debería saber que dicha docencia no le servirá para obtener ni un sólo quinquenio (complemento retributivo por méritos docentes). La razón: nuestra burocracia universitaria considera, contra legem, que sólo computa la docencia impartida en universidades públicas.

    • Hola Gabriel,

      Realmente es paradójico que en el mundo actual en el que casi todos los países se pelean por atraer al talento internacional, nosotros mantengamos una legislación que discrimina a los extranjeros.

  • Este entramado burocrático es lo que peor recuerdo de cuando trabajaba en España.
    Con este artículo viene a mi mente el párrafo final de la adenda al informe sobre la reforma del sistema universitario español:
    "Antes de poner punto final al presente voto particular, subrayemos un básica preocupación: toda medida de reforma del gobierno de las universidades debe poderse ubicar como nueva nota en el pentagrama de nuestro ordenamiento jurídico -como gustaba de decir el gran jurista Santi Romano- melódicamente, en forma que guarde la debida armonía con los restantes sonidos."
    Con ese criterio, nos veo atrapados por siempre en una cacofonía burocrática.

  • Muchas gracias Manuel! Excelente artículo. Totalmente cierto. Yo también sufrí mucho de eso y sigo sufriendo para renovar la tarjeta de mi familia y yo!

  • Muchas gracias Manuel! De hecho estoy pensando en escribir algo sobre mi trato con la burocracia que es totalmente opuesto con mi trato con mis colegas (la razón que me quedé tantos años en España). Como te comenté, hace 5 años estuve en la cola para la renovación de la residencia en Carabanchel durante 4 horas con temperaturas de 3 grados con mis dos hijos de 5 y 10 años. Fijaros, mis hijos han nacido en España y no pueden coger la nacionalidad Española automáticamente! Todo el sistema está pensando en hacer la vida más difícil para los extra-comunitarios desde la convalidación de títulos hasta la simple renovación de la residencia (permanente). Por ejemplo, hace años a mi mujer le pidieron la justificación de todos los viajes hecho en los últimos cinco años!!! Si no, no le renovaban la residencia. Ahora de repente han tenido una idea genial, la residencia permanente se ha desaparecido por otra que se llama, de larga duración. Solo puedo especular, esto me dice que la nueva definición nos da menos derechos-sino porque cambiar? Un día me pondré a escribir mi experiencia española, pésimo desde el punto burocrático y fantástico al nivel académico. Desde luego siempre presumir del estupendo jamón, queso y el vino!! No hay más. Un abrazo.

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