La rentrée laboral

Este verano nos han tenido en un sinvivir las turbulencias de los mercados financieros, que han logrado incluso cambiar la Constitución en apenas unas semanas, para limitar la deuda y el déficit público. Los fuegos artificiales financiero-parlamentarios nos distraen de la marcha de la economía real y, en particular, del mercado de trabajo, donde no hay muchas buenas nuevas.

Con respecto al mercado de trabajo, suelen llamarnos la atención mucho más las cifras referidas a cantidades (con perdón), es decir, el empleo y el paro, que las referidas a precios, es decir, los costes laborales y, en especial, el salario real (el salario medio dividido por el nivel de precios medio). La evolución de estas magnitudes aparece en el gráfico ya tradicional, que –como pidió hace tiempo un lector de Drugevijesti comentando esta entrada– empieza no con la recesión (a mediados de 2007) sino en 1999, cuando se creó el euro.

Este gráfico muestra lo raro que es el mercado de trabajo español. Anomalía 1: en la expansión el empleo crece más que el PIB y en la recesión cae más. En los demás países suele suceder lo contrario, pues los costes de ajuste (es decir, los de contratación y despido) penalizan a las empresas que alteren el nivel de empleo, fomentando su estabilidad. El origen de esta anomalía está en buena medida en la contratación temporal, que ha reducido excesivamente el coste del despido, exacerbando la variabilidad del empleo (ver esta entrada). No está de más recordar que este patrón de comportamiento se agravará con la última e incomprensible medida de política laboral de este Gobierno Casi Decapitado –revirtiendo su propia reforma de hace menos de un año–, que ha suprido los límites al encadenamiento de contratos temporales, ya comentada en este blog.

Otro factor que coadyuva a esta anomalía es otra rareza, comentada también a menudo aquí. Anomalía 2: normalmente el salario real medio, aunque no tiene un patrón cíclico muy acusado, tiende a responder positivamente al ciclo económico, es decir, a subir en las expansiones por la mayor demanda de trabajo y a caer en las recesiones por la menor demanda. En España el salario real medio pactado en los convenios colectivos cae en la expansión y sube en la recesión. Al abaratarse el trabajo en la primera fase y encarecerse en la segunda, el salario contribuye a que el empleo oscile más que el PIB (un artículo clásico sobre impacto conjunto de la fijación de salarios y los costes de despido sobre la rotación laboral es el de Giuseppe Bertola y Richard Rogerson). A su vez, este atípico patrón cíclico se debe, en gran medida, a las características de la negociación colectiva en España (descritas en la propuesta de reforma de Fedea).

¿Qué ha estado pasando recientemente en el mercado de trabajo? Hasta ahora, el gráfico anterior mostraba la evolución siguiente: mayor crecimiento del PIB, menor destrucción de empleo y progresiva moderación salarial. Era una evolución lenta pero sostenida. Ahora, como en el caso de un aficionado que ve, con el alma en vilo, a un ciclista subir el Alto del Angliru, empieza uno a temer que la bici se está parando: no se termina de acabar la destrucción de empleo, el PIB no termina de tirar hacia arriba y la variación del salario real se estanca. Es una economía congelada, atenazada por las malas perspectivas y la elevada incertidumbre. Y las últimas previsiones de la OCDE y del BCE de ayer presagian una desaceleración.

¿Se ha notado en los salarios algún efecto de la reforma laboral? La reforma de la negociación colectiva es demasiado reciente, pues se aprobó en abril de 2011. En cuanto a la reforma laboral de junio de 2010 (revisada en septiembre), podemos medir algún efecto de la parte que afecta directamente a los salarios: la posibilidad de que las empresas en situación económica negativa puedan acordar con sus trabajadores condiciones de trabajo distintas de las fijadas por el convenio de su sector (ver aquí).

Resulta que, albricias, la Encuesta Anual de Coste Laboral del INE ha incorporado un nuevo módulo dedicado a las relaciones laborales en las empresas. Según esta nueva información, las modificaciones en las condiciones de trabajo han afectado al 8.3% de los trabajadores y en las estrictamente salariales al 6.5% (los cubiertos por convenios colectivos son el 91% del total y el 20% tienen convenio de empresa). Es una aproximación a la incidencia de los descuelgues salariales. No son cifras despreciables, teniendo en cuenta que la reforma solo fue aplicable durante la segunda mitad del año y no fue firme hasta septiembre. Y se observa que las indemnizaciones por despido como porcentaje del coste laboral total han sido menores en las empresas con modificaciones salariales que en que no han tenido modificaciones (0.85% frente al 1.26%), así que es posible que los descuelgues estén evitando una mayor destrucción de empleo en pymes en situaciones comprometidas (habría que tener en cuenta otros factores, como el tamaño, para estar seguro).

Durante el mes de agosto los operadores de los mercados financieros se dieron cuenta de que se se aproximaba una ralentización del crecimiento económico en los países de la OCDE e incluso una posible recaída en la recesión (las señales estaban ahí antes). Así, dado que no cabe esperar un aumento de la demanda mundial (sino todo lo contrario), no hay margen para un estímulo fiscal de la demanda interna (sino todo lo contrario) y no podemos devaluar nuestra moneda (ni está prevista una pseudo-devaluación mediante cambios impositivos), sería necesario profundizar la moderación de precios y salarios. Pero esto no está sucediendo en suficiente medida ni con los precios (por ejemplo, el deflactor del PIB era del 1.8% frente al 1.3% de la Eurozona en el primer trimestre) ni con los salarios de convenio. Y los índices de competitividad frente a la Eurozona están mejorando muy poco o –en el caso de los costes laborales unitarios en las manufacturas– empeorando. De ahí la petición del Presidente del Gobierno, a la CEOE y a los sindicatos, de moderación de precios y salarios. Llega 4 años tarde y se le podría recordar que él mismo no ha promovido las reformas estructurales que hubieran favorecido esa moderación, pero es una petición razonable.

Hay 32 comentarios
  • La petición del presidente del Gobierno recibió respuesta de los sindicatos en forma de carta, en la que se decía entre otras cosas, lo siguiente: "Los salarios deben mantener una senda de moderación en su crecimiento, como el establecido en el actual acuerdo de negociación colectiva (AENC), con una extensión a un periodo temporal más amplio, pero el esfuerzo será baldío y contraproducente si no está acompañado de un compromiso firme de contención de los beneficios empresariales y un esfuerzo adicional de inversión de los excedentes obtenidos para ampliar y mejorar el tejido productivo español".

    • Aureliano. Varios puntos:
      a) El acuerdo de negociación colectiva (AENC) no es suficientemente ambicioso: 1% para 2010 (vale), 1%-2% para 2011, 1.5%-2.5% para 2012.

      b) Aún así, el AENC no se ha cumplido: aumento salarial pactado en 2010, 2.23%, y en lo que va de 2011, 2.65%. Es papel mojado.

      c) No tiene sentido restringir los beneficios (ni sé cómo se hace si no es subiendo el impuesto sobre beneficios), que son un residuo. Sí tiene sentido pedir que los precios suban poco, lo que tampoco se ha cumplido. Doble papel mojado.

  • Ese lector que pidió retrasar el inicio del gráfico a 1999 tenía buen ojo.

    Es evidente que la crisis la pagamos todos (sobretodo los 4 millones y pico de parados), lo que no es tan seguro es que la expansión la disfrutasemos todos. El salario real español está estancado desde 1990, y, pese a que probablemente los asalariados de nivel alto sí mejorasen desde 1999, la llegada masiva de inmigrantes por la capa baja del mercado de trabajo hizo retroceder el salario real unas decimas cada año. Maravilloso sistema económico el que gozamos y seguimos gozando.

    La productividad relativa a los países más desarrollados bajó sistemáticamente durante la expansión que se inició en 1995 (y ya venía de antes), y todas las ganancias de capital que se pueden intuir del crecimiento del PIB se malgastaron en casas, Porsches Cayenne y muuuucho dinero en metálico cambiando de manos, pero nunca en inversión productiva.

    Vaya panorama, ¿ha cambiado algo?

    • Morenawer. Aunque es una hipótesis plausible y no descartable, en este trabajo (no encuentro una versión gratis) no se encuentra un efecto significativo de la entrada de inmigrantes sobre los salarios de los nacionales. La razón sería la segregación ocupacional entre inmigrantes y nacionales, al menos antes de la recesión.

  • Samuel: durante los primeros años del gráfico entraron en España millones de trabajadores que elevaron considerablemente la población activa; ese aumento desmesurado -en comparación con otras épocas- de la oferta de trabajo puede perfectamente haber reducido durante años el salario real pactado aun en medio de una expansión. O por decirlo de otra forma, en esa expansión concreta puede que la oferta de trabajo creciera a tasas superiores a la demanda, de forma que -en equilibrio, aumentase el empleo y cayera el salario real. Y si la productividad media del empleo creado en esa expansión fuera menor que la del empleo preexistente, no es descabellado que la tasa de crecimiento del empleo superara a la del PIB real. Con todo esto no estoy rebatiendo directamente tus argumentos, sino que sugiero una posible explicación al "extraño" patrón observado desde 1999 hasta 2007 al coincidir con un episodio sin precedentes de aumento de la población activa.

    • Sirio. Además de lo que le he contestado a Morenawer relativo a los inmigrantes, es plausible que la oferta creciera más que la demanda de trabajo, pero la realidad es que el paro cayó del 21% al 8%, lo que no parece coherente con esta idea. (Eiste el problema de la endogeneidad de todas estas variables y del salario real, por lo que una respuesta más correcta exigiría un modelo.)

  • Samuel
    Puedes explicar brevemente el porqué de esta frase "dado que no cabe esperar un aumento de la demanda mundial (sino todo lo contrario), no hay margen para un estímulo fiscal de la demanda interna (sino todo lo contrario)"
    Gracias un saludo. Luis

    • LVS. Me explico: “dado que no cabe esperar un aumento de la demanda mundial (sino todo lo contrario),"

      Porque la economía mundial se está desacelerando, como indican los informes de ayer de la OCDE y el BCE, y hay sospechas fuertes de recaída en la recesión en las economías más desarrolladas. Es improbable que una aceleración del crecimiento en otras zonas, como Asia, lo compensen.

      "no hay margen para un estímulo fiscal de la demanda interna (sino todo lo contrario)”

      Estamos en un proceso de consolidación presupuestaria para poder cumplir los objetivos progresivamente más ambiciosos de déficit público a los que nos hemos comprometido con la UE. Al desacelerarse el PIB, los ingresos fiscales caen y el gasto público tendrá que caer aún más.

  • La anomalia 2 no podria ser causada por el cambio en al composicion de los trabajadores afectados por el convenio como causa de la crisis?

    A ver si de una vez por todas, ademas de congelar salarios, se aumenta la competencia en carburantes, telecomunicaciones, energia, etc.

    • Asanz. Precisamente uso salarios pactados en convenio, es decir, tarifas salariales, para evitar sufrir cambios de composición de los trabajadores, que sí sesgarían medidas como el salario observado medio.

      "A ver si de una vez por todas, ademas de congelar salarios, se aumenta la competencia en carburantes, telecomunicaciones, energia, etc.".

      Amén.

  • Samuel:
    "Aunque es una hipótesis plausible y no descartable, en este trabajo (no encuentro una versión gratis) no se encuentra un efecto significativo de la entrada de inmigrantes sobre los salarios de los nacionales. La razón sería la segregación ocupacional entre inmigrantes y nacionales, al menos antes de la recesión."

    Eso ya lo digo en mi post, si te fijas ;). El contrafactual sería imaginar cómo se hubiese comportado el mercado de trabajo en caso de crecimiento (¿decrecimineto?) natural de la población activa y, sobretodo, como afectaría esto al reparto del crecimiento del PIB entre asalariados y no asalariados, per cápita. Mi hipótesis es que, en un contexto de gran crecimiento económico, la fuerte expansión de la población laboral mantuvo los salarios bajos en muchos puestos laborales y esto benefició básicamente a empresarios. Igualmente, desvió los beneficios de empresarios y autónomas de una posible inversión, nunca realizada, hacia el pago de salarios baratos, con las consecuencias en la productividad que todos conocemos.

    • Morenawer. Sí y no. En tu comentario entiendo que hablas de segregación entre cualificados y no cualificados. El resultado empírico que yo cito solo se sostiene si también había segregación entre no cualificados inmigrantes y nacionales.

      El contrafactual es dudoso, pues la entrada de inmigrantes es en buena medida endógena al crecimiento económico y lo realimenta, es decir, que el crecimiento habría sido menor sin la entrada masiva de inmigrantes, que facilitaron el boom de la construcción. Se necesitaría un cierre de fronteras exógeno. No obstante, te da en parte la razón lo sucedido en la expansión de la segunda mitad de los 80 y principios de los 90, cuando los salarios reales se recuperaron tras un decrecimiento en la mitad de la década. Mira el gráfico A.26 de la p. 233 de este trabajo de Boldrin, Conde-Ruiz y Díaz-Giménez. Lo difícil es separar el efecto de los inmigrantes del efecto de la caída de la productividad, que es tendencial (y, como siempre, todo es endógeno).

      No es cierto que no hubiera inversión productiva en la expansión, la hubo y mucha, aunque parte se desvió a la construcción. Pero estoy de acuerdo en que la disponibilidad de mano de obra barata fomentó una reducción de la relación capital-trabajo óptima y por tanto menor crecimiento del producto marginal del trabajo y de ahí menos salarios.

  • Samuel,

    "Aún así, el AENC no se ha cumplido: aumento salarial pactado en 2010, 2.23%, y en lo que va de 2011, 2.65%. Es papel mojado"

    No soy experto en este tema pero creo que el aumento salarial se refiere (o debería) a los salarios de los que continúan trabajando, en comparación con el salario anterior, no a una simple media desvirtuada por el efecto composición. Es decir, el 2.23 pactado se refiere a los salarios incluidos en los convenios (mismo trabajo ¿más salario?). Los salarios en convenio claramente no han aumentado (por lo menos, no tanto). ¿Cómo puede pactarse sobre el salario medio si no se conoce quién va a ir al desempleo, si los que ganan más o los que ganan menos? Creo que lo que es papel mojado es seguir creyendo que nuestros problemas de competitividad se van a solventar bajando (moderando) salarios, que es lo que pensamos una gran mayoría de economistas.
    Sobre los beneficios: se puede considerar que son un residuo en el papel (modelos) pero en el mundo real no son un mero residuo sino la única finalidad de la inversión, con una inflexibilidad a la baja tremenda que raramente se analiza en profundidad.

    Saludos

    • Antonio M. Espín. La tasa de crecimiento medio de los salarios pactados en convenio es una media ponderada de los porcentajes de aumento de los niveles mínimos de salarios que se han acordado en los convenios de todos los sectores y de todas las empresas que tienen convenio propio. Lo que no es: una media de los aumentos de los salarios habidos en todas las empresas de España.
      Está poco sujeta a efectos de composición porque, debido a la actividad sindical, los aumentos salariales de convenio son muy parecidos entre todos los sectores y el peso de los convenios de empresa es bajo (entre el 10 y el 20%).
      No es una medida de los salarios observados por muchas razones (ascensos, reclasificaciones, etc.) y, por supuesto, por los despidos (si se despide a un trabajador con salario alto, la media de crecimiento salarial medido (no pactado) baja. Y también difieren ambas medidas porque una empresa que ya esté pagando salarios por encima del mínimo de convenio puede perfectamente fijar un aumento distinto.
      La recuperación de la competitividad depende, esencialmente, de la variación de los costes laborales y de otros inputs, de los márgenes de precios, de la productividad y de la calidad. Los salarios son importantes porque en muchos sectores son el principal componente de los costes, pero todo lo demás también importa.

  • Samuel,

    “A ver si de una vez por todas, ademas de congelar salarios, se aumenta la competencia en carburantes, telecomunicaciones, energia, etc.” Y tu dices "amén".

    Si sucediera esto la contención de los salarios se trasladaría a los precios; mientras tanto, ¿para qué sirve la contención salarial más que para aumentar los beneficios empresariales?

    Un saludo,

    • Aureliano. Veamos los datos:
      Variación entre 2003:2-2007:1 y 2007:2-2011:1 de la participación en el PIB neto (de depreciación del capital) de:
      (es decir, 4 años previos a la recesión y 4 años de recesión)

      Remuneración de asalariados: +1.9%
      Impuestos s/ la producción...: -2.4%
      Excedente de explotación.....: +0.5%

      De momento la remuneración de asalariados va ganando.

  • Gracias Samuel por aclarármelo, pero es que me parecía entender del texto que establecías una relación causa-efecto entre caída de demanda externa- imposibilidad de estímulos fiscales, causalidad que no entendía. Ahora veo clara la idea.
    Un error mío de lectura sin duda.
    Un saludo. Luis.

  • Un artículo muy interesante pero siempre hay más explicaciones posibles que no por ello más válidas. La subida de salarios al tiempo que aumenta el desempleo puede deberse al interés empresarial de que un trabajador realice el trabajo que antes realizaban más trabajadores. La reducción del empleo, de hecho no se corresponde con la reducción del PIB ya que aumenta las distancias. Menos trabajadores rinden más y algunos, que no todos, son incentivados para producir el efecto, "para ganar lo que gana el, debo trabajar más". Un ejemplo claro de esta situación la vemos en la comunidad de Madrid, para ahorrar dinero en educación se aumenta la jornada laboral y a unos pocos se les aumenta el salario. La media salarial sube, pero el paro también. Si estas medidas las puede tomar un organismo público... ¿no habrán hecho lo propio las empresas?

  • Un artículo que prometía pero vuelve a ser más de lo mismo: vamos que como siempre los neocons se descuelgan con que hay rebajar los salarios (aún más??). Y una cosa que no consigo entender es por qué en Munich los salarios son el doble que en España y a pesar de eso sus empresas son más competitivas que las españolas y su tasa de paro es muy baja. No será que existen otros factores más relevantes que el salario en si mismo? Repito lástima de artículo porque pensaba que iba a explicar por qué en España el trabajo es un problema endémico...

  • Samuel,

    En mi último comentario no pretendía establecer una competición para ver quién iba ganando.

    A ver si me explico. Tú dices que "sería necesario profundizar la moderación de precios y salarios. Pero esto no está sucediendo en suficiente medida ni con los precios (por ejemplo, el deflactor del PIB era del 1.8% frente al 1.3% de la Eurozona en el primer trimestre) ni con los salarios de convenio." Y por eso el presidente del Gobierno pide a la CEOE y a los sindicatos moderación de precios y salarios. Por otro lado, parece que estamos de acuerdo en que “a ver si de una vez por todas, ademas de congelar salarios, se aumenta la competencia en carburantes, telecomunicaciones, energia, etc.” Lo que yo planteaba es que si se moderan los salarios pero en ciertos sectores estratégicos no aumenta la competencia este descenso de salarios no se trasladará a los precios (sólo servirá para aumentar beneficios). En fin, lo que quería decir es que si la moderación salarial no va acompañada de otras medidas estructurales no parece que vaya a servir de mucho.

    Un saludo.

  • Ayer en el trabajo, un compañero decía lo mismo que Jorge: "vamos que como siempre los neocons se descuelgan con que hay rebajar los salarios (aún más??)". Pero, si lo he entendido bien, los DATOS que da Samuel (Samuel, por favor, ¿puedes confirmarme esto?) en su respuesta a Aureliano, precisamente, dicen lo contrario.

    Y perdón si mi ignorancia me hace decir barbaridades, pero intento entender. Supongo que los sueldos más altos de los alemanes serán debidos a que sus bienes y servicios valen más o se pagan más. (Y no son todos los alemanes; una explicación para turistas decía que los berlineses tienen un sueldo medio de no llega a 900 €).

    • Francisco Saurí. Aclaro: lo que dicen los datos es que, en comparación con los cuatro años anteriores a la crisis, la participación de los asalariados en el PIB ha crecido cerca de un 2% y la del excedente de explotación + rentas mixtas ha crecido un 0.5%. Lo que han bajado han sido los impuestos sobre la producción y las importaciones.

      a) El primero es la variación de: Empleo x Salarios.
      b) El segundo es la variación de: Beneficios de sociedades + Beneficios (y salarios) de los autónomos

      En (a) pesa la caída del empleo, pero parece pesar más la subida salarial (de los que conservan el empleo, claro, que son 4 veces más que los parados al final del periodo).

      En (b) pesa la destrucción de empleo de los autónomos, pero no hay estimaciones fiables de cuánto supone, desgraciadamente.

  • Samuel:

    ¿No tendrá también un efecto composición la subida de salarios reales? Supongo que donde menos empleo se ha destruído es en los sectores más competitivos, que precisamente por ser los que mejor van a lo mejor se han permitido el lujo de subir más los salarios. Al expulsar empleados los sectores menos competitivos, que además de tener menos empleados les suben menos el sueldo, la media sube.

    Por otro lado, no hay que olvidar ese espectacular 4,5% de subida de sueldo a los funcionarios en 2009 (creo), ni el hecho de que los salarios reales durante la expansión, al estar calculados respecto a datos de convenio, excluyen los pagos en negro. Pagos en negro que, en la construcción (8% del PIB, alrededor de lo mismo en el empleo), han estado muy extendidos. Pero mucho, mucho.

    Por último, quizá sería interesante ver los datos por sectores y su porcentaje respecto al empleo total, o quizá por deciles respecto del total, me parece que la dispersión en torno a la media debe ser muy alta.

    • FER. Como explicaba a Asanz antes, precisamente los salarios de convenio están elegidos para minimizar los efectos de composición. Hay un efecto de composición porque se ponderan los salarios de convenio de cada sector por su peso en el empleo, pero este efecto es pequeño porque las diferencias entre los aumentos pactados en los distintos sectores son bastante pequeñas. Sí hay dispersión intrasectorial de niveles de salarios, con diferencias entre los más cualificados y los menos cualificados, pero los aumentos salariales pactados no son muy distintos. Lo que sí hay son diferencias en la incidencia de los convenios, que es menor cuanto mayor es el nivel de cualificación, pero examinar esto exige cruzar bases de datos distintas y revisiones de los convenios uno a uno, es decir, una labor muy costosa. De todas formas, procuaré escribir algo sobre diferencias salariales en el blog.

      Sobre los pagos en negro no puedo hablar, porque por definición no hay datos. Sabemos que la economía sumergida supone alrededor del 20% del PIB (extra), pero no hay que yo sepa datos sobre salarios por sector pagados en negro. Así que solo podemos especular.

  • Hola Samuel, muchas gracias por tu post como siempre interesante. Se que no hay una sección de peticiones, pero a veces me gusta hacerlas. Me gustaría, si viérais conveniente, que escribierais una entrada, de estilo más teórico, explican los efectos que tienen los costes de despido (en general) sobre la productividad y el desempleo. Aún recuerdo lo que nos dieron en Labour Economics y sinceramente lo considero muy interesante, por lo menos a mí me sirvió para tener una visión mucho más amplia y darme nuevas ideas sobre el tema.

    Por cierto, en mi caso se profundizó sobre los efectos de los costes de despido pero no tanto en la negociación colectiva, otro tema del que habéis hablado en muchos posts pero verlo en una entrada bien organizado y explicado con referencias a los mejores trabajos debe ser un placer.

    • Carlos Jerez. Recojo la petición de que escriba sobre los efectos de los costes de despido, aunque pensaba que a estas alturas todo el mundo estaría harto de este asunto.

  • Don Samuel, España es diferente. Apenas me da tiempo a leer los comentarios, cosas de la vida, pero me atrevo a opinar, sí un cualificado técnico cobra 3000 euros y los declara tanto en expansión como en recesión y un encofrador; por poner un ejemplo, declara en expansión 1000 pero se embolsa de verdad 4000 y durante la recesión se queda en paro, la media declarada en expansión es de 2000 pero en recesión es de 3000, dinero negro que hemos tenido. Pero a lo mejor esto es una bobada y no merece la pena publicarlo.

    • Carlos. Como he contestado a FER antes, sobre la economía sumergida no podemos decir mucho. Por otra parte, en la medida usada de recogen las tarifas de convenio, no los pagos reales declarados. Para eso nos tenemos que ir a la contabilidad nacional o a otras fuentes sobre salarios (no hay muchas). Tocará comparar ambas en una entrada futura, me estoy cargando de deberes...

  • Enhorabuena por este y por otros análisis, Samuel. Me admira mucho la capacidad de explicar e interpretar datos que a veces no entendemos correctamente y que, al menos en mi caso, somos incapaces de encontrar.
    Ayer por la noche, para revisar un original a medio editar, estuve buscando datos sectoriales en USA. Cuál no sería mi sorpresa cuando me encuentro en el blog anexo al “site” que un par de ciudadanos USA, buscaban lo mismo y recibimos un "Chart unavailable, please webmaster" y uno de los usuarios nos dice: "No sé de qué os sorprendéis, estos datos comienzan a ser secretos".
    Cada vez sucede con más frecuencia. Bien sean agregados de M3, evoluciones históricas de GDP por sector o datos de net income, renta per cápita o salarios en cualquiera de sus colores.
    Encontrar un dato significativo, estable y fiable se ha vuelto imposible para un ciudadano normal con lo cual la desconfianza es creciente al ver estados escondidos tras una maraña estadística cada día más enrarecida.
    El dato de evolución de salarios reales se ha vuelto un arma arrojadiza y escurridiza mientras el consenso de algunos medios supuestamente informados es que llevamos mucho tiempo en un proceso de pauperización real que los datos oficiales no miden a la luz del día pero que tampoco consiguen esconder.

    Mientras recabamos mínimos de convenio, las fusiones de enormes cajas se están haciendo sobre los hombros de gente "fuera de convenio" sin reconocer las responsabilidades de los equipos directivos que siguen cobrando como antes de ser promocionados. En otras compañías no es infrecuente ver que hemos reducido personal y pagamos algo más a quienes se han quedado haciendo, además del suyo, parte del trabajo que hacía gente que ya no está.
    En el capítulo precios, lo mismo: Gobiernos y oligopolios suben sus precios con denuedo en múltiplos muy importantes de la inflación oficial mientras los demás bajamos los nuestros.

    El PIB que de ello salga será verdad estadística, pero también cartón piedra y aviso de paro creciente cuya causa tendremos que explicar.

  • Entiendo que la variación de los salarios reales pactados es la variación nominal pactada entre la inflación real. ¿O me equivoco? Creo que algunos -pero no sé si muchos- convenios tienen cláusulas para recuperar el poder adquisitivo perdido por el error (tradicionalmente negativo) en la predicción del IPC. ¿Es posible que parte del comportamiento de la curva se deba a un cambio de errores negativos a errores positivos en esa predicción?

    • Fulano. La variación de los salarios reales es la variación nominal de salarios pactada menos la tasa de inflación.

      En los últimos años, aproximadamente el 65% de los asalariados en España han estado afectados por mecanismos de indexación salarial con respecto a la inflación, apuntalados por cláusulas de salvaguarda diseñadas para proteger a los trabajadores frente a las pérdidas de poder adquisitivo cuando la tasa de inflación excede a la tasa prevista en el momento de la negociación. En general los errores han sido positivos, es decir, mayor inflación realizada que prevista, o sea que no se han compensado errores negativos y positivos.

      Hay que destacar que en el gráfico se usa la tasa medida por el deflactor del PIB, porque es más relevante para la competitividad. Esta inflación es menor que la medida por el IPC; en términos del IPC los salarios reales sí están decreciendo (tienen tasas negativas).

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