Super Sarko contra los bonus y el boniato rebelde

Me ha salido un título de serie B española, pero ya verán que está justificado. El Economist de la semana pasada anuncia una serie de nuevas que se veían venir. Los complementos retributivos de las empresas financieras van a ser vigilados, inicialmente por Michel Camdessus, antiguo preboste del FMI, y podrán ser limitados según la salud financiera del banco. Adicionalmente los bancos deben publicar su política de complementos, y la responsabilidad de los mismos pasará a un comité y no la tendrá el jefe del individuo en cuestión. Incluso quieren limitar la fracción de los ingresos que se puede destinar a complementos.

Mi primera reacción es que este intento de regular los salarios lo tiene difícil para funcionar. Los complementos son altos en buena parte porque reglamentos anteriores limitaron la parte de los salarios no condicionada al rendimiento. Y esto me recuerda una cosa que cuenta mi padre de los tiempos del racionamiento en España. En el mercado de Cádiz era difícil encontrar patatas, y las que había eran de pésima calidad. En cambio encontrar boniatos (sweet potatoes, para los que están aprendiendo español) era facilísimo y no eran particularmente caras. Un vecino agrónomo le explicaba que la razón era que la Junta de Racionamiento se llevaba todas las patatas que cultivase un agricultor a un precio ridículo, pero el boniato no estaba regulado. Me temo que para cada intento de controlar un precio de algo importante hay un boniato rebelde o un estraperlista sonriente a la vuelta de la esquina.

Una segunda observación que me interesa del artículo es que los banqueros han aceptado la regla sin quejarse mucho. Las razón que da el Economist es ingenua: los empleados franceses son más leales y menos abiertos a que irse con otra empresa. Más bien les razonable pensar que os banqueros estén encantados porque si se consigue el objetivo de controlar los salarios, los beneficios de sus empresas posiblemente subirán. Pero también es posible que ya hayan encontrado su escapatoria a la regla y les parezca poco preocupante el asunto.

No me sorprendería que llegaran más intentos de controlar los salarios de los banqueros. Dada la garantía implícita que están dando los estados a los grandes bancos, algunas reglas habrá que ponerles. Y no cabe duda de que los bonos pueden animar conductas arriesgadas que nos pueden salir muy caras a todos. Pero habrá que pensar en remunerar muy bien a Camdessus y a su equipo, porque las fórmulas creativas van a surgir como boniatos en otoño.

Hay 1 comentarios
  • Interesante.
    Más que la definición de "boniato", me hacía falta la de "estraperlista". Al tener que buscarla me he encontrado con que el orígen de la palabra es interesante. Se puede leer .

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