La Ciencia Económica y la Gran Recesión I

La Ciencia Económica y la Gran Recesión I

Estas dos semanas de finales de junio ando de viaje, primero en el Banco de Italia, donde estoy enseñando un (aquí están las notas de clase) y luego en el BCE y en el Banco de Inglaterra, donde hablaré de política monetaria.

Por eso, os dejo con una serie en dos entregas de una cosa que me pidieron escribir por un compromiso sobre la crisis económica y el estado de la macro, algo sobre lo que ya se ha dicho mucho pero que siempre resulta interesante. En la primera entrega explico porque las la mayoría de las críticas a la macro no me convencen. En la segunda entrega explicaré qué es lo que pienso que tenemos que hacer al respecto. Espero comentarios (aunque puede que tarde en responderlos unos días).

INTRODUCCIÓN

Quizás uno de los temas acerca de los que más se ha hablado desde el comienzo de la gran recesión mundial en el 2008 es cómo la ciencia económica (en especial la macroeconomía y la economía financiera) puede haber influido en el origen de la crisis y cuáles son los posibles efectos en el futuro desarrollo del análisis económico de las turbulencias en los mercados. En particular, un gran número de comentaristas han criticado la labor de los economistas y pedido una reorientación profunda de la ciencia económica.

LA CRÍTICA

El argumento de los críticos es, básicamente, que no solo los economistas no pudieron prever la crisis, sino que, dada su excesiva confianza en el mercado, indujeron una desregulación demasiado agresiva que llevó a la creación de una burbuja especulativa cuyas consecuencias estamos aún pagando. Por tanto, concluyen, la ciencia económica tiene que transformase en un instrumento más útil. Los detalles de esta transformación difieren entre los comentaristas, unos enfatizando más la necesidad de abandonar lo que consideran un excesivo formalismo matemático y otro centrándose en la construcción de modelos donde los agentes económicos sufren de sesgos sistemáticos en su comportamiento, con terceros autores enfatizando la distinción entre riesgo (aquellas situaciones donde conocemos las distribuciones de probabilidad de los eventos futuros) de las de incertidumbre (donde no conocemos estas distribuciones). Por supuesto estas propuestas no son excluyentes entre ellas y, por eso por ejemplo, muchos de los que sospechan del formalismo matemático también desconfían del paradigma del agente racional.

En este artículo vamos a centrarnos más en la segunda parte del argumento, la necesidad de cambiar la ciencia económica ya que el primero (la posible responsabilidad de los economistas en el origen de la crisis) requeriría, para corroborarle o negarla de un aporte documental que va más allá del espacio disponible.

UN PAR DE DEFINICIONES

Antes de entrar en una evaluación más detallada de estos argumentos, vamos a restringir el uso de la palabra economista y ciencia económica en los párrafos siguientes en un sentido muy estricto. Por economista entenderemos aquellas personas que se dedican la mayor parte de su tiempo al estudio de la actividad económica, bien directamente en una universidad u otros centros de investigación (por ejemplo, el servicio de estudios de un banco central o de un banco privado) o que están inmersos en la creación y coordinación de la política económica, bien a nivel nacional (como en un ministerio) o internacional (como el Fondo Monetario Internacional). Esta definición excluye del conjunto de los economistas a aquellas personas cuya labor profesional fundamental es la dirección de empresas, la participación en los mercados financieros, la asesoría fiscal o la consultoría. Aunque en el uso cotidiano en castellano a muchos de las personas en estas labores últimas se les llama también economistas, este no es el sentido con el que la palabra se utiliza normalmente en inglés, el lenguaje en que la abrumadora mayoría de la discusión académica e intelectual está escrita. Por consiguiente, resulta más fácil y menos dado a confusiones el uso anglosajón del término que el español. El objetivo es ser preciso, no el excluir a nadie. Es importante fijarse que la definición propuesta no está basada en una educación formal: un doctor en economía que trabaje en una consultora no es incluido en el conjunto de los economistas mientras que un físico cuya labor profesional le haya llevado al estudio universitario de las series temporales en economía puede ser llamado sin problema un economista.

Por ciencia económica entenderemos el estudio detallado de la actividad económica de las personas. La palabra “ciencia” es un tanto desafortunada pues conlleva una serie de connotaciones y cargas ideológicas que enturbian el discurso, en particular por la asociación con la visión un tanto romántica del científico natural (físico o químico) extendida entre el público y que a menudo poco tiene que ver con la labor cotidiana de estos investigadores. Sin embargo, existe poca alternativa a esta palabra ya que en castellano, a diferencia del inglés, no tenemos una clara distinción en nuestro vocabulario entre la economía como actividad económica (the economy) de la economía como campo de estudio (economics) y parece demasiado tarde para poder solucionar esta carencia.

Pero incluso con estas definiciones muy estrictas de economista y ciencia económica, queda claro que la ciencia económica es un campo intelectual muy amplio, que abarca desde la econometría (el uso de métodos estadísticos formales para el análisis de los modelos económicos) hasta la organización industrial (que estudia como distintos sectores de la actividad funcionan), la economía de la salud o la teoría de la decisión. La inmensa mayoría de los economistas están especializados en un campo relativamente reducido y sus conocimientos de otras áreas es casi siempre esquemático (que en la práctica quiere decir “lo que se aprendió en la carrera y en el primer año del doctorado”). Esto no es más que un producto inevitable de la división del conocimiento en una sociedad moderna y resulta inútil lamentarse de esta situación: ningún cambio metodológico va a modificar esta especialización. Pensemos en el campo de la historia económica: el esfuerzo de aprender la historia económica de, pongamos Alemania en la edad media, a un nivel suficientemente profundo para realizar una contribución significativa a la literatura es tan grande en tiempo que apenas deja tiempo para mucho más. Es por ello que esta especialización ocurre en todas las áreas del conocimiento, desde la filosofía a la física y la ciencia económica no es una excepción.

Una primera consecuencia de esta división del trabajo es que menos de un 25% de los economistas se dedican a la macro o la economía financiera y que por tanto todos los demás, ni tenían mucho que decir acerca de la burbuja ni queda claro que su labor tenga que verse muy afectada por la gran recesión (excepto, indirectamente, por un cambio más general de metodología).

Pongamos por ejemplo el caso de un economista del trabajo que estudie los incentivos en la educación primaria, un amplio campo de investigación en el momento por el interés de los gobiernos y la sociedad por mejorar nuestros sistemas educativos. El que cambiemos o no nuestra visión sobre la eficiencia de los mercados de activos o en la importancia relativa de los problemas de agencia en los bancos de inversión poco o nada tiene que ver con su investigación. Incluso dentro de la macroeconomía o de las finanzas, muchos de los economistas se concentran en temas como el crecimiento económico en el largo plazo o los efectos de la imposición sobre la estructura del pasivo de las empresas que tienen una intersección relativamente reducida con los acontecimientos de los últimos años. La mayoría de los economistas no vieron una posible burbuja porque no estaban mirando a ella y no estaban mirando a ella porque ese no era su trabajo. Quejarse de ello es como quejarse de que su traumatólogo no predijo la epidemia de gripe porcina: ni era su trabajo ni tenía que serlo.

Con este bagaje terminológico, podemos empezar el análisis de las críticas a la economía y las propuestas para su reforma.

De todas las críticas vertidas, tres son las más populares: la crítica al uso de las matemáticas, la crítica al uso del agente racional como paradigma de investigación y la crítica a la hipótesis de mercados eficientes.

LAS MATEMÁTICAS EN ECONOMÍA

Resulta obvio para todos, defensores y detractores, que la teoría económica ha ido matematizándose cada vez más con el transcurrir del tiempo. Si mientras en Adam Smith o David Ricardo uno encuentra, a lo sumo, ejemplos numéricos, en la década de los 40 del siglo XX empezaron a introducirse técnicas formales mucho más sofisticadas en un camino que ha llevado a que, en el 2010, se pueda argumentar que una grado en matemáticas puede ser una mejor formación para estudiar un doctorado en economía que un grado en economía.

Resulta muchos menos obvio, al menos fuera de los ámbitos más académicos, cuál es la razón de este movimiento. Antes de reflexionar sobre ello, es mejor limpiar la mesa de muchos argumentos sencillamente equivocados. Aquí, en consideración del espacio, nos centraremos en dos.

El primero, un error muy común en los medios de comunicación, es que el uso de las matemáticas tiene algo que ver con una defensa del mercado como medio de asignación de recursos o con el liberalismo. Nada más alejado de la realidad. Un ejemplo paradigmático son los economistas de la llamada escuela austriaca (que reciben su nombre por considerarse herederos intelectuales de Carl Menger, Eugen von Böhm-Bawerk, Ludwig von Mises y, con algún matiz, Friedrich Hayek, todos ellos economistas nacidos en Austria o en el imperio Austrio-Húngaro). Los miembros de esta escuela son, simultáneamente ardientes defensores del libre mercado y furibundos enemigos del uso de las matemáticas en economía.

De hecho, la introducción de matemáticas en la teoría económica vino de autores como Paul Samuelson, Leo Hurwitz o Kenneth Arrow que defendían una intervención mucho más decidida del estado en la economía y que pensaban que las matemáticas ofrecían el instrumental para guiar esta intervención. Esta es una las razones por la que los economistas austriacos desconfían de las matemáticas o por lo que la Comisión Cowles, que agrupaba a la primera generación de economistas matemáticos, fue empujada a abandonar la Universidad de Chicago en 1955, que ya por el aquel entonces era un bastión de los enemigos del intervencionismo. Quizás el caso más claro de los compromisos intelectuales de esta primera generación de economistas matemáticos fue Jacob Marschak, que como director de la Comisión Cowles jugó una figura clave en la matematización de la economía y que, antes de dedicarse a la academia, había sido un activo miembro del partido menchevique y líder regional durante la revolución rusa de 1917.
Esta vinculación entre los métodos matemáticos y las actitudes más intervencionistas se prolongó a lo largo del tiempo. Por ejemplo, en la década de los 60 del siglo XX, los macroeconomistas keynesianos eran los que utilizan en general matemáticas más avanzadas mientras que los monetaristas solían preferir argumentos más verbales y modelos esquematizados.

El vínculo en la cabeza de muchos entre economía y matemáticas probablemente venga causado por dos razones. La primera es que los economistas son, entre todos los grupos intelectuales modernos, los más favorables de media al mercado, ciertamente mucho más que el sociólogo o el politólogo mediano (es importarse fijarse en la palabra mediano, como en todos casos hay una distribución no trivial de opiniones en cada grupo). Dado que la ciencia económica también es la más matemática de las ciencias sociales, la asociación de matemáticas y defensa del mercado es demasiado tentadora para muchos que miran la situación desde fuera.

La segunda razón es la revolución de las expectativas racionales. Esta revolución, que comenzó en los 70 del siglo XX, consistió en un cambio profundo en cómo los economistas trataban la manera en la que los agentes económicos, familias y empresas, formaban su visión acerca de lo que ocurriría en el futuro (sus “expectativas”). El adjetivo “racional” solamente quiere decir que los agentes formaban sus expectativas como si fueran estadísticos, utilizando adecuadamente la información disponible. Luego volveremos a la conveniencia o no de asumir estas expectativas racionales. En esta parte del argumento, sin embargo, solo nos hace falta resaltar que la revolución de las expectativas racionales supuso un gran aumento en el nivel matemático de la macroeconomía en los años 70 y 80, con la generalización de técnicas recursivas y de programación dinámica. Dado que la primera generación de modelos con expectativas racionales tendían a sugerir que la política económica tenía una capacidad limitada de estabilizar el ciclo económico, pronto surgió una impresión que las expectativas racionales de alguna forma estaban ligadas a los más acérrimos defensores del mercado. Aunque este limitado papel de la política económica se eliminó en las siguientes generaciones de modelos con expectativas racionales, en los cuales la política fiscal y monetaria tienen un papel importante que jugar de estabilización, la asociación entre expectativas racionales, matemáticas e incapacidad de la política económica ha quedado gravada en la cabeza de más de un comentarista que ha prestado menos atención a los desarrollos de los últimos 20 años.

El segundo común error que tenemos que eliminar es la vinculación entre matemáticas y el paradigma del agente racional. Utilizar un agente racional que entiende las restricciones a las que se enfrenta y como maximizar su bienestar simplifica las matemáticas, no las complica. Ese sencillo homo economicus que tantas veces se caricaturiza es extraordinariamente simple de caracterizar: maximiza una función bien definida sujeto a unas restricciones. Las verdaderas dificultades aparecen cuando uno quiere introducir sesgos sistemáticos en la elección, expectativas no racionales, o inconsistencias en el procesamiento de la información. De repente nos encontramos con problemas mucho más complejos que todavía no entendemos cómo solucionar. Un vistazo al trabajo de Lars Peter Hansen y Tom Sargent de modelos robustos confirma esta afirmación de manera lapidaria. Todos aquellos que, por tanto, piden mayor realismo en la modelización del comportamiento y mayor influencia de la psicología, deben de ser conscientes que tal petición llevará, con casi total seguridad a más y más complejas matemáticas (a menos, claro, como se puede sospechar no sin razón, que su petición de una modelización más realista no sea más que una coartada para el nihilismo analítico).

Si hemos concluido que las matemáticas ni se introducen para defender el mercado ni el agente racional, ¿de dónde vienen?

Básicamente del convencimiento que los argumentos verbales son extraordinariamente peligrosos. El lenguaje diario, por su estructura y funcionamiento y como ha dejado bien claro la filosofía analítica del siglo XX, está plagado de ambigüedades y las frases que elaboramos, incluso cuando en ello ponemos la máxima atención, están llenas de errores de consistencia. Esta sea quizás una experiencia que solo se pueda entender plenamente cuando le pasa a uno mismo, pero todos los economistas académicos pueden citar docenas de ocasiones en las que un argumento que sonaba absolutamente convincente en una conversación con otro economista o en nuestra cabeza, se torna erróneo cuando uno utiliza papel y lápiz y lo intenta formalizar con matemáticas, que no es más que un lenguaje preciso y depurado. En un análisis serio hay demasiadas piezas moviéndose al mismo tiempo como para no perderse uno mismo sin la ayuda de las ecuaciones y sin la posibilidad de emplear experimentos para comprobar la validez de nuestras ideas que se tiene en otras ciencias. Uno se podría atrever a decir que esta epifanía de la utilidad de las matemáticas le ha ocurrido, en mayor o menor medida a casi todos los economistas que las han probado y que, precisamente por ello la mayoría van a defender con vehemencia el formalismo.

Esto no quiere decir que los resultados de los modelos no puedan ser expresados verbalmente. De hecho, los mejores economistas suelen ser también aquellos que explican la intuición de sus resultados de una manera particularmente diáfana. Pero creer que la intuición viene primero y las matemáticas después es una equivocación. Normalmente, solo después de mirar el resultado matemático por muchas horas, uno desarrolla la intuición.

Finalmente, las matemáticas juegan un papel sutil, pero importantísimo en el constante rejuvenecimiento de la ciencia económica. La ventaja comparativa de los jóvenes economistas es siempre el uso de mejores métodos. Un profesor recién doctorado nunca va a poder escribir un artículo con tanta elocuencia como aquellos que llevan décadas en la profesión: cómo escribir y saber qué argumentos verbales son más convincentes es un conocimiento que solo se adquiere con mucho tiempo de experiencia. Sin embargo el joven profesor sí que va a poder sentarse en frente del libro y derivar ecuaciones novedosas que sean aceptadas por la profesión.

Esto es por lo que en economía muchos economistas alcanzan unos notables niveles de reconocimiento en la profesión en menos de una década, cosa que raramente ocurre en áreas como historia o sociología, mucho más dependientes de los argumentos verbales.
La conclusión de esta sección es sencilla: las matemáticas no son una excusa para ningún objetivo ideológico o para defender el paradigma del agente racional. Son un instrumento básico para asegurar que nuestros razonamientos son lógicamente consistentes. Y, como los economistas jóvenes siempre van a entender que su mejor apuesta es el uso de métodos formales, especialmente si quieren introducir supuestos más realistas sobre el comportamiento humano, es muy poco probable que la corriente cambie de dirección.

EL AGENTE RACIONAL

Una segunda crítica a la ciencia económica es el uso del paradigma del agente racional. Los críticos argumentan que este agente no es más que una caricatura que nos impide entender el comportamiento de las personas en el mundo real y por tanto nos lleva a conclusiones erróneas de política económica.

Esta crítica agrupa dos tipos de problemas. El primero es la conveniencia de utilizar el agente racional. La segunda es sobre el poder predictivo de la hipótesis del agente racional. Podemos empezar con esta última.

Una parte no trivial de las quejas vienen de una minusvaloración del poder explicativo de la racionalidad. Los economistas parten de la existencia de preferencias a nivel individual que satisfacen una serie de propiedades sencillas (como el que si yo prefiero naranjas a limones y plátanos a naranjas, también prefiero los plátanos a los limones). Dadas estas preferencias, se estudia el comportamiento de los agentes que intentan obtener, de todas las posibilidades a su alcance, aquella que prefieren más. La función de utilidad es un simple mecanismo que nos permite, en ciertas circunstancias, trabajar con un objeto matemático más sencillo que las preferencias en sí mismas. Pero nada en el argumento anterior implica, por ejemplo, que los agentes tengan que tener preferencias egoístas o que solo se preocupen por ganar todo el dinero posible. Al contrario, los agentes pueden tener preferencias por el ocio o por el bien común. Es más, uno puede fácilmente especificar preferencias que muestran interrelaciones (a mí me gusta una película más cuanto a más gente le guste, o al revés). Esto no acarrea, por supuesto, que el paradigma del agente racional lo pueda explicar todo, ya que existen restricciones que la teoría impone en los observables. Lo que dice es que uno puede llegar mucho más lejos de lo que le parecería a aquel que se encuentra con la teoría por primera vez.

Pero es más. Los economistas ni siquiera están preocupados porque el agente sea racional: lo único que importa es que se comporte como si lo fuera. En una famosa parábola, un jugador de billar no tiene que resolver complicadas ecuaciones para golpear la bola que quiere golpear ya que lo hace por intuición y aprendizaje, pero resulta útil pensar acerca del jugador como si las estuviese resolviendo.

La razón por la que resulta útil es triple. Primero, porque nos ofrece un nivel con el que comenzar la comparación. Aunque no creamos que el agente racional sea una buena aproximación a la realidad, es importante comprender el caso básico, y por tanto más sencillo, de perfecta racionalidad. Volviendo al caso del jugador de billar: solo entenderemos cómo este se comporta si primero entendemos cómo se debería haber comportado.

Segundo, porque nos permite eliminar todas las consideraciones de cómo las personas razonan (o aprenden) en la vida real, no solo acerca de ellas mismas, sino también acerca de cómo otras personas razonan y por tanto de cómo estas predicciones propias de la actuación ajena influyen en la acción propia. La modelización de estos comportamientos introduce tantas complejidades, por una parte, y grados de libertad al investigador, por la otra, que al final resulta desalentadoramente difícil progresar o incluso, dada la falta de disciplina acerca de que hipótesis son más adecuadas (y no, los datos no van a ser nunca tan claros que nos permitan una simple elucidación empírica), de decidir qué es progreso. Hace muchos años, en un famoso artículo, Chris Sims, uno de los grandes economistas contemporáneos, enfatizaba como una vez que uno abandonaba el mundo de la racionalidad se adentraba en una selva oscura de la racionalidad limitada.

Tercero, por la economía, a diferencia de la física o de la química, tiene un componente normativo. Los economistas se preocupan no solo de cómo se comportan los agentes sino también de cómo estos se deberían comportar (por ejemplo, para realizar recomendaciones de política económica, para diseñar instituciones o para ejercer de consultores en empresas privadas). Es más, la mera creación de nuevas teorías económicas tiene un efecto sobre los fenómenos que estas estudian. El caso típico que siempre se cita es el de la valoración de opciones: la popularización a finales de los 70 del siglo pasado de la formula de Black-Scholes para valorar estos instrumentos financieros hizo que los precios de los mismos empezaran a comportarse de manera más acorde con la teoría que antes de que esta se formulara.

Esto no quiere decir que, especialmente desde principios de los 90, los economistas no hayan prestado una mayor atención a los modelos de racionalidad limitada. Hoy prácticamente todos los departamentos de economía de calidad tienen al menos una persona especializada en este tipo de trabajo y las mejores revistas publican este tipo de investigación de manera regular. Pero, probablemente por las razones apuntadas anteriormente, el progreso ha sido particularmente lento y es improbable que se acelere en el corto plazo por muchas llamadas retóricas que desde los medios de comunicación se hagan a ello. Cualquiera que haya leído, por ejemplo, las magníficos contribuciones de Gul y Pesendorfer en el campo del papel de las tentaciones en la decisión individual se percata que (aparte de requerir, como se ha enfatizado ya varias veces incluso más matemáticas), el nivel de sutiliza requerido por el análisis es abrumador.

Por todo ello, y aunque los modelos de racionalidad limitada es probable que ganen más terreno en las próximas décadas, también es muy improbable que desplacen al agente racional como centro básico de la teoría económica moderna.

LA HIPÓTESIS DE MERCADOS EFICIENTES

La tercera crítica se ha basado en que la subida de los precios de los activos (inmobiliarios y de valores) y su posterior caída ha invalidado la hipótesis de mercados eficientes. Esta crítica construye sobre una queja más antigua de que los datos no apoyan la idea de que los precios de los activos se comportan como un paseo aleatorio.

De nuevo nos encontramos con un caso donde los críticos parecen no entender exactamente lo que la teoría económica postula. Desde luego el uso de la palabra “eficiente” no ayuda pues esta trae consigo una fuerte carga de connotaciones alejadas de su uso técnico (algo similar ocurre con la palabra “equilibrio”, otro concepto básico en el instrumental del economista; el que tengamos tantos malentendidos por el uso del lenguaje es el mejor ejemplo de porque la vuelta a un análisis verbal es un retroceso notable).
La hipótesis de mercados eficientes simplemente postula que los mercados financieros han incorporado toda la información existente y que no existen posibilidades adicionales de arbitraje. Como corolario, y bajo ciertos supuestos adicionales, la eficiencia de los mercados implica que los precios seguirán una martingala (es decir, que el precio esperado mañana es el precio de mercado hoy).

Lo que NO dice la hipótesis de mercados eficientes es:

1) Que los precios no se muevan. Al contrario, los precios han de moverse continuamente con la nueva llegada de información.

2) Que los retornos de los activos tengan que seguir una distribución normal y que no se puedan generar distribuciones con colas gruesas (la pervivencia de esta falacia es realmente sorprendente: el mismo Eugene Fama, el economista más vinculado a la idea de la eficiencia de los mercados, escribió sobre las colas gruesas en su tesis doctoral, con lo cual es difícil acusarle de ignorar el tema).

3) Que los precios sean “óptimos” o “correctos” o “adecuados” o “socialmente beneficiosos”. La eficiencia de los mercados solo implica que los precios deben de reflejar los pagos futuros del activo descontados de acuerdo con una distribución de probabilidad que es una transformación de la distribución de probabilidad subjetiva de los agentes y sus utilidades marginales. Esta distribución es, en general, muy diferente de la distribución objetiva de probabilidades de los eventos.

Esta última observación es particularmente relevante: la hipótesis de mercados eficientes no se puede contrastar por si misma sino únicamente en conjunción con un modelo de utilidad de los agentes y con una estructura de equilibrio determinado (existe la excepción de poder encontrar una oportunidad de arbitraje sin riesgo alguno, pero estas, excepto por algún suceso excepcional, son raras y pasajeras). Esa es la razón por la que los economistas dejaron de contrastar, hacia finales de los 80 del siglo pasado sí los agentes tenían o no expectativas racionales: estos contrastes son, inherentemente, un contraste conjunto de racionalidad y una larga lista de supuestos auxiliares. Un argumento análogo ha sido propuesto, por ejemplo, por Gul y Pesendorfer, para rebatir las críticas que desde la economía experimental se realizan a la teoría de la elección racional: todo experimento acarrea un bagaje adicional que el economista no puede controlar de manera absoluta.

Uno puede quejarse, no sin total falta de razón, que esto transforma a la teoría de los mercados eficientes es una proposición casi tautológica y esa es precisamente la razón por la que los economistas, en aplicaciones particulares, postulan estructuras más detalladas. Pero lo que uno no puede hacer, porque es lógicamente inconsistente, es simplemente mirar a la evolución de los precios de la vivienda y, sin un largo conjunto de supuestos adicionales, concluir que la existencia de una burbuja (o de lo que este observador llama una burbuja) refuta la teoría de la eficiencia de los mercados.

LAS PROPUESTAS DE REFORMA

Dada la larga discusión anterior, no es de sorprender que uno solo pueda expresar una opinión crítica de las propuestas de reforma. El abandono del formalismo solo llevaría a una conversación tan plagada de ambigüedades y falacias lógicas como las que abundaban a principios del siglo XX. Los historiadores del pensamiento económico han discutido por décadas lo que de verdad quería decir Marx con su teoría de las crisis o Keynes con su teoría general. Nadie discute lo que quiso decir Lucas en su artículo de 1972 sobre los ciclos. El abandono del paradigma del agente racional, al menos como centro del discurso y punto de partida, solo llevaría o bien a un conjunto de posiciones ad hoc acerca del comportamiento que nos harían perder toda la disciplina o, si nos lo tomamos de verdad en serio, a unos niveles de complejidad analítica aún mayores. El abandono de los prejuicios ideológicos o de la falta de “conocimiento de la realidad” de la que se les acusa a los economistas ni siquiera es factible por ser patentemente falta y fruto de la caricatura de la profesión que se ofrece en los medios de comunicación, más preocupados en contar una historia atractiva de héroes y villanos que en el estudio desapasionado de la realidad.

Lo más gracioso, sin embargo, no es que las críticas sean incorrectas o las propuestas de reforma caminos a ninguna parte, sino que tampoco son originales, pues en una forma u otra llevan apareciendo desde los orígenes de la economía. Sin ir más lejos, muchos de los temas principales anteriormente apuntados fueron enfatizados durante la crisis del petróleo en la década de los 70 del siglo pasado. Todos aquellos que invirtieron en las alternativas al paradigma central de la ciencia económica, como por ejemplo lo que se llamó la economía radical o crítica, terminaron en el fracaso. Más tarde, durante los 80 y 90 se intentó crear un movimiento alrededor primero, de la Teoría del Caos y después, de la Teoría de la Complejidad. Dos décadas después, ha quedado claro que, más allá de la publicidad y marketing de estos enfoques (que siempre fueron sorprendentemente efectivos y que llegaron la cultura popular de manos de Parque Jurásico), al menos en economía, no hemos aprendido nada de demasiado interés ni del Caos ni de la Complejidad más allá de unas reducidas contribuciones.

La semana que viene, la segunda parte.

Hay 37 comentarios
  • Notable contribución. Enhorabuena por el añi de existencia de Drugevijesti.

    Saludos

  • Perfecto post Jesús. Creo que deberías mandarlo a todos cuantos periódicos serios existan para que se empiece a conocer la realidad de la economía entre los no economistas

  • Una pregunta:

    ¿No es precisamente por los limitados resultados de los modelos explicativos, que están sujetos a severas restricciones, y en general, porque la complejidad social nos supera (por el momento), que la puerta de la ideología en economía está abierta de par en par?

  • En primer lugar, enhorabuena por el post, muy bien escrito, muy interesante, como de costumbre.

    En segundo lugar, dado que es uno de mis temas favoritos, del que se relativamente mas que de otros y que has pedido comentarios, voy a intentar aportar mis granito de arena con algun comentario y enlace que considero interesante. Me ha salido un comentario un poco largo, lo siento.

    "El primero, un error muy común en los medios de comunicación, es que el uso de las matemáticas tiene algo que ver con una defensa del mercado como medio de asignación de recursos o con el liberalismo."

    De hecho, mirad este paper (en Frances, sorry ). Explica que cuando Walras invento la teoria del equilibrio tuvo que enfrentarse a la oposicion dentro de la academia de la escuela liberal francesa que rechazaba la idea de que la "libertad" pudiera teorizarse con funciones de utilidad o como variables, cuando en realidad, el ser humano es una fuerza moral y bla bla bla; en fin, las mismas criticas que vemos hoy.

    Aprovecho para compartir con vosotros esta fantastica conferencia de Samuelson; muy clarita

    Todos aquellos que, por tanto, piden mayor realismo en la modelización del comportamiento y mayor influencia de la psicología, deben de ser conscientes que tal petición llevará, con casi total seguridad a más y más complejas matemáticas

    De hecho, en su (genial, fantastico, magnifico que recomiendo a todo el mundo) manual de Micro "post-walrasiana", Samuel Bowles dice exactamente eso (pg 17) :

    It would be salutary for economists to focus more on answering such questions and less on demonstrating the use of our increasingly sophisticated tools. But it seems that a more problem-driven and less tool-driven approach will require yet more sophisticated tools. The mathematical demands of the theoretical framework I am proposing will be greater, not less, than that of the Walrasian paradigm. The reason is that models that represent noncontractual social exchanges among individuals who are both heterogeneous and versatile in their behaviors and who interact in the presence of generalized increasing returns do not allow the standard simplifications such as price-taking behavior and convex production sets that made Walrasian models tractable. As has long been recognized in physics and biology, many important problems do not yield simple closed form solutions, or indeed any solutions at all that are susceptible to simple interpretation.

    Los economistas parten de la existencia de preferencias a nivel individual que satisfacen una serie de propiedades sencillas (como el que si yo prefiero naranjas a limones y plátanos a naranjas, también prefiero los plátanos a los limones).

    Una precision sobre el contenido del termino "preferencia". En el enfoque "fuerte" de la teoria de la preferencia revelada al que personalmente me adhiero (sigo a Ken Binmore y Don Ross )," preferencia" es un concepto puramente conductista: es una forma abreviada de describir un comportamiento. No hace necesariamente referencia a ningun estado mental o interno de los individuos. Es decir, la teoria economica (pura) entendida como modelizacion del comportamiento humano es relativamente independiente de la psicologia ( ) Cita de Ken Binmore de aqui :

    The orthodox theory only requires that people behave consistently. It is then
    shown that they will then necessarily behave as though they are maximizing something.
    Economists call this something utility, but they emphatically do not argue
    that people have little utility generators in their heads. Still less do they argue that
    people come equipped with mental cash registers that respond only to dollars.
    Far from making it axiomatic that human beings maximize money, the orthodoxy
    is that the nature of a person’s utility function must be determined empirically by
    observing his or her choice behavior in some situations. If the person behaves
    consistently, the utility function then serves as a tool in predicting how the person
    will choose in other situations.

    En un análisis serio hay demasiadas piezas moviéndose al mismo tiempo como para no perderse uno mismo sin la ayuda de las ecuaciones y sin la posibilidad de emplear experimentos para comprobar la validez de nuestras ideas que se tiene en otras ciencias.

    Totalmente de acuerdo. Aqui ( ) la impagable cita de Adam Przeworski (recomiendo leerse la entrevista que por lo demas es apasionante):

    Some people are geniuses; you give them assumptions, and they can tell you the
    conclusions. When you do the mathematical model to check their conclusions, you see that they are right. I’ve known people like this, but that sort of informal deduction is beyond my capacity. Mathematics, somebody once wrote, is a tool for the stupid. Smart people know what consequences are implied by the assumptions. But I find it too confusing.

    Hay un argumento a favor de las matematicas que tu tal vez no puedes o no quieres citar, pero que yo, que vengo de ese magnifico campo tan aficionado a debatir cosas inutiles como es el Derecho publico si puedo decir. En general, las matematicas evitan que el debate derive en aspectos hermeneuticos, interpretativos, etc... y mantiene alejados a la gente aficionada a este tipo de querellas sin fin de la profesion. En derecho, filosofia o en ciencia politica, la gente mantiene debates interminables sobre cosas como "El Concepto de poder" "La existencia de la nacion" sin en general preguntarse si el concepto es util o si tiene alguna consecuencia relevante.

    Sobre el tema de los mercados eficientes es sobre lo que se menos, asi que me arriesgo a decir unas cuantas tonterias, pero queria hacer alguna pregunta: ¿Que hay de la literatura sobre los "limites del arbitraje" ? ¿Y de los trabajos de Shiller sobre el tema de la volatilidad? ¿y del teorema Grossman-Stiglitz?

  • Hola

    Temo que como mi comentario tenia muchos enlaces, se haya ido a la cola de moderacion. ¿Me lo podeis aprobar por favor?

  • Muy buen post Jesus, pero permiteme ponerle un pero, es buenisimo para que lo entendamos los que hemos estudiado economia y algunos más, pero mucha gente se perderá con gran parte del lenguaje. Esto me parece importante porque son ellos los que más dudan de la validez de la economía y a los que más hay que resolver las dudas o plantearle el debate.

  • Un post excelente, muchas gracias. Sólo tengo algunos comentarios:

    1. Ignoraba el hecho de que se vincularan matemáticas y defensa del libre mercado. Desde luego, me parece bastante sorprendente. En todo caso, se me ocurre algún otro ejemplo para mostrar lo falso de la aseveración. El uso de las matemáticas y la formalización entre los economistas soviéticos y su interés en la planificación. Es más, recuerdo el caso de algún economista socialista, como Oskar Lange, que, utilizando el instrumental del marco neoclásico y motivado por las críticas de Von Mises a los fallos de asignación inherentes a un sistema socialista (donde no hay precios de mercado), intentó formalizar una teoría económica del socialismo en la que se intentaba introducir un sistema de precios dentro de una economía de planificación central y dirigida por el Estado (véase, por ejemplo, "On The Economic Theory of Socialism", RES, 1936 y 1937). Otro ejemplo de formalización, matematización y enemistad con un sistema capitalista de libre empresa es Maurice Dobb, en la misma estela que Lange.

    2. Entre las críticas a la ciencia económica, creo que no se menciona una que también ha ocupado bastantes páginas: la inadecuada/insuficiente modelización de los mercados financieros. En la mayor parte de los modelos que se utilizan para evaluar alternativas de política económica (monetaria, fiscal, etc.; por ejemplo, los desarrollados en los bancos centrales en la última década) no se mete ningún tipo de fricción en los mercados financieros. Una consecuencia es que una ruptura o grave distorsión en estos mercados no tienen un impacto relevante en términos de eficiencia en la asignación. Viendo lo que ha ocurrido recientemente, esto podría ser un defecto a corregir dentro de la macro contemporánea (un defecto que, por cierto, reconocía antes de la crisis algunos economistas insertos en la macro dominante, como Woodford o Galí).

    En todo caso, teniendo en cuenta quién escribe el post, descarto que no se haya incluido por desconocimiento... Supongo que la razón es que no se considera suficientemente popular :)... No obstante, en este sentido, hay que recordar que The Economist o Krugman la mencionan, así que, a mi juicio, creo que cumple con el requisito de "popular".

  • La verdad es que el post es excelente y muy explicativo. La teoría de la ventaja comparativa de Ricardo no queda bien formalizada y concretizada hasta que no aparece el modelo de Heckscher -Ohlin; el modelo IS -LM, que muchos creen obra de Keynes, está inspirado en sus ideas y en las de Marshal, pero lo elaboran Hicks y Hansen. En definitiva, que en muchas ocasiones es un problema del estado de la técnica. Es muy complicado para que reflajar la realidad con un nivel de confianza alto, el matimatizar u objetivizar variables subjetivas. Sin embargo, lo que antes parecía escollos insalvables y caía un aluvión de críticas a los primeros modelos, ahora no lo son tanto ya que el nivel de la técnica ha avanzado mucho. Sin los ordenadores, la econometría estaría en la edad de piedra.

    Por supuesto, esto conlleva, como en otras áreas de conocimiento, que sobre temas concretos sólo haya un PUÑADO de personas capaces de entender papers o modelos. Es el precio a pagar por el avance.

    Me gustaría que escribieras, como ya lo has hecho, un artículo sobre falacias. Vendría muy bien para conocimiento general de los que no son del gremio y de los POLITICOS.
    Relacionado con esto, me viene a la cabeza la insistencia de mis profesores de estructura económica - ahora economía aplicada-, Aurelio Martínez y JA Martínez Serrano, sobre la utilización errónea de ciertos conceptos: depreciación - devaluación; desarrollo - crecimiento; renta - riqueza y otros muchos que se usan como sinónimos y no lo son. Pensad si deberías redactar un post para su divulgación para la gente y, en especial, PERIODISTAS.

  • La economia mundial es muy compleja. Hay riesgos que no se pueden ni se podran calcular, solo se podrian establecer algunas alarmas de riesgo sistemico, por ejemplo
    el contagio entre paises es muy dificil de saber como se expandira, la rapidez y su magnitud (como el ejemplo de la crisis de Asia hacia Brasil , o el caso LCTM. )
    La historia economica de los ultimos 30 años, nos dan bastantes ejemplos de los riesgos de una globalización difil de regular.
    Las inversiones en fondo de capital, y los fondos de pensiones de estas dos ultimas décadas son es el verdadero motivo de salvamento con las actuaciones de bancos centrales y gobiernos para evitar el desplome poniendo en riesgo el cobro de las jubilaciones.
    La huida hacia delante de la industria financiera forzada por los desequilibrios de una globalización, mal enfocada, mal regulada por no disponer de unos organismos supranacionales adecuados que controlen los riesgos sistemicos y encuentren formulas para mantener un cierto equilibrio.
    Se deben de seguir a los economistas, politólogos, sociólogos, filósofos que argumentan sobre la alterglobalización.
    Las teorías económicas se demuestran en parte ya caducas, es necesario una visión de pensamiento sistemico, de teoria de sistemas, de dinámica de sistemas.....pasando de las teorías económicas a la ingeniería de sistemas económicos.

  • Matizando, no puedo negar todo esta argumentación de Jesús Fernández-Villaverde, pero no me convence cuando se refiere a otras teorias con otros modelos macroeconomicos, simplemente porque hasta la fecha tengan "unas reducidas contribuciones" y no me estoy refiriendo solo a la teorias del caos, fractales, o teorias de la complejidad...me refiero a otras teorias nuevas que pueden aportar ni que sea "una reducida contribución"

  • -Hay una visión de economistas de geoestrategia este documento es de 1993....

    “ Las naciones post industrializadas (Australia, Canada, Europa, USA) viven hasta principios del siglo XXI una creciente desindustrialización, la cual en el 2010 alcanzará su mayor velocidad. La industria pesada (Acero, Química, Armamento, proveedores) se afincarán de forma intensiva, por razones de minimización de de costos y expansión del dólar, hacia naciones como corea, Taiwán, malasia, Filipinas, México, Venezuela y China”
    “A partir del 2010 el estudio ve desplazamientos trascendentales en la relación de poderes mundiales. La UE se encontrará en una unidad de-industrializada y nacional. China, Rusia y otras naciones industrializadas se harán cargo de la creciente agitación en los mercados mundiales. No descarta que los flujos crecientes de capital para apaliar aturdidoras bancas rotas estatales pueda inquietar a naciones en desarrollo emergente. Los mercados no están alineados en muchos aspectos con las estructuras cambiantes “.

    Tambien son interesantes repasar las reflexiones de expertos en Global Trade and conflicting National invest. de R.E.Gomorry (2001) William J. Baumol (Lionel Robbins Lectures) Publicado en el 2001. Libro que no intereso en su momento.

  • Excelente post, sobre todo porque me recuerda porque quise seguir estudiando economía después de la licenciatura. Ahora bien, si uno no está en el mundo académico es difícil estar simplemente al día.

  • Los salarios en España no pararon de perder poder adquisitivo, la liberalización del suelo, el fomento y la dependencia del mercado inmobiliario constituyendo la parte más voluminosa del Pib, el aumento del precio de la vivienda a niveles exhorbitados, los créditos a bajos tipos de interés por los que se podían constituir hipotecas a 40 años y que se concedían a cualquier trabajador con contrato temporal ( encabezamos la UE en contratación temporal) y por lo tanto inestabilidad laboral, llevaron ante el repunte de tipos de interés para cubrir los riesgos de la deuda a que las hipotecas tornaran en impagables ( a las que se dedicaba la mayor parte del salario) y con ello el estallido de la burbuja y la posterior destrucción masiva de empleo ( sobretodo temporal). Y HAY UN FACTOR FUNDAMENTAL LOS SALARIOS EN ESPAÑA APARTE DE ESTAR POR DEBAJO DE LA MEDIA DE LA UE, AL ACTUALIZARSE CONFORME AL IPC PERDÍAN PODER ADQUISITIVO A EXPUERTAS, YA QUE EL CÁLCULO DEL IPC NO INCLUYE EL PRECIO DE LA VIVIENDA.

  • Excelente artículo, desde luego. Nos dejas impacientes esperando la segunda parte, y más todavía tratándose de un tema tan súmamente polémico como éste. No obstante, ¿me lo parece a mi o todas las críticas que comenta Fernando suelen venir principalmente "desde afuera"? Quiero decir, que suelen ser formuladas por personas que se sitúan al margen del ejercicio académico o de investigación cotidiano de la Economía (aunque no necesariamente sólo por no economistas). De hecho, recuerdo una anécdota del padre de un amigo, que por circunstancias de la vida estaba estudiando en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala (son austriacos hasta la médula). Más allá de la "aura praxeológica" que lo inunda todo, me contaba, sus profesores demostraban un desconocimiento vergonzoso del funcionamiento efectivo y real de una entidad financiera hoy día. Es a ésto en concreto a lo que me refiero.

    En otro orden, es cierto que la Economía frecuentemente es minusvalorada como ciencia, pero ésto ocurre en el mismo grado en que se sobrevaloran las "ciencias duras" (física, química), por llamarlas de alguna forma. Sinceramente, ¿qué cree la gente que es un científico? ¿Un guardián de algún conocimiento o medio ancestral de poseerlo que al aplicar una fórmula sencilla, sólo por ser físico o químico, obtiene una verdad absoluta e incontestable? ¿O que los científicos "de laboratorio" no escriben millonadas de papers que se discuten, contrastan, refutan y corrigen? ¿O que no existen teorías que pugnan entre sí por alzarse con reconocimiento? ¿O que tales científicos no elaboran modelos, no realizan mediciones, no juegan con parámetros de error que minimizar, no hacen experimentos controlados en los que el "ceteris paribus" es formalidad asumida y defendida? ¿O que los modelos, utilizados en la Economía de forma habitual, no es cosa también de estos científicos? ¡Por favor! La ciencia dista mucho de ese "ideal" romántico que comenta Fernando, pero eso no quiere decir en absoluto que sea inútil. La ciencia, más que un "proceso" es una "actitud" en la forma de abordar los problemas, su análisis y su "resolución".

    Dice ludwig: "La verdad es que el post es excelente y muy explicativo. La teoría de la ventaja comparativa de Ricardo no queda bien formalizada y concretizada hasta que no aparece el modelo de Heckscher -Ohlin; el modelo IS -LM, que muchos creen obra de Keynes, está inspirado en sus ideas y en las de Marshal, pero lo elaboran Hicks y Hansen. En definitiva, que en muchas ocasiones es un problema del estado de la técnica". Y es totalmente cierto, pero quizá no haya mejores ejemplos de los que has puesto para ver cuán necesarias son de verdad las matemáticas en la Economía. Para quién sepa lo mal escritor que es David Ricardo o lo ambiguo que puede resultar lord Keynes muy a menudo, se dará cuenta de la claridad que el uso de las matemáticas introducen. Sí, es probable que la matemática no sea capaz de captar toda la riqueza y significados del lenguaje, pero es que precisamente es lo que se trata de evitar. La "teoría general" puede llegar a ser difícil de entender, asimilar o discutir, primero, por quizá no ser capaz de captar qué quiere decir en concreto Keynes cuando habla o no captarlo en su totalidad, segundo, porque pueden extraerse multitud de interpretaciones. No ocurre eso con el IS-LM de Hicks-Hansen. Las premisas están claras, la relación entre las variables también y las conclusiones que de él se derivan, más de lo mismo. De hecho, podemos extraer de su contrastación con el mundo real cuál es su grado de efectividad, fiabilidad y, en última instancia, utilidad bien para la predicción bien para la comprensión de nuestro campo. La mejor prueba de que esa vía de actuación fue la correcta es la de que, desde diversos ángulos, muchos saltaran con que "no recogía todo" o "no reflejaba bien a Keynes".

    Y es que es lo que suele ocurrir con la ciencia: que nadie termina de verse reflejado. Esa es su gran virtud, desde luego.

  • Jesús. Gracias por tu artículo. Creo que con el nos haces reflexionar sobre el papel de los economistas en el mundo actual.
    Uno de los temas que siempre me ha llamado la atención, y que siempre me llevó a grandes discusiones con mis profesores durante mi época de estudios, fue las hipótersis sobre las que se asentaban la teoría económica (aunque debería decir teorías, precisamente por las divergencias que existen sobre las hipótesis de partida). Una de las cuestiones que mas me han atraído ha sido la hipótesis sobre la racionalidad de los agentes económicos. El problema que siempre discutía no estribaba tanto sobre la construcción de la teoría basada en esa racionalidad (estoy totalmente de acuerdo en el caracter normativo que debe tener la teoría económica) sino cuando de la teoría se pasa a recetas de política económica.
    Mi critica estriba no tanto a la teoría sino cuando en base a una teoría basada en criterios de racionalidad se trata de dar recetas a un mundo real en donde la racionalidad puede que brille por su ausencia. Por ejemplo, en un tema hoy en día de gran discusión, mucho de los argumentos que se vienen haciendo es que los ajustes fiscales pueden ser expansionistas y ello se hace, entre otros, bajo el baraje teórico de que como los agentes son racionales, una reducción del gasto, si es creíble, hará que los agentes económicos tiendan a gastar más puesto que al ser racionales pensarán que su renta permanente aumentará. Como "saben" que parte de esta renta quieren ahorrar a lo largo de su vida, deducirán el consumo que quieren hacer. Si, efecto, también se acude a ejemplos históricos, pero que en muchos casos no tienen nada que ver con el monmeto que se quiere aplicar.
    Como teoría normativa me puede parecer muy bien, pero cuando lo convertimos en receta práctica y dado que no es posible contestar a la pregunta ¿como realmente se comportarán en realidad cada uno de los distintos agentes económicos ?, el factor ideológico viene a suplir esas deficiencias. Como este podría ponerse muchos otros ejemplos (hipótesis mercados eficientes, por lo tanto plena liberalización)
    La teoría se utiliza para apoyar una previa configuración ideológica, y de esta manera se convierte en cuestionable. Creo que aquí es donde estriba la crítica de los que tu llamas economistas.

  • No sé economía, pero si matemáticas, en particular dinámica no lineal. La afirmación, que está en los apuntes de clase:
    "Perturbation theory is the generalization of the well-known
    linearization strategy."
    es falsa.
    La lienalización se puede hacer donde el teorema de Hartman-Grobman lo permite: alrededor de puntos fijos hipérbólicos del sistemao (si no estamos cerca de un punto fijo poco se puede hacer). Si los puntos no son hiperbólicos muy pocos científicos han conseguido utilizar métodos pertubativos en su entorno, son endiabladamente complicados y no están al alcance de una persona que sólo haya cursado la carrera de matemáticas, mucho menos de una que haya estudiado un curso de matemáticas en primero y otro en segundo. Cuando paseo por El Retiro leo en las mesas de los egañabobos: doctor en parapsicología,. Ponerse el título de doctor, como el de experto en métodos perturbatvios o en dinámica no lineal le hace a uno pensar que está frente a un mentiroso y que el resto de información que comunica tiene el mismo valor. Dejaré de leer el blog.

  • Hola a todos:

    Siento el retraso en contestar: Roma ocupa mucho de mí tiempo.

    Joan: Si, en parte la ausencia de modelos que expliquen los datos realmente bien nos obliga a utilizar nuestras priors, que en buena medida están influidas por la ideología. Pero lo mejor es intentar ser explicito acerca de las hipótesis (que es a lo que nos obliga el formalismo) para que estas pueden ser vistas y evaluadas.

    Citoyen: Tienes razón que ha muchos tema que se me quedan en la mesa, incluido los limites al arbitraje o una exposición más detallada de behavioral. Se me iba ya la longitud de las manos.

    Jan:
    1) Quizás la vinculación entre mates y liberalismo sale más en los medios de comunicación anglosajones y por eso yo lo noto más (me lo dicen hasta algunos estudiantes perdidos de la carrera en Penn).
    2) Mercados financieros: totalmente de acuerdo, necesitamos mejores modelos. En eso estamos muchos;)

    Ludwig: Un artículo de falacias. Excelente idea. La apunto para en cuanto tenga un rato

    Ramón: En su día leí mucho sobre temas de caos y complejidad en economía y soy gran amigo de Michele Boldrin, que fue uno de los líderes en el campo. Creo que Michele está de acuerdo conmigo en que del caos no salió mucho muy útil en economía (él fue quien me dijo que dejará de leer sobre el tema). Una pena pues es una teoría bien bonita.

    Ramón Mateo: Tienes toda la razón. Por eso decía en el post que la visión que tiene la gente de los científicos naturales es muy romántica. Los físicos (por lo menos en las Universidades por las que he andado en EE.UU.) se meten en peleas entre ellos espectaculares que ríete de las nuestras.

    Pedro: Como intentaba argumentar en el artículo, incluso aunque creamos que la gente no se comporta de manera totalmente racional, suele tener sentido empezar como la hipótesis de partida que son racionales y luego intentar ver las desviaciones con respecto a ella. Solo existe una manera de ser racional dado una función objetivo y unas restricciones. Existen infinitas maneras de ser irracional. Además, y eso es una cosa en la que no profundizaba, en muchos casos solo necesitamos unos cuantos agentes racionales para conseguir que el agregado se comporte “as if” todo el mundo fuera racional (existen muchos contraejemplos también). Pero yo soy bastante abierto a todo el tema de behavioral. Mis críticas hacia esa literatura suelen ser que un porcentaje muy alto de papers no es muy serio.

    J.S.M.: La linearización (tal y como esta palabra se utiliza en macro, es decir el encontrar una expansión de Taylor de primer orden la regla de decisión de los agentes implicada por las condiciones de equilibrio del modelo) es una perturbación de primer orden. La frase “Perturbation theory is the generalization of the well-known linearization strategy” simplemente quiere decir que la teoría de perturbaciones singulares nos permite encontrar los términos de más alto orden de esa expansión de Taylor mediante el uso de unos resultados exactos cuando el parametro de perturbacion es cero. Esto es algo bien conocido y que cualquiera que haya tomado una clase de perturbación conoce. A parte de mirar las notas de clase donde todo está bien explicado y donde hago todas las referencias a la literatura adecuada, estoy encantado de enviarte el código de Mathematica para que lo corras en tu ordenador. La linearizacion se realiza alrededor del estado estacionario determinista del modelo bajo condiciones de estabilidad implicadas por los autovalores del problema que se comprueban explicitamente, con lo cual el citar teoremas de la clase Hartman-Grobman es un tanto irrelevante.

  • Como esta conferencia magistral nos deja al 75 % de los que nos iniciamos en la necesidad de hacer una buena administración de los bienes escasos, sin olvidar que hay curvas, ciclos, puntos fijos hiperbólicos, caos y complejidades y que , por tanto, "no tenemos mucho que decir acerca de la burbuja ni queda claro que nuestra labor tenga que verse muy afectada por la gran recesión (excepto, indirectamente, por un cambio más general de metodología)" solo nos quedaría aplaudir un trabajo tan pulcro como distante de los impulsos que sentimos al levantarnos cada día de la cama sin haber conseguido dormir tranquilos por nuestra pérdida de horizontes y nuestra penuria, definida por la certidumbre de no saber predicar. Dar peces, si sabemos o lo intentamos.

    Sin embargo siempre se aprende, y entre los sueños del ZZZZZZZZZZZZZZ, he conseguido memorizar un párrafo que voy a distribuir entre mis esforzados currantes: ""La eficiencia de los mercados solo implica que los precios deben de reflejar los pagos futuros del activo descontados de acuerdo con una distribución de probabilidad que es una transformación de la distribución de probabilidad subjetiva de los agentes y sus utilidades marginales. Esta distribución es, en general, muy diferente de la distribución objetiva de probabilidades de los eventos."""
    Después de que los 200 analfabetos a mis ordenes me lo escriban 100 veces, no me cabe la menor duda de que la facturación se disparará un 50%, los proveedores de ferralla y otras ordinarieces nos besaran los pies, aunque no les conformemos un pagaré en los próximos 180 días, y las 200 familias que cuelgan de un hilo estarán muy contentas de estar más cerca de la realidad científica de una ciencia que aun no sabe si lo es.

  • Jalata, sólo tú has supuesto aquí que la teoría macro tenga que ser útil para tu empresa. Ánimo con ello, aunque yo probaría antes con un abrelatas.

  • Jalata, creo si pudiesemos resumir....hay tres mundos
    1-El mundo teórico, con muy buenos economistas, que pueden crear nuevos modelos, aplicar las matemáticas, la estadística, la econometrita....
    2- El mundo empresarial, productivo que debe de torear con cientos de normas, cientos de decisiones geoestratégicas a las cuales no tiene acceso, a presiones y dinámicas competitivas fuera de su control, a redes vinculares, conflictos de intereses, debiendo dedicar el 100 % de sus esfuerzos en controlar la tesorería para evitar el cierre de la empresa
    3- El mundo los economistas reformadores (mas pragmáticos) que ponen en duda tanta sofisticación matemática que deja de lado los aspectos humanos, donde la económica debería converger con la psicológica, con la sociología, con el pensamiento sistémico.
    Seguramente los tres mundos son necesarios, por esto desconfio de quien solo defiende a uno de los tres-

  • @ramón
    "hay tres mundos"

    La verdad es que el tercero no termino de ver dónde se diferencia del primero. Si te refieres a la diferencia entre teoría económica y economía aplicada, me parece razonable.

    Pero la sociología, la psicología, etc... y los "aspectos humanos" están metidas siemre implícitamente en los modelos. Otra cosa es que para que esto sea tratable, uno lo simplifique y considere que se trata de una buena aproximación a la realidad. Si quieres estudiar la dinámica del consumo en una economía en su conjunto a lo largo de cincuenta años probablemente puedes ignorar los hábitos de consumo de la gente; si quieres estudiar el consumo de un determinado bien a nivel micro es probable que tengas que meter aspectos más "humanos" en el modelo; pero ambas ideas están a un nivel de sofisticación teórica similar. Quiero decir; esto no es menos complejo que la función de consumo de keynes:

  • Los aspectos humanos, estan metidos en la teorias pero de con un rango muy amplio a veces como un mero factor colateral.
    En todo caso este "tercer mundo" me refiero a una vision mas enfoacada en la socioeconomia...."Debemos hacer todo lo posible para desarrollar nuestra racionalidad. Pero en ese mismo desarrollo la racionalidad debe reconocer los límites de la razón, y realizar el diálogo con lo no racionalizable" Edgar Morin

  • Me refiero mas a las dimensión moral de la Economía (Amitai Etzioni)
    Acaso no existen criterios extramercantiles ? acaso no existen repartos de poder previos al mercado?
    No es cuestón de defender unas u otras teorias, es dar un repaso a otras ideas en un debate reflexivo(Edward Griffin, Georgescu-Roegen,Schumacher,V. Venda y B. Lomov,Frederick Soddy, etc)

    Los aspectos humanos, estan metidos en la teorias - con un rango amplio- a veces tratado como un mero factor colateral.
    En todo caso este “tercer mundo” me refiero a una vision mas enfocada en la socioeconomia….
    ”Debemos hacer todo lo posible para desarrollar nuestra racionalidad. Pero en ese mismo desarrollo la racionalidad debe reconocer los límites de la razón, y realizar el diálogo con lo no racionalizable” Edgar Morin

  • Depende de como de estrecha sea tu definición de "economía". Obviamente, (por el paper que te enlazo pensaba que quedaría claro) no creo que la economía se refiera sólo a los problemas relacionados con los mercados y lo "mercantil".

    Siempre ha parecido definitiva la definición de Robbins: "Economics is a science which studies human behavior as a relationship between ends and scarce means which have alternative uses."

    Siempre me ha parecido profundamente contraintuitiva la idea de que existe un método distinto para estudiar como la gente se comporta cuando decide comprar tomates y como la gente se comporta cuando decide casarse. Las dos cosas son comportamientos de decisión y, la verdad, no creo que haya nada que realmente no sea racionalizable: los biólogos evolutivos usan teoría de juegos para modelizar/racionalizar el comportamiento de las ratas. Sí, Morin me cae bastante mal.

  • Precisamente mi definición de economía es muy amplia. No voy a defender a E.Morin ni a nadie al cien por cien porque cada uno "tiene" su parte de razón, de Morin me interesa su manera de enfocar la interdiciplinariedad de las ciencias y de otros sociologos como B.Latour en como "se construye la realidad". No entrare en temas a favor o encontra de la evolución, porque ya seria meterme en otros berenjenales.
    solo comentar los avaces en biologica de Lynn Margulis, de mutacion genetica a simbiosis. No fue producto de una brutal competencia por la supervivencia del más apto, sino de la cooperación.. Las cianobacterias, expelieron residuos de oxigeno en tal magnitud que provocaron su propio holocausto, obligándolas a aceptar en su interior otros organismos que les permitieran desarrollar su capacidad para sobrevivir usando el oxígeno como fuente energética. Margulis “llega a la conclusión de que, aunque nos consideramos seres autónomos, somos –desde el cerebro a los pies- una compilación de microbios eslabonados por cooperación simbiótica. De hecho toda vida es una forma de cooperación, una expresión de la realimentación surgiendo del flujo del caos” que sea o no aplicable a la economia, tambien seria meterme en otros berenjenales...aunque las teorias de economistas instituicionales como Hodgson, me parece que se pueden debatir.

    -----------------
    En la economia hay el problema de la informacion asimetrica, de la emision de falsas señales, fue Rothschild quien demostro cómo la introducción de problemas de información en el análisis económico acaba poniendo en evidencia los fundamentos mismo, desde la existencia del equilibrio a sus propiedades de eficiencia pasando por la separación entre esa eficiencia y la distribución.

    pd en toco caso, todo es debatible, me dejo tu para leerlo con calma por la noche, gracias por dicho enlace.

  • Estimados economistas,

    Deberan reconocer que ustedes han sido complices de la gestación de la mayor crisis de la historia moderna. Al menos por omisión en sus funciones.

    El uso de la matemática, del game theory, de los modelos de utilidad, Kuhn-Tuckers y modelos econométricos... no son más que una escusa para esconder lo evidente:

    QUE NO HAN TENIDO LOS RESTOS PARA TRABAJAR CON VERDADERA HONESTIDAD INTELECTUAL EN LA BÚSQUEDA DEL BIENESTAR SOCIAL.

    Deberan reconocer que son tan paniaguados como el resto de políticos y actores en este drama debido a que, como señalaba Friedman, cuando uno se juega la plaza de profesor, cuando uno quiere hacer carrera en una Universidad o en una institución financiada por el Banco de España, entidad financiera, etc... uno no es tan independiente como quisiera.

    España es un país corrupto y disfuncional y la Universidad, en otras épocas un elemento crítico y moderador sólo ha servido en esta generación para amparar y esconder lo injustificable.

    Pero nada, sigan citando a Samuelson et al., cuentan con mi más profundo desprecio porque me queda claro que el drama que va a vivir España los próximos años no va con ustedes. Me imagino que "ha sido un shock externo", verdad?

  • RAMON y CITOYEN.- Cuanto me alegro de haber propiciado, creo, vuestro debate. En mi opinión de generalista pegado al suelo de la empresa, pero para nada enfrentado con los enfoques macro y las labores de laboratorio que siempre terminan aportando bases para lo más inmediato y practico, creo que al final todo es lo mismo porque todo es empresa.

    No merece la pena definir qué es economía ni si hay tres mundos o es uno medido con tras reglas. Al final todo es un objetivo de equilibrio para optimizar los medios existentes y para hacer nuestros los que aun no están a nuestra disposición: inversión, financiación, rendimiento, mercados, optimización, factor humano, normativa, estrategia, conquista y defensa.

    El que se especializa en uno de esos mundos no debería ignorar que lo suyo no es más que una lente con la que enfocar la realidad. Todas son necesarias y ninguna es excluyente; cada uno tiende a valorar su realidad porque es su tarea, pero corto será el investigador y corta su trascendencia practica si no se da una vuelta por la peana del invento.

  • Jalata, en mi caso tambien estoy pegado al suelo de la empresa, segunda generación y por desgracia no creo que llegue a la tercera. Precisamnete si doy un poco la lata en los foros, es porque hace 11 meses que no entra casi trabajo.Como quien dice hace dos años no sabia ni lo que era un blogg, no tenia tiempo.

    Simplificar diciendo que hay " tres mundos" era precisamente para argumentar lo mismo que dices, todos son necesarios, por esto suelo desconfiar de quien solo defiende a uno de los tres, o a una sola corriente o una sola teoria sea austriaca, keynesiana o marxista... ni ideologias, mi polticas economicas direccionadas, Si creo que en lemunod empresarial le afectan la complejidad de los sistemas. Si de algo me sirvio los estudios en economia e investigacion de mercados era para saber donde estaban mis limites como empresa, y para saber hacer planes de contingencia y planes de viablidad para de momento seguir en pie, despues de dos años muy duros.

    Mas bien es un puzzle como bien dices de inversión, financiación, rendimiento, mercados, optimización, factor humano, normativa,oportunidades, capacidades, estrategia etc, etc...pero con normas diferentes, con diferentes varas de medir, con sistemas economicos duales, con diferente acceso a la financiación , con competencia desleal, con desconfianza en las instituciones y en los agentes sociales, con una sociedad desinformada que actua en plan pendulo, son estos factores "negativos" que no se dan en otros paises es lo que acaba matando a las pymes.

  • la introducción de problemas de información en el análisis económico acaba poniendo en evidencia los fundamentos mismo, desde la existencia del equilibrio a sus propiedades de eficiencia pasando por la separación entre esa eficiencia y la distribución

    No mezclemos los conceptos: no es el análisis económico el que se ve en entredicho, sino las propiedades de eficiencia de los mercados. Es que, de hecho, es ese mismo análisis económico la herramienta que está demostrando que los mercados no son tan Pareto-eficientes como la competencia perfecta cuando presentan información incompleta.

  • Si tienes razón, queria enlarzarlo con otro tema, y al final me ha quedado una mala mezcla.

  • En todo caso si me gustaria aclarar que no tengo nada en contra de los teoricos,
    no es culpa de las herramientas es culpa del mal uso que se hace de ellas....
    -Creo que la ciencia económica, no ha influido en el origen de la crisis, es mas creo que sera quien aporte las soluciones y salidas de la crisis.
    La reflexión esta solo dirigida hacia …Las finanzas, la bolsa,que actúan de de forma fulminante, con acciones que afectan a miles de km.....Si viesen al lado de casa como afectan la parte mala de sus decisiones...quizás no actuarían así..
    ...Solo me refiero a las "acciones" que no crean realmente riqueza, que no crean inversión o valor..me refiero a las operaciones que crean pobreza...Como sabeis, técnicamente se llama…ponerse en corto como las ultimas acciones de credit corporate español a través de CDS (credit default swap) un derivado que actúa como seguro contra el impago de una deuda (apostado un banco más de 1.000 millones de euros contra deuda corporativa española , credit corporate)

    -Seguramente el ejemplo mas claro es la matematica de ingenieria financiera aplicada a los productos financieros, que los hace muy opacos, con un riesgo muy dificl de calcular, que solo cuatro expertos saben el verdadero riesgo...ademas del sucesivo empaquetado

  • A mí, en cambio, ni los empleados ni los clientes de Google me dan ninguna lástima.

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