- Drugevijesti - http://drugevijesti.info -

Margaret Thatcher tenía razón

Margaret Thatcher tenía razón. El euro nunca tuvo nada que ver con la economía de Europa. Canadá y Estados Unidos funcionan muy bien como área integrada con dos monedas diferentes. El euro fue siempre un paso para crear una Europa federal. El euro fue política desde el primer día y, como acabamos de ver estas dos últimas semanas, sigue siendo política. Y el problema de la política es que la misma se basa en la diferencia de preferencias. Unos quieren A y otros quieren B. Nos guste o no nos guste, el votante de los Países Bajos y el votante de Grecia tienen ideas tan diferentes acerca de cómo organizar sus economías (no quiero entrar en absoluto a juzgar cuál es mejor o peor), que en ausencia de mecanismos de mediación adecuados, como aquellos establecidos por las afinidades afectivas y de interés creadas por la historia, una unión monetaria es un accidente esperando a ocurrir.

Inclusos las entidades tradicionales, como España, Bélgica o el Reino Unido se enfrentan, dada la existencia de estados modernos redistributivos, con crecientes tensiones a pesar de tener siglos de vida en común y una identidad compartida que, ni de lejos, se da entre un finlandés y un portugués. Redoblar la apuesta, como proponen muchos, con una unión fiscal es redoblar los problemas. Golpearse el pecho proclamando que la solución es “más Europa” es el triunfo de la esperanza sobre la razón y, como tal, un camino a ninguna parte.

Sigo pensando que disolver el euro es demasiado complejo (otra cosa es dejar que Grecia salga del euro, que en estos momentos creo que es la mejor opción). El euro es un matrimonio mal avenido: un divorcio es excesivamente caro y quizás lo mejor sea ir tirando de manera civilizada. Pero lo que hemos visto este fin de semana es solo el principio. Nos embarcamos en una aventura sin saber a dónde íbamos y, lo único que leo estos días ("más unión fiscal"), es perseverar en el error.

Otro día desarrollaré estos argumentos en más detalle. Por hoy, ya nos basta lo que estamos viendo. No se ha solucionado nada.