El declive de la ‘marca España’, en El País

Hoy en El País Negocios he publicado una reflexión sobre las consecuencias económicas del declive de la Marca España. Ahí va el enlace por si os interesa.  (Lo dicho en el artículo es mi opinión, y de nadie más, obviamente.)

Hay 28 comentarios
  • Luis: muchas gracias por un artículo imprescindible

    Al hilo de tu comentario sobre los banqueros centrales, hoy EL PAIS publica una entrevista a Martin Wolf http://internacional.elpais.com/internacional/2012/06/30/actualidad/1341070206_766844.html

    Dos cosas que creo que no se han resaltado lo debido en los análisis de la crisis

    1. Mi otro error -dice Martin Wolf- fue no haberme percatado de cuan débiles e inadecuados eran los controles y regulaciones a los bancos

    2. ¿Qué aspectos de la crisis le sorprendieron? Martin Wolf. El insuficiente capital propio que tenían los bancos y otras instituciones financieras para cubrir los riesgos que corrían. Captaban dinero a corto plazo y lo colocaban a largo plazo. Tenía puesta toda mi atención en la macroeconomía y no vi lo que estaba sucediendo con la microeconomía. Es el principal error que he cometido en mi carrera

    ¿Cómo lo ves?

    • Penny,

      Gracias por tu comentario porque me recuerda por qué hace muchos años que no presto atención alguna a Martin Wolf. Sus respuestas indican no sólo que no sabe microeconomía, sino que además nunca entendió cómo funcionan los sistemas financieros y muchos menos los sistemas políticos de los países occidentales. Ojo, en mis recuerdos de los años 80 y 90, no recuerdo nadie que alguna vez pensó que supiera macroeconomía.

  • Luis,

    Creo no equivocarme si digo que en España no queda en pie ninguna institución u organización que pueda servir de base o de promotora de acciones conducentes a instituciones públicas sólidas. Las pocas instituciones rescatadas de la época de Franco o nacidas durante la transición han terminado de fracasar en los últimos tres años. Ya no quedan salvadores de la patria --ni de primera instancia (algún grupo político fuerte) ni de última instancia (las fuerzas armadas, la Iglesia).

    Curiosamente la crisis ha apagado bastante el griterío por comunidades más autónomas e incluso independientes. Ningún político, sin embargo, se atreve a replantear el tema del orden político interno como base para nuevas instituciones por miedo a que el griterío estalle otra vez. Por esto mismo, propuestas para un nuevo 1978 no tienen futuro.

    Primero, lo urgente, esto es resolver la crisis. Y por esto insisto en la necesidad de un mecanismo que permita primero acordar una propuesta de principios que el gobierno de Rajoy debería seguir para resolver la crisis y segundo generar un fuerte apoyo popular para esa propuesta. Habrá que repetir mil veces que nada es gratis, mucho menos en una crisis, y por lo tanto hay que tener bien claro qué es lo que se quiere lograr y qué precio se está dispuesto a pagar. Cuándo se tenga apoyo popular sobre estos puntos, entonces será más fácil presionar al gobierno para que defina políticas públicas acordes con esos principios y las ejecute bien.

  • Nos queda el consuelo de los malos de la clase.

    Estamos en el vagón de cola pero ni de broma somos los únicos ni los más grandes. Es el sistema entero que está en caida libre y cada día hay gente más relevante que salen del armario (el último Stiglitz con ese cuento de la lechera titulado "The Price of Inequality") o el de Rodrik que ya hace un año hizo lo mismo en plan buen rollito --"lo hago por vuestro bien, amados gobiernos del Consenso de Washington y el Free-Trade-que-me conviene" en "The paradox of globalization".
    Antes de ellos lo insinuaba H. James en "The creation and destruction of value".

    Es decir, comienzan a ser legión la gente que, viviendo dentro de este paradigma, da pasos abiertos para al menos poder decir un día..."os lo avisé, esto no podía funcionar y además... era pecado".
    Pero todos ellos se quedan respetuosamente a esta lado, consciente de que fuera hace mucho calor.

    ¡Tiembla, Monti!

    Saludos

  • Los economistas habláis continuamente de incentivos y no puedo evitar preguntarme qué incentivos tiene una clase política partitocrática, clientelar y corrupta en volverse meritocrática, eficiente y honrada. Si los políticos son elegidos en los partidos por su sumisión al líder y su aquiescencia al poder, qué se gana eligiéndolos cualificados sino hacerlos levantiscos e independientes y mandar al paro a la grey que fue la antigua clase política. Si los haces honrados perderás esa financiación B proveniente de obras públicas, cajas amigas y bancos y empresas cercanas y eliminarás uno de los alicientes soterrados de entrar en política.Si los haces profesionales y eficientes, tendrás que eliminar cargos de confianza, asesores y afines reduciendo las listas de beneficiados del partido y de amigos promocionados y, si creas organismos supervisores profesionalizados realmente independientes, te encontrarás técnicos que con frecuencia se opondrán a tus planes y que no se recatarán al meter dedos en llagas,siendo aquellos fiscalizados con más frecuencia de la deseada. Por otro lado, la gente se enfrenta a los cambios ásperos sólo cuando se ve compelida a ello y, mientras que el pueblo llano ha mucho que purga las consecuencias de la crisis, los políticos se encuentran guarecidos en prebendas y privilegios-peor considerados pero dame pan y llámame tonto-.No quiero pecar de apocalíptico pero todos sabemos que algo de esto hay y no puedo evitar preguntarme que beneficios personales les iba a reportar migrar a la intemperie y condenarse a su propio éxodo, a su propia travesía por el desierto

  • Hombre Luis, yo creo que los otros banqueros centrales tampoco pueden sacar mucho pecho.

  • Excelente artículo. La imagen de España tiene mucha importancia y está saliendo muy perjudicada.

    No creo que sean justas ni las alabanzas de antes, ni los desprecios de ahora. La economía y las instituciones de nuestro país tenían antes de la crisis fallos y debilidades como ahora o más, y parecidos puntos fuertes y potencialidades. Pero algo ha cambiado, y no somos nosotros.

    Lo más doloroso es que, a pesar de sus debilidades, nuestra economía era más robusta cuando teníamos nuestra propia moneda. Antes del euro teníamos caídas pero nos levantábamos más rápido. Con nuestra propia moneda podríamos ganar en competitividad devaluando y hacer política monetaria y fiscal casi sin restricciones y sin volver histéricos a los mercados. Además, sin moneda única la burbuja no habría crecido tan fácilmente.

    Nadie nos ha obligado a entrar en el euro. Otros socios de la UE lo han sopesado con mayor prudencia y se han quedado fuera. Es nuestra responsabilidad y nuestro mayor pecado, un pecado mortal.

    Ahora estamos sufriendo la penitencia y va a ser absolutamente desproporcionada para la magnitud del pecado.

    Sé que el artículo trata sobre la imagen de España y no sobre la seriedad real de nuestras empresas, bancos e instituciones. Pero a mi me viene a la cabeza que seguimos siendo básicamente los mismos, ni muy virtuosos ni muy viciosos. La economía no es un cuento moral y nadie debe decir que nos merecemos lo que tenemos. Pero sí somos responsables de nuestras decisiones y de dónde estamos.

  • Muy buen artículo. Efectivamente, recuperar la credibilidad no es organizar un sarao con empresas españolas para que vayan por ahí diciendo que es estupendo ser español, ni siquiera es ganar hoy en el fútbol. Pero sinceramente, no se atisba por ninguna parte la intención de recuperar credibilidad en serio. Los últimos nombramientos del TC, Tribunal de Cuentas y RTVE hablan por sí solos. Así que por ahora, esto va de intentar seguir tomando el pelo a gente que, como bien dices, nos ha tomado la medida. Y es que el problema de salir poco, no hablar inglés y viajar siempre rodeado de una corte celestial es que nadie te dice las cosas que nos dicen a los sufridos ciudadanos españoles y que bien cuentas en tu artículo.

  • Excelente retrato de la situación Don Luis, ahora que la solución ya la aplicarán, a lo mejor mañana, cuando rematen las celebraciones, o pasado cuando vuelva el frío y el rey se de cuenta de que pasea desnudo; o el año que viene, que eso de ser honrados y aparentar serlo resulta muy aburrido; o nunca porque no interesa de cara a cualesquiera de las numerosas elecciones. Mientras, la situación se deteriora y la constitución de cada día garantiza menos las libertades, la propiedad o los derechos de los ciudadanos y nosotros el pueblo, pues tampoco nos fiamos.

  • Tan sencillo como arduo de conseguir:

    1_ listas abiertas

    2_mejora de la educacion a todos los niveles desde los refinados (aqui a "refinado": para los que gusten y puedan... pues eso como se refina el petroleo: a tope) a los menos refinados (hasta donde este el tope tambien), en una sociedad formada en valores donde exista un respeto mutuo genuino entre cualquier responsabilidad u ocupacion (excepcion a la regla: traficar con armas etc...) y donde la gente no tenga esa estupida tendencia a sacar los pies del tiesto. Ser ridiculo en este pais es normal.(!)

    3_Hace falta una sociedad que premie el meritorio esfuerzo en cualquier actividad (y flexibilidad del mercado laboral etc) pero tambien que reparta justamente cierta cantidad de riqueza a los mas desfavorecidos pro bono y porque cimenta la union y los valores de dicha sociedad, bienes de estabilidad y crecimiento.

    4_Por los mas desfavorecidos me refiero a los mas desfavorecidos y no a esta clase media española pusilanime y quejica, tan arrogante y ridicula como hortera, que en su gran mayoria paga lo que recibe en servicios y se olvida de los que de verdad necesitan.

    5_ Educacion a la francesa, publica y de la mejor calidad adquirible para todas las ramas en relacion a las aptitudes de las diferentes raices: es un solo arbol; reintroduccion del antiguo sistema de "concours" (el "ingreso"), formacion profesional a la alemana, educacion para tener herramientas de aprendizaje toda la vida etc.

    Pero este pais tiene una inercia oigan... Caricaturalmente es casi una anarquia perfecta.

  • La marca España, no vende ni en la península...
    A mi personalmente, que he defendido el federalismo a la alemana, ya hace tiempo que he visto que es totalmente inviable... Los aeropuertos vacios, la red de AVE mas larga del mundo con excepción de la china, la subención a una casposa iglesia católica con un acuerdo de los 70 que no se atreven a tocar ni unos ni otros... un igualitarismo uniformista que no comprende la riqueza del pais... Pais donde no tienes derecho ni a llevar en el coche la matrícula de donde eres...
    España solo admira el pelotazo, el trapicheo, el lazarillo de tormes versión 2.o.. y ello bajo el control de la Inquisición 2.o. (cope) o PAGANDO LAS PRIMAS MAS ELEVADAS A SUS JUGADORES QUE ALEMANIA O CON UN MINSITRO DE CULTURA QUE SUBVENCIONA LOS TOROS por poner algun ejemplo....
    A mi, como catalán, me pasa como al empresario exportador a Mas: que refuerce la marca Catalunya, decir que eres esapañol, si antes podia dar un poco de apuro, a dia de hoy, da vergüenza, y te quita fiabilidad y seriedad. Pero es que nos (se) lo han ganado...

  • Luis,

    Los comentarios de algunos lectores --además de tu entrada-- muestran el estado de ánimo propio de una crisis. Hoy no irán a Cibeles y ya están olvidando el momento de gloria que la fortuna ayer les regaló.

    Como dije en comentario anterior en Drugevijesti, para conocer la sociedad en que uno vive, hay que darle una crisis. Pero si ese ejercicio es colectivo --el conocimiento siempre es colectivo porque no puedo creer algo que todos los demás rechazan-- debemos empezar por hacer las preguntas “correctas“ y acordar qué tipo de respuestas serían “aceptables“ para el colectivo (no hablo de unanimidad, ni tampoco del consenso grotesco del debate sobre calentamiento global). A nivel de sociedad, ni las construcciones de utópicos y filósofos ni los paraísos de los religiosos interesan porque sabemos que huyen de la naturaleza humana (aunque no sepamos bien en qué consiste nuestra naturaleza). Lo sabemos gracias a los “científicos“, esas personas que nos frustran con su arrogancia porque no han sido capaces --y con razón se duda mucho que alguna vez lo serán-- los que nos guiarán en la búsqueda de las preguntas y las respuestas.

    Esa apreciación se me reforzó este último fin de semana cuando leí la reseña del libro de Sheila Heti, “How Should a Person Be?“, en WSJ que me motivó a comprarlo y ya estoy leyendo. ¿Cómo podemos pretender conocer la sociedad cuando no nos conocemos en cuanto personas? ¿Cómo pueden coexistir personas que parecen estar siempre “en construcción - disculpe las molestias“?

  • Luis, gracias por tu artículo.
    No hay institución que no esté trufada de políticos y/o nombramientos políticos (TC, Tribunal de Cuentas, Defensor del Pueblo, BdE, CNMV, RTVE...). Políticos de profesión (con o sin estudios y/o formación y oposición) que se pasean hoy por aquí y mañana por allí; altos funcionarios que promocionan a golpe de dedazo y que valen igual para un roto que para un descosido...Altos cargos que, efectivamente, se inventan licenciaturas y cursos de doctorado en universidades de élite norteamericanas...y no pasa nada, no se les afea la conducta...
    Felicidades por el blog

  • Estimado Luis,

    Estoy de acuerdo con que la sociedad española, y las instituciones tienen que hacer un ejercicio de autocrítica, pero permítame que dude que la falta de credibilidad española sea algo reciente. Siempre ha habido un prejuicio algo racista contra los países latinos por parte de los países centrales y anglosajones. Para muestra, mis experiencias profesionales en el extranjero, ya muy pasadas:

    Hace ya ocho años yo trabajaba para una consultora española, y teníamos un proyecto en Holanda. En ese proyecto íbamos básicamente a enseñarles a los holandeses a realizar tareas que no sabían o no querían hacer. Trabajábamos mas horas y mejor que ellos, les ayudábamos con sus procesos (Muy anticuado)s, y con su know how, pero yo, cada reunión que tenía, cada vez que me ponía delante de un jefe de división y les explicaba algo, les explicaba la urgencia del trabajo, o les apretaba un poco... tenía que oír, eso de "no se por que tienes tanta prisa, si total, los Españoles lo dejáis todo para mañana" o, en Español "mañana mañana", queriendo decir que no se haría.

    También he trabajado para americanos, ingleses y franceses y su percepción de lo Español es pésima, y ya lo era antes. Les parecíamos ya vagos antes, poco profesionales y un poco jetas.

    Nuestro problema de credibilidad se debe a que ellos ven reforzados sus creencias anteriores con los hechos actuales y que aunque lo hubiésemos hecho de cine, habrían encontrado algo que criticar.

    Aunque mejoremos, ojala, cargaremos con el sanbenito español.

    • Ricardo Muñoz,

      Su comentario me recuerda que no he comentado un punto esencial del artículo de Luis en El País --la marca “España“. Dejando a un lado la euforia del momento (Luis, muy de república banana) alimentada por periodistas ignorantes, no tomo en serio que exista tal marca ni tampoco ninguna marca referida a un país, aunque sea Suiza o el país más pequeño que jamás haya existido.

      El orgullo nacional (me refiero a cualquier nación) puede llevar a pensar que decisiones importantes a nivel mundial se toman considerando la personalidad o el carácter “español“, pero no creo que se pueda mencionar decisión alguna en que así haya ocurrido. Una cosa es tomar en cuenta al gobierno “español“ de turno porque puede condicionar lo que otros gobiernos decidan hacer, otra muy distinta decir que estos otros gobiernos decidirán en base a su apreciación del carácter “español“ (con todo respeto, ningún gobierno boliviano ha decidido algo en función de su apreciación del carácter “español“). Las oficinas de promoción del turismo o de productos nacionales usan la marca “España“ porque se financian con impuestos de todos los españoles, pero ningún extranjero piensa que España=Sol (por algo no extraño el tiempo vivido en Bilbao) o España=Vino, o toros, o cualquier cosa que se le ocurra.

      La simplificación de ignorar diferencias importantes en la población de una sociedad puede justificarse en algunas ocasiones, pero en general es un error grave suponer que no existen o que pueden resumirse en unos pocos “perfiles“.

  • Para entender lo sucedido en España esos dos últimos años -que para mí son más- deberíamos remontarnos en cómo se hizo la transición y quién se apoderó del país de la mano. Para mí eso es primordial, porque si no se busca el responsable y el porqué ha sucedido, nunca podremos encontrar soluciones.
    Nada de lo antiguo debería valer porque ha perdido toda la credibilidad, todo debería renovarse. Porque ya me contarás qué se puede esperar de unos individuos que han defendido con uñas y dientes y siguen haciéndolo, a sus amigos corruptos; que hasta en algún caso (en Catalunya lo podemos ver en el mismo gobierno), se jactan públicamente de su picardía y se defienden alegando la prescripción del delito.
    Yo, francamente, no sé lo que espera la ciudadanía de gente así, a no ser que, como me temo, sea su vivo reflejo.

  • Sin negar los efectos perversos de la "nueva percepción" sobre las cosas de España y su imagen de marca, hay otros factores que llaman mi atención.

    En mis conversaciones con ingleses, franceses, alemanes, griegos, etc, lo que mas me sorprendía ( en general) era su visión absolutamente superficial, con una carencia total de análisis que no fuera epidérmico y sin sustancia.

    Mi decepción con ellos ha sido brutal y lógicamente lo que sucede ahora me parece totalmente consecuente. Si tenemos ciclotímicos dentro y fuera del país las cosas se ponen muy cuesta arriba. La falta de madurez y perspectiva allende nuestras fronteras roza el patetismo, como patética ha sido la gestión de puertas adentro.

    Que maduren y aprendan a discernir, lo necesitan tanto como nosotros.

    Estoy impresionado con la gestión externa y su profesionalidad, como muestra vale un botón: Barclays /modo ironic off.

  • Creo que no tiene mucho sentido y rigor hablar de la "marca España" en general, lo mismo que no lo tiene hablar de la competitividad o productividad de naciones o grandes colectivos. Tanto la marca como la competitividad corresponden a productos / servicios concretos e individuos, organizaciones o colectivos mucho más pequeños en una actividad específica.

    En cualquier caso, no me preocupa especialmente la "marca España", porque no creo que las imágenes de los otros países del G-20, por ejemplo, estén pasando por sus mejores momentos desde 2007 hasta ahora.

    El desastre institucional y financiero, la mala gestión política, la falta de liderazgo y valentía, incluso el deficiente análisis de los problemas son compartidos por muchos países. En cuanto a los países emergentes importantes, no pueden olvidarse sus carencias democráticas, su corrupción o la pobreza existente.

    Lo que ocurre es que en España se domina bastante menos el marketing hacia el exterior y no existen medios de comunicación propios o portavoces con influencia global.

    Por otra parte, muchos de los defectos que se imputan a los políticos españoles no son exclusivos de ellos, sino que reflejan lo que se puede encontrar en todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo las empresas y organizaciones privadas. Con demasiada frecuencia estas últimas tampoco son meritocráticas, ni eficientes, ni tienen buen gobierno corporativo, ni ética ni visión de futuro. Esta falta de un nivel promedio alto en el ámbito privado es un lastre del país, especialmente en relación con el problema de la creación de empresas y el desempleo.

    • Miner, simplemente ignoras mi argumento. No estoy hablando "en general" estoy contando el impacto en concreto que los problemas de credibilidad tienen sobre nuestras relaciones con los acreedores publicos (bruselas) y privados.

    • En realidad si tiene sentido, pues muchas personas discriminan al pensar en la población de un país gracias a los tópicos, no sé si habrás vivido en el extranjero, pero los que si lo hacemos nos damos cuenta de esto con facilidad.

      Al final tú país según los esteriotipos, te predispone culturalmente, por eso pensamos de los alemanas que son organizados, eficientes y solventes, y es posible que no mas que los españoles si no al contrario en igualdad de condiciones. Ese es el problema, que se esteriotipa nos guste o no, a pesar de que haya grandes profesionales españoles, además, Luis habla si entiendo bien, desde un punto de vista macro, que es de lo que se trata ahora y en donde hay que poner el acento en España.

  • Respecto a la marca España, alguien debería decirle a los políticos que dejen de utilizar la expresión "hacer los deberes". Vivo en el extranjero, y siempre la traducen por "we have done our homework". En español es una frase hecha, trasladando una frase de cuando éramos pequeños a la vida adulta: hemos hecho los deberes, por lo tanto podemos irnos a jugar. En el resto de idiomas del mundo no es una frase hecha, y suena a lo que es: una frase de niños pequeños. Así va Rajoy por el mundo soltando esta frase en cada entrevista y dando por ahí adelante la impresión de que somos una sarta de irresponsables a los que nos tienen que "mandar deberes".

  • El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido (Groucho Marx).
    LLevo 22 años trabajando con empresas USA y UK y le garantizo que pocas frases los definen mejor.

  • Luis,

    como siempre, un artículo son sentido común, lógica y buenas intenciones.

    El problema que encuentro es que se deben dar demasiados acontecimientos a la vez para que podamos salir de esta crisis con la cabeza alta.

    En primer lugar, debemos cambiar el modelo de gestión de la "marca España" lo que significa cambiar las instituciones que son controladas por los poderes fácticos. Esto solo será posible con el tiempo, pues la sociedad se va dando cuenta de eso, pero no hay brazos políticos fuertes en posición de llevar a cabo el cambio en el medio-corto plazo.

    En segundo lugar, debemos como país llegar a acuerdos de consenso entre las fuerzas políticas para poder cumplir con nuestros compromisos, pero esto se antoja en el medio plazo utópico por los enfrentamientos seculares en nuestro país.

    Por último necesitamos el tiempo que no tenemos para que los puntos anteriores puedan impulsar al país hacia una nueva era moderna y prospera.

    Creo que es altamente improvable que esto se pueda llevar a cabo, por lo que desde mi perspectiva, el mayor peligro en España si la depresión sigue su curso, es que la sociedad, acabe cansandose e verdad de los políticos y llegue un momento, en que la sociedad quiera cambios radicales pues no se podrá ver la situación solo desde la perspectiva económica si no que habrá que abordarla desde la social, política e institucional, todo esto puede derivar en situaciones inesperadas.

  • Siento disentir, pero esto de la “marca España” me parece una chorrada, equivalente a otras frases que lamentablemente se han puesto de moda, como, por ejemplo, “poner en valor”.

    Si fuese por fama, corrupción, mafias y crímenes organizados, papanatismo y hortera, la “marca” USA sería nefasta, lo mismo que los ex URSS y muchos otros.

    Admitiendo la existencia de “tópicos ad nauseam”, cuando alguien decide importar o invertir en otro país, estudia concienzudamente el proyecto y en esta evaluación estoy seguro que el tema de la “marca” es muy poco relevante.

    Saludos.

    • Son solo los banqueros españoles y algunas instituciones españolas las que van dando la nota. No se porque esa minoria es portadora de "la marca".

      Que tengamos que pagar el desaguisado financiero entre todos es terrible, pero asumir que hay que cargar con su reputacion no se a que viene.

  • Luis,

    ¿y qué respondiste tú cuando dijeron “Ya, pero banquero central español”?

    Gracias.

  • Porque claro, está bien que reconozcamos los puntos mejorables en nuestro sistema, que los hay y muchos. Pero que nos den lecciones de regulación bancaria países con preocupantes indicios de haber participado en manipulaciones de índices interbancarios, o de ética política países cuyos parlamentarios se vieron obligados a devolver dinero utilizado del erario público para gastos personales, o de seguridad jurídica países con medio sector financiero regional intervenido y cuya actuación para/con inversores extranjeros en esas entidades es cuando menos criticable.... y que nosotros (los españoles) agachemos la cabeza y aceptemos la crítica sin chistar.... y traslademos esa crítica al terreno doméstico para justificar las penurias que hemos de pasar con el fin de recuperar la "marca España"... en fin, que conviene no aceptar la crítica del ajeno sin más, aunque la haga en inglés.

  • Dado el tema Barclays, parece que los Banqueros Centrales Ingleses tampoco podrán sacar pecho

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