¿Qué Estado del Bienestar queremos y cómo financiarlo?

(Esta es un versión ampliada de un artículo publicado originalmente ayer en )

¿Qué Estado de bienestar queremos y cómo financiarlo? Esta es la pregunta que deberían hacerse todos los ciudadanos a la hora de votar el próximo 28-A. Y que los partidos políticos deberían recoger en sus programas electorales. En dichos programas la carga ideológica parece natural, pues según cual sea nuestra situación personal, familiar y laboral, unos modelos nos favorecerán más que otros.

En principio, parece evidente que, si has nacido en el seno de una familia acomodada, tus preferencias diferirán de las que tendrías si hubieras nacido en el seno de una familia pobre. Para evitar que la posición original del individuo cree sesgos a la hora de diseñar un modelo de bienestar justo o equitativo, introdujo el concepto del “velo de la ignorancia”. El velo de la ignorancia intenta que pensemos como si desconociéramos el lugar, la raza, el sexo o la familia donde vamos a nacer, así como nuestra inteligencia o habilidades innatas, con el objetivo de garantizar la imparcialidad en nuestra posición inicial. Si dichas preguntas se contestaran con el velo de la ignorancia, es decir, sin saber quién vamos a ser, o en qué entorno vamos a nacer, se alcanzarían más fácilmente acuerdos sobre qué políticas del Estado de bienestar priorizar y cómo financiarlas.

Por la parte del gasto, se priorizarían las políticas que garantizan la igualdad de oportunidades, buscando un sistema que premie el esfuerzo, pero garantizando que todos tenemos las mismas oportunidades de alcanzar el éxito. Ello requiere políticas que neutralicen las ventajas que nos vienen dadas en el momento de nacer, de tal forma que sean el talento y el esfuerzo los que determinen nuestro destino. Si no se garantiza la igualdad de oportunidades, los problemas de desigualdad se perpetúan en el tiempo, condenando a los hijos de las familias con menos recursos a repetir las experiencias de sus padres. Dentro de estas políticas se encuentran: 1. La educación: un buen sistema educativo es el principal ascensor social, pues otorga las mismas oportunidades a todos los niños. 2. Política contra la pobreza: resulta fundamental garantizar un entorno familiar seguro alejado de la marginalidad y la pobreza, así como un mercado laboral justo, para que dichos niños prosperen en igualdad de oportunidades. 3. La sanidad: un buen sistema sanitario con garantías suficientes para ocuparse de los enfermos y los individuos que han nacido con peor salud. 4. Eliminar cualquier tipo de discriminación en el ámbito laboral. Para ello resulta clave acabar con las brechas de genero,  luchar de forma decidida contra  precariedad  y implementar unas políticas activas que defiendan al trabajador y no a su puesto de trabajo.

Estas políticas, a las que seguramente añadiríamos otras, no solo son justas, sino también eficientes, pues evitan la pérdida de talento por falta de oportunidades.

Por la parte de los ingresos, se trata de diseñar un sistema tributario lo más eficiente posible y con la capacidad recaudatoria suficiente para financiar el sistema de bienestar deseado. Partiendo de que todos los impuestos distorsionan (pero unos más que otros) y de que el objetivo principal de los sistemas tributarios es recaudar de la forma menos distorsionadora posible (y no redistribuir), se trataría de identificar cuál debe ser la fiscalidad óptima. Entre otras medidas, el recomienda utilizar los impuestos indirectos (IVA y especiales) para mejorar la recaudación, utilizando la política de gasto para compensar a las familias más pobres. Además, si bien están en contra de imposición sobre el patrimonio —pues se trata de ahorro acumulado que ya tributó en su momento—, sí recomiendan, por motivos de equidad, tener un impuesto de sucesiones. No parece razonable dejar sin gravar a una persona que hereda 800.000 euros y gravar a otra que ha ganado por su trabajo 25.000 euros anuales durante 32 años. Además, mejora la igualdad de oportunidades al reducir la ventaja de la que disfrutan algunas personas por el hecho de haber nacido en una familia acomodada. Por último, como ya hemos defendido en este blog en numerosas ocasiones (aquí o aquí), es fundamental ampliar las bases impositivas eliminando deducciones, siendo muchas de ellas además regresivas.

Resulta imposible abstraernos de lo que somos y del lugar que ocupamos en la sociedad, pero, si fuéramos capaces de pensar con el velo de la ignorancia nuestro voto antes de tomar la decisión, probablemente nuestros políticos reducirían el grado de ideología de sus propuestas y sería más fácil encontrar acuerdos que mejorarían la vida de todos los ciudadanos, independientemente de la suerte que hayan tenido al nacer.

Hay 11 comentarios
  • Gracias por este interesante artículo, con el que comparto muchos aspectos. El velo de la ignorancia es un concepto teórico que me parece imposible en la práctica. Considero igual que usted que se debe abolir el impuesto de patrimonio por confiscatorio, se debe perseguir la igualdad de oportunidades, y esta y la educación son imprescindibles. Siendo la educación un elemento necesario y esencial para crear y preservar un estado democrático real que evite la manipulación de las masas, hecho evidente en nuestro país. Aunque esa igualdad, plasmada en la brecha de género me parece, en gran medida, un fenómeno de manipulación social con intereses políticos de fondo y sin mucha consistencia empírica.
    Por otra parte, es necesario un sistema tributario que financie la educación y por tanto la igualdad de oportunidades, así como un estado de bienestar. Pero usted plantea como debe ser el sistema tributario que permita financiar el sistema de bienestar que deseamos. Yo me pregunto si la cuestión no es la inversa: con la capacidad recaudatoria existente o potencial, y sin dañar el crecimiento ¿qué estado de bienestar nos podemos permitir?
    Por otra parte hace referencia a la ampliación de bases imponibles para incrementar los ingresos fiscales eliminando deducciones. Pienso que sería más efectivo ampliar el número de sujetos pasivos, personas físicas y jurídicas, y sus bases imponibles. En el primer caso dada la tasa de paro existente y los salarios de miseria, en este último caso por la

  • Yo me aplico el “velo de la ignorancia” y aporto mi visión brevemente, aunque algunas consideraciones no las comparto por el formato breve que requiere un comentario.
    El talento y el esfuerzo determinan nuestro destino, eso es un sesgo ideológico. Hay gente que prefiere vivir tranquila y no tener éxito (o que considera el éxito de forma diferente).
    4. Eliminar cualquier tipo de discriminación en el ámbito laboral. Para ello el demandante de empleo debe poder negociar las condiciones contractuales del trabajo sin la “necesidad” si o si de tener que trabajar.
    De 4 deduzco una renta básica que permita afrontar con suficiencia el día a día y los gastos comunes de una economía media. Acumulable o compatible con el sueldo laboral.
    Sanidad y Educación privadas. Liberando al Estado de la responsabilidad y empoderando a los ciudadanos para participar activamente en dichos ámbitos.
    Las pensiones se corresponderían con la renta básica, en función del patrimonio familiar y el índice de precios al consumo.
    Es un sistema de liberalismo social o híbrido, El estado se desentiende de todo, le paga al ciudadano, y este con ese dinero que le permite vivir junto con su sueldo, elige el modelo educativo preferente para sus hijos y la mejor cobertura sanitaria en función de sus intereses.
    Esto traslada la responsabilidad de la gestión de la renta, al ciudadano, que debe ser capaz, de ahorrar, invertir o trabajar para ver cubiertas sus necesidades. Responsabilidad y libertad plena o real.

  • El "velo de la ignorancia" es una solución en falso que no lleva a nada y pretende dar una pátina moral a las mismas soluciones de siempre, diseñadas desde la "inteligencia central" y la "envídia" (una pésima mezcla).

    Desde la ignorancia del velo también puedo elegir cualquier nivel de "desigualdad": apostar por un X% de probabilidade de ser megarico a cambio de tener un Y% de probabilidades de ser megapobre, es tan racional como "apostar" al "café para todos" de la igualdad total. De hecho, no todos los seres humanos son funcionarios ni habitan despachos, algunos les gusta "arriesgar" desde la "ignorancia" de como les irá la apuesta (y el futuro ya tiene "velos" para aburrir). Y son los que arriesgan los que mueven las sociedades (a juzgar por como les va a las que los eliminan).

    Pero es que además el afimar que "una sociedad con más Estado es una sociedad que "garantiza" bienestares" es, de nuevo, el triunfo de la esperanza sobre la experiencia. Ese era el objetivo último de la revolución cubana o Venezolana y ahora los problemas de los venezolanos (sin luz, sin agua) recuerdan, punto por punto, a los de los personajes de "Atlas Shrugged". Y España tiene un paro del 14% y todos sabemos que no podrá pagar sus pensiones.

    No aprenderemos nunca. Hay una distancia substancial entre el buenismo de discursos de "inteligencia central" y la realidad. Después de todo, en teoria la teoria y la práctica se parecen, en la práctica no.

    • ‘’Y España tiene un paro del 14% y todos sabemos que no podrá pagar sus pensiones.’’
      ¿Cuáles pensiones no podrán pagar los españoles? ¿ La actuales Publicas-en proceso de privatización- o las actuales Privadas-in crescendo? En los dos casos su opinión es una falacia non sequitur monumental que no se tarda ni 5 segundos en refutarse. Refutación, obvio, que no haré por puro decoro intelectual. Además, ¿nota la diferencia entre una ‘‘inteligencia central’’ pública ( que incluye hoy algo de control y dominio-muy mejorable- por parte de sus ciudadanos) y entidad que le permite a ud. criticar, p.ej, sus pensiones ( y todos sus otros servicios públicos) sin que, p.ej, le retiren a ud. su paga pública actual sea cual sea , y una ‘’intelegencia central’’ privada, v.g. Banco Santander (entidad privada sin control alguno de sus consumidores y clientes), entidad que si le oyese manifestarse a ud., una sola vez, en contra de sus planes de pensiones, etc.. le cerraría, ipso facto, de inmediato, su linea de créditos, cuentas de inversión, etc..además de provocarle algún que otro despido si se diese el caso.

  • Una lectura que debería ser obligatoria para evitar la tentación de pensar que confiar en el papa Estado y sus inteligencias centrales solucionas los problemas de las personas.

    Al menos no deberíamos tener el "velo de la ignorancia" sobre las auténticas capacidades (y las auténticas intenciones) de los gobiernos. No a estas alturas.

  • La idea de gravar el gasto es fantástica (y mejor si se incluyen otros "pigouvianos"). Pero se queda tremendamente corta de lo que cualquier economista, que no se disfrazase de "redentor social de los pobres", debería defender.

    La eliminación total y completa de todos los "impuestos a los ingresos" (¿por qué gravar el trabajo, la inteligencia, la producción de bienes y servicios?. ¿no estamos de acuerdo que de aquellas cosas que gravamos tenemos menos? ¿entonces?) y su substitución por un IVA de tipo único (clave para evitar el "y de lo mio que" y sus "capturas"). Ese "IVA.2" debe buscar tener la base más amplia posible (idealmente todo el PIB) y la tasa más baja.

    La recaudación así obtenida se distribuye a los ciudadanos como un lump-sum fijo y ellos compran los servicios que estimen oportunos (sanidad, educación, carreteras ...), eliminando de una vez la falacia de qué necesitamos al Estado para proveerlos cuando sabemos que usa nuestro propio dinero con una eficiencia y una calidad pésimas.

    Qué delicia imaginar a todos los lobyistas y asesores e inspectores fiscales que en el mundo son, obligados a ganarse la vida de forma honrada!. Que delicia ver mi sueldo neto subir de 1,243 a 2,001 (€) más el "refund-renta universal" que me envie el "mini gobierno" que quede.

    Las propuestas existen. Solo hace falta que más economistas dejen de jugar a políticos y a buenismos "de parroquia" y hagan su trabajo:

  • Decir que "un buen sistema educativo es el principal ascensor social" es discutible. Es, en realidad, una tautologia porque solo puede considerarse cierto como "definición" de lo que es un "buen sistema educativo". Los sistemas educativos reales no se parecen en nada a eso (la teoría y la práctica de nuevo): en realidad el mejor predictor de éxito en el sistema educativo es el nivel socieconómico/educativo de tus padres.

    El sistema educativo "real" es, de hecho, regresivo. Para acceder al "trabajo" obligamos a los jóvenes a "saltar" una barrera totalmente artificial (efecto "señal") plagada de conocimientos esotéricos inútiles (¿qué falta hará dividir polinomios, conocer la función clorofílica o la trigonometría para tener un trabajo?). Como los mejor preparados para saltar esa barrera son los hijos de los que ya la han saltado antes (por genética, que también se "hereda" y por capacidad para la tutoria individual) ellos acceden a mejores puestos que aquellos a los que las anodinas pérdidas de tiempo requeridas para "saltar" les aburren mortalmente (con razón).

    Resultado: el acceso al mundo del trabajo, mucho más "igualador" y donde el "street smart" tiene mucho más papel, se bloquea con una barrera artificial y absurda (sin objetivo práctico ninguno) donde tienen ventajas los que ya les iba bien.

    Esta versión se parece más a lo que todos conocemos en la realidad que decir que "el sistema educativo (real) es el principal ascensor social".

  • Sería interesante un velo de la ignorancia justo, es decir, que todos tengamos igualdad de oportunidades y no que la ley obligue a tener igualdad de resultados.
    En particular, el sistema educativo es deficiente, nace en la Revolución francesa y no está adaptado al siglo XXI. Conozco padres que les parece bien el sistema ofertado pero a mí no me dejan alternativa para mis chamaquitos ofertando un sistema alternativo en los centros.

    La sanidad pública es buena pero mi ineficiente, tiene un alto coste. Si quiero otra, tengo que duplicar mi coste.

    Es injusto subir el IVA pues afecta y perjudica mucho más a la clase baja y media que a la clase alta, justo lo contrario del objetivo perseguido.

    Los 800.000 euros que se heredan ya han tributado, no estaría bien duplicar impuestos.

    En general, siendo rico o pobre, me gustaría tener algo más de libertad y menos coacción por parte del Estado. A partir de aquí, ya hablaríamos cómo crear esa igualdad de oportunidades.
    Gracias por el artículo

  • Hay ciertas ideas que se repiten tanto dándolas por ciertas que es muy difícil llegar a pensar que sean completamente falsas. Cuando se observa que esas ideas pertenecen siempre al mundo de la economía es inevitable pensar que son ideas que se propagan como ciertas de manera interesada.

    En el articulo se vuelcan unas cuantas pero me centrare solo en una de ellas:

    ...."Por la parte del gasto, se priorizarían las políticas que garantizan la igualdad de oportunidades, buscando un sistema que premie el esfuerzo, pero garantizando que todos tenemos las mismas oportunidades de alcanzar el éxito. Ello requiere políticas que neutralicen las ventajas que nos vienen dadas en el momento de nacer, de tal forma que sean el talento y el esfuerzo los que determinen nuestro destino"....

    Si cuando alcanzáramos la mayoría de edad se hiciera un sorteo para decidir qué 10% de nosotros vivirá con el 90% de la riqueza y que 90% de nosotros vivirá con el 10% de la riqueza, se puede concluir:

    1) El sistema es justo y equitativo porque trata a todos por igual.
    2) Todos empiezan con las mismas oportunidades.
    3) Todo el mundo tiene las mismas posibilidades de alcanzar el éxito.

    Pero es indudable que el sistema es extremadamente desigual en cuanto a resultados.

    CONCLUSIÓN: La igualdad de oportunidades no garantiza nada y mucho menos el bienestar de nadie.

    Entonces ...¿con que intención se repite una y otra vez que el sistema debe de garantizar la igualdad de oportunidades?....

    • "Por la parte del gasto, se priorizarían las políticas que garantizan la igualdad de oportunidades, buscando un sistema que premie el esfuerzo, pero garantizando que todos tenemos las mismas oportunidades de alcanzar el éxito. Ello requiere políticas que neutralicen las ventajas que nos vienen dadas en el momento de nacer, de tal forma que sean el talento y el esfuerzo los que determinen nuestro destino"

      La clave del parrafo es "neutralizar las desigualdades de origen" con el fin de que se "premie el esfuerzo" y que sean "el talento y el esfuerzo los que determinen nuestro destino".

      En el experimento mental que propones, un sorteo, no se premia el esfuerzo. Por tanto, no representa las premisas normativas que tratas de criticar.

  • "El honor de un país no reside en la belleza de sus monumentos sino el hecho de que cada uno de sus habitantes tenga un techo". Abbé Pierre.

    Si no entendemos esto no entedemos nada. Obviamente los neolibreales no lo entienden

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