Los robots en los trópicos

Hace un par de semanas estuve en Guayaquil, Ecuador, para asistir al congreso de LACEALAMES, que es el consorcio de dos redes, la Latin American Economic Association y la Latin American Econometric Society. El congreso fue excelente, con sesiones plenarias que incluyeron dos premios Nobeles, Christopher Pissarides y Christopher Sims, y consagradas figuras como Guillermo Calvo, Janet Currie o Ellen McGrattan, además de más de 400 trabajos presentados en sesiones paralelas. Para más información, .

Hoy me quiero referir a dos presentaciones a las que asistí que guardan cierta relación, pues ambas tocan el tema del papel de la robotización e inteligencia artificial en el mercado de trabajo. Adelanto que para escribir este post me baso en las diapositivas que se presentaron y las notas que tomé durante las presentaciones, pues en ambos casos aún no hay un paper, así que pido disculpas de antemano en caso de que alguna de mis impresiones no refleje correctamente su contenido.

La primera, ”Work in the Age of Robots and AI” fue la presentación plenaria de Chris Pissarides, que no está aún en la página web de la conferencia pero se puede descargar . Se trata de una introducción amena al tema, con discusión de algunos aspectos que ya se han tratado en este blog, por ejemplo aquí, aquí y aquí. De la parte descriptiva la diapositiva que más me sorprendió fue una gráfica que reproduzco más abajo que muestra la penetración de los robots como porcentaje del empleo en distintos países. En ella, la economía española aparece ligeramente por encima de los Estados Unidos. El fuerte uso de robots en nuestra economía en parte tiene que ver con el gran peso del sector automotriz en las manufacturas, un sector que de lejos es el principal demandante de robots por empleado en el mundo. Pero quizá lo que más sorprende de la gráfica es la relativamente baja penetración de los robots en los Estados Unidos. No es algo a lo que se refirió Pissarides, así que sólo puedo especular. En parte imagino que tiene que ver con el fuerte peso de los servicios en esta economía, aunque ciertas empresas de servicios (e.g. Amazon) están altamente robotizadas. También me hace pensar que donde el empleo poco cualificado y barato abunda los incentivos a la automatización son bajos, y en el posible rol del salario mínimo y la negociación colectiva como incentivos a la robotización.

Fuente: Christopher Pissarides. “Work in the Age of Robots and AI”

La parte quizá más interesante de la presentación de Pissarides fue cuando habló del futuro del empleo. Cada vez entendemos mejor las tareas que están en riesgo de quedar obsoletas por la robotización. Por ejemplo, aquellas mecánicas, rutinarias y fácilmente codificables. Sin embargo, las estimaciones existentes del número de empleos que están en riesgo de quedar obsoletos por la robotización y la IA varían muchísimo de un estudio a otro. Esto se debe a que la composición de tareas que desempeñamos en el empleo va cambiando a lo largo del tiempo, justamente como consecuencia del cambio tecnológico. Cuando se introdujeron los cajeros automáticos no dejó de haber empleados de banca. Los empleados de banca se empezaron a especializar en vender a sus clientes una amplia y variada gama de productos financieros. Por eso a modo de ver de Pissarides la clave pasa por entender mejor la función de producción de cada empleo. Necesitamos entender cómo diferentes sets de tareas se transforman en diferentes empleos, algo que Acemoglu y coautores han empezado a hacer al poner las tareas en el centro de su modelización del mercado de trabajo.

La segunda presentación de las que les quiero hablar se basa en un interesantísimo trabajo en curso de Adriana Kugler, Maurice Kugler, Laura Ripani y Rodimiro Rodrigo, cuyo título ha inspirado el de este post “The Future of Work in the Tropics: Are Robots Hurting Employment and Wages in Latin America”. Sabemos que la penetración de las nuevas tecnologías en los países de ingresos medios de América latina es aún muy baja, así que no es de extrañar si encontramos pocos signos de polarización de las ocupaciones a la Autor, como discutimos Joana Silva y yo en el capítulo 4 de . Sin embargo, las economías latinoamericanas comercian fuertemente con países donde los robots sí han penetrado con fuerza. Ese es el punto de partida de Adriana y coautores. ¿Observamos efectos de la robotización en Estados Unidos en el mercado de trabajo de México y Brasil?

Para responder a esta pregunta los autores explotan la variación de la composición sectorial del empleo a nivel de microregiones en México y Brasil, y la variación temporal y entre sectores de la robotización en EEUU. Para entender la intuición imaginemos que durante los años 2000 la robotización del sector automotriz en los EEUU ha aumentado más que en otros sectores. El impacto esperado sobre salarios y empleo en Brasil y México de este cambio variará por regiones y sectores. En aquellas regiones donde el sector automotriz es más importante tenderá a ser más fuerte que en aquellas donde lo es menos.

Los autores encuentran que la robotización en EEUU ha reducido el empleo y los salarios en México y Brasil, aumentando las salidas de los principales sectores afectados hacia el desempleo y disminuyendo las entradas al empleo desde el desempleo. El resultado para México quizá no es tan sorprendente, pues exporta un 74% de lo que produce a EEUU e importa algo más del 50% de este país. El resultado de Brasil sorprende un poco más, porque estas cifras rondan el 15%. Los resultados además son más fuertes en industrias en mercados locales con mayores exportaciones a los EEUU, lo que indica que el canal de trasmisión de la robotización en EEUU a estas dos economías es el comercio internacional.

Pensando en este trabajo recordé una que hizo bastante ruido hace un tiempo, donde proponía que quizá habría que tasar la introducción de robots como forma de ralentizar el cambio tecnológico y poder así hacer frente a sus desafíos. Más allá de los efectos negativos que esta política podría tener sobre el crecimiento de la productividad de una economía, estos resultados sugieren que si ralentizas su introducción tú y no lo hacen tus competidores terminarás en el peor de los mundos, sin las mejoras de productividad de la robotización y con algunos de los efectos negativos sobre el mercado de trabajo que ella conlleva.

Hay 12 comentarios
  • Muchas gracias Julián. El audio de la keynote speech en el IZA tb está disponible aquí:

  • En mi opinión, según el modelo económico actual, si quieres vivir tienes que optar a un puesto de trabajo (digno). De ahí se siguen falacias argumentales, tan instauradas en nuestras sociedades occidentales, como “ganarse la vida” o por el contrario y de forma paradójica se estigmatiza al que no trabaja con términos como vago o “vividor”, negándole el derecho a “existir”.
    Asumiendo como uno de los objetivos de toda economía moderna, el pleno empleo. La robotización de las actividades económicas amenaza puestos “tradicionales” aunque también es verdad que ofrece, otros, de mayor cualificación y tecnificación. Sin caer en la radicalidad de un resucitado ludismo, es lícito interrogarse si los avances científicos – técnicos han llegado al extremo de hacer inviable la formación de un ingeniero, a la misma velocidad en la que dichos avances se producen.
    Mi pregunta para el autor es si sería cabal y proporcionado invertir los valores, respetando el papel del trabajo como motor de la economía, aunque se delegara esta función en máquinas o robots. Es decir que el objetivo de la economía fuera el pleno desempleo del ser humano, ya que si se creara un robot inteligente, este no querría trabajar y habría que diseñar pues una IA estúpida o dócil que asumiera su empleo como una cosa digna.

    • Hola Jordi. El tema del empleo lo discutió Pissarides, páginas 32 en adelante. En mi opinión la robotización no nos va a dejar sin empleo, aunque sí va a crear (y está ya creando) gran disrupción en la economía con destrucciones de muchos empleos por un lado y creación de empleos nuevos por otro. Pero al final del día cuánto trabajamos es una decisión personal y social, así que no veo porqué una sociedad no pudiera decidir trabajar menos aprovechando las mejoras de productividad de los robots y la AI. De hecho, una de las economías con mayor penetración de robots, Alemania, es también el país con la semana laboral más corta de la OCDE.

      • Buenas, Julián. Gracias por tu respuesta. Coincido contigo en que dicha conciliación es posible. Lo que no entiendo y pagaría toda mi fortuna por entenderlo, es por qué, tras el descubrimiento de la agricultura, la revolución neolítica o la revolución industrial, la humanidad no ha erradicado de forma eficiente los problemas de desabastecimiento de medios básicos de vida para una parte significativa de su población. Existiendo focos de pobreza, miseria y hambre estructurales. Mi pregunta, es si, de nuevo hemos de situarnos en un horizonte de promesas, esta vez, con la robotización de la economía, o bien nos encontramos ante la futura solución a estos problemas tan acuciantes. Un saludo.

        • Soy moderadamente optimista. Estamos más cerca hoy de erradicar la pobreza extrema de lo que hemos estado nunca. Pero coincido contigo en que podríamos hacer mucho más de lo que estamos haciendo para alcanzar este objetivo.

  • "Ralentizar el cambio tecnológico" es una propuesta terrible!!!. Uno la esperaría de las hordas bárbaras que acaban de conquistar una civilización superior (¿eso está pasando?). Escucharla en boca de nuestros "ilustrados" asusta.

    Además, como si ya no se hiciera eso!!!

    Millones de páginas de regulación anuales ya tienen ese efecto (y ese objetivo, fomentadas por lobbies que protegen el "statu quo") y es el que tienen reguladores como la FDA (cuyo principal objetivo es "retrasar el futuro").

    El sistema de incentivos fomenta eso: los políticos se asustan cuando los taxistas/extractores de rentas hacen ruido, pero es seguro que los millones de beneficiarios de ventajas tecnológicas que no se han dejado existir jamás se manifestarán en las calles.

    Tristes tiempos estos en los que los chamanes de los bárbaros tratan de detener la teconologia para proteger del futuro a los temerosos pobladores que les piden protección bajo su manto ... mientras por otro lado piden su desarrollo para evitar el cambio climático o la quiebra del estado de bienestar. Tiene que haber un límite a las contradicciones en las que se puede incurrir!!

    • Falta la segunda parte de la frase de Bill Gates (curioso "chamán de los bárbaros" te has buscado), JP: " ralentizar el cambio tecnológico y poder así hacer frente a sus desafíos". Por ejemplo, la FDA en teoría "ralentiza el cambio tecnológico" con sus procesos de aprobación de nuevos fármacos y tecnologías médicas para "hacer frente al desafío" de que luego maten a la gente en vez de curarla. Digo en teoría porque luego resulta que los ejecutivos de la FDA provienen de la industria o van a parar a ella tras dejar sus trabajos regulatorios, así que en la prática deciden "ralentizar menos" el cambio tecnológico y acaban matando a unos cuántos de nosotros. No elegiría a Bill Gates como candidato para "chamán de los bárbaros", sino algún lobbista de la industria de las tecnologías médicas en Washington .

      • Bill Gates no queria "ralentizar" nada en los 80s cuando el cambio tecnológico era él. Ahora que el cambio tecnológico son "otros" (los que han hecho, por ejemplo, que su negocio de smart phones con Nokia sea un desastre o que vayan muy por detrás en cloud computing) ¿ahora sí hay que retrasarlo?. Sospechoso me parece.

        La tarea de "retrasar el futuro" de la FDA no tiene como objetivo principal proteger a los consumidores, si no a los "incumbents" frente a las posibles disrupciones de los nuevos entrantes. Es una reflexión muy "naive" (parece mentira Daria) pensar que el regulador protege a los "indefensos" ciudadanos. Protege el "status quo" y "retrasa" la innovación. Su captura busca retrasar las novedades en el interés de quienes ya dominan ese mercado.

        Pero es que, además no tienen el incentivo correcto. Precisamente por narrativas como la tuya su objetivo es evitar que lleguen al mercado "novedades" con efectos negativos, pero no ganan nada permitiendo la llegada al mercado de "novedades" con efectos positivos (nadie les considerará nunca responsables por "retrasar el futuro" no importa los muertos que ese retraso pueda causar). Si, además ,sus "captores", como señalas, tienen también poco interés en las novedades, solo puede convertirse (por diseño) en un organismo para retrasar el futuro (como tantos otros).

        Tal vez esa prudencia sea un coste que queremos asumir, pero lo que no tiene sentido es negar que ya retrasamos el futuro mucho (y cada vez más).

        • Gracias por la respuesta (y, sobre todo, por el tono), JP. Por párrafos:

          1) Elion Musk también ha advertido sobre los peligros de la IA . Otro "chamán de los bárbaros"? Bill Gates tiene casi 70 años, es el hombre más rico del mundo y ahora mismo se dedica a regalar su dinero. De verdad crees que sus opiniones sobre el futuro del cambio tecnológico están condicionadas por el fracaso de Nokia? Microsoft (o Tesla) no usan redes neuronales o algoritmos genéticos?

          2) Sí, claro, eso es lo que pretenden los lobbistas. Pero desde luego no es la tarea para la que fue diseñada la regulación de la FDA en el ámbito médico (que fue una respuesta directa al escándalo de la Talidomida en 1976) y apuesto a que lo que dices no aparece en ninguno de los miles de documentos producidos por la FDA en toda su historia.

          3) Esto es falso. La FDA se autofinancia al 50% con las fees, así que tiene incentivos para aprobar las solicitudes y así "fomentar" más aplicaciones

          Por cierto, hoy mismo han salido los "implant files" denunciando las deficiencias en la regulación de los medical devices:

          • Gracias por la respuesta Daria, respecto a 3 (que creo que es el punto en el que puede aportar algo continuar el debate), a los funcionarios de la FDA les da igual que parte de su presupuesto se financie con fees, no tienen P&L.

            Lo que sí les preocupa es aprobar un medicamento que luego resulte perjudicial (sobre todo si provoca un escándalo mediático). De eso sí pueden considerarles responsables y cargarse su carrera.

            De retrasar (o evitar) que llegue al mercado un medicamento que salve vidas nadie les considerará nunca responsables. Su capacidad de causar muertos por la "via negativa" (impidiendo o retrasando las soluciones que salvan) es mucho más alta pero tiene la "ventaja" (para ellos) de que no es "visible" ni cuantificable y de que nadie les hará nunca responsables de ella. Esa es la "asimetria" que les hace retrasar el futuro.

            Esa es una "prudencia" que tal vez tenga sentido asumir (tenemos más "cariño" a los muertos por "acción" que a los muertos por "omisión", no importa que estos sean muchos más) pero conviene ser conscientes de que tiene consecuencias.

            Los desarrolladores de tecnologías médicas y de medicamentos nos salvan la vida muchas más veces (pero varios órdenes de magnitud) de las que nos acaban matando. Entre otras cosas porque nunca es una buena estrategia "matar" a tus clientes: vuelve comercialmente irrelevantes tus esfuerzos de fidelización, sienta mal a tu imagen de marca y, encima, puedes acabar en la cárcel.

            • Lo del P&L no lo entiendo. Supongo que tu posición es que no haya regulación de productos sanitarios en absoluto porque un “balance de muertos” (imposible de calcular) frente a la regulación da un hipotético saldo favorable. Pero la medicina desde Hipócrates funciona según el principio “lo primero, no dañar”. Y esto tiene que ver más con la ética que con el mercado o la regulación.

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