¿Cómo le confieso a mis hijos que soy economista? (por Juan de Mercado)

Un amigo mio de tierras muy, muy lejanas, me envia unas breves reflexiones sobre la vida familiar de los economistas pero prefiere utilizar nuestro nombre de Juan de Mercado. Ahí van:

me ha hecho pensar que cuando me interpelen por mi profesión debería responder “Economista, pero yo no he sido”. Este clarividente me ha llevado a reflexionar que también esto va a ser difícil explicárselo a mis hijos.

La ciencia económica ha sido especialmente criticada a lo largo de los últimos años. Se la ha culpado de inútil para prevenir la crisis y para fundamentar respuestas eficaces de política económica. Dejemos de lado que estas críticas provienen, en muchas ocasiones, de ignorantes que desconocen el estado actual de dicha ciencia. Obviemos también que es más fácil protestar y criticar que proponer enfoques alternativos. No se trata ahora de desenmascarar a presuntos economistas con vocación de agitadores sociales que tratan de disimular, sin éxito alguno, su ignorancia económica con heterodoxia (para eso ya tenemos a Jesús 🙂 ). Sobre lo que me gustaría reflexionar aquí es acerca de la labor de los economistas que trabajan como asesores de los gobernantes.

¿Tanto para tan poco?

Una de las paradojas de la crisis en España es que, desde 2004, el Gobierno español ha contado posiblemente con el mejor elenco de asesores económicos del que han dispuesto todos los gobiernos de la democracia y, sin embargo, ha realizado una gestión de la crisis “manifiestamente mejorable”, por decirlo de una manera suave.

Estos son algunos ejemplos de la cantidad y la calidad de asesoría económica de la que ha dispuesto el Gobierno. En 2004 se creó la Oficina Económica del Presidente del Gobierno, que durante este tiempo ha dado cabida a economistas muy brillantes, con conocimientos muy profundos de la situación de la economía española. Los dos Secretarios de Estado de Economía que han servido en los gobiernos del Presidente Rodriguez Zapatero tienen una sólida formación económica y, uno de ellos, una brillante carrera académica. Por los gabinetes de ministros y de secretarios de estado, por otras unidades administrativas con funciones de asesoría económica, y por otros muchos organismos públicos han pasado jóvenes economistas con mucha proyección y amplios conocimientos técnicos. Incluso en el Ministerio de Trabajo, territorio tradicionalmente vedado al análisis económico riguroso, el primer Secretario General de Empleo de los gobiernos del Presidente Rodriguez Zapatero, ahora Ministro del ramo, es un economista que ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en gabinetes técnicos y que entiende lo que es una curva de demanda de trabajo y sabe interpretar las estadísticas económicas (estas dos últimas, habilidades no muy frecuentes en algunos círculos de la heterodoxia económica de nuestro país). El Secretario de Estado de Seguridad Social desde 2004, sin ser economista, entiende perfectamente la aritmética básica de los sistemas de pensiones (otra habilidad que algunos economistas heterodoxos de este país han demostrado no tener). Fuera de las Administraciones Públicas, muchos economistas académicos españoles se han involucrado en el debate sobre política económica como no lo habían hecho nunca y con un inusual grado de consenso sobre las medidas que deberían haber sido adoptadas.

¿Cómo puede ser entonces que la actuación del Gobierno haya dejado traslucir errores de bulto en la predicción de la situación económica, en el análisis de los factores que subyacen a la crisis y en la evaluación de las medidas de política económica que se han adoptado, o no? ¿Se equivocaron sus asesores económicos? ¿Prestó suficiente atención el Gobierno a los informes, las notas y otros documentos elaborados durante todos estos años que contenían, si bien no siempre de forma suficientemente explícita, avisos y algunas conclusiones sobre la naturaleza y las consecuencias de la crisis que no se compadecen bien con las formas con las que el Gobierno la ha afrontado?

¿Pero de verdad necesitan consejos?

En esencia, la relación entre los gobernantes y sus asesores económicos no es complicada. A los gobernantes les toca tomar decisiones, muchas veces muy difíciles, que luego son evaluadas por los votantes. La labor de sus asesores económicos es ofrecer la información más precisa posible sobre el problema que se pretende resolver y una evaluación de los costes y beneficios de las medidas alternativas disponibles para resolver dicho problema. Esta es su ventaja competitiva y, por tanto, como dice Julio Segura (en su entrevista publicada en el libro de “Testigos, 25 años de economía española”), a tal fin, las ideologías respectivas de gobernantes y sus asesores deberían ser tan irrelevantes como, por ejemplo, sus aficiones deportivas. Una vez tomada una decisión por los gobernantes, es también su tarea explicar a la opinión pública los objetivos que se pretenden alcanzar con dicha medida, los pesos que asignan a sus costes y a sus beneficios y, así, las razones que llevan a justificar dicha medida como la más eficaz.

No obstante, todavía hay gobernantes que piensan que no necesitan estudios para fundamentar sus decisiones y que anteponen sus prejuicios ideológicos o su conocimiento de determinados temas a lo que los estudios técnicos puedan aportar. Una estrategia habitual de este tipo de gobernantes es pedir varios “informes técnicos”, a sabiendas de que las conclusiones serán contradictorias y, sin dedicar ni un minuto a tratar de entender las razones de las discrepancias, utilizarlos para tener las manos libres a la hora de justificar una decisión o la contraria. Incluso, para reforzar sus mensajes, recurren a supuestos expertos de otros ámbitos, a veces “economistas de cocktail”, algunos siempre dispuestos a regalar el oído de los gobernantes a cambio de invitaciones a actos y reuniones de postín y de sensaciones de cercanía con el poder. También se suele cumplir lo que llama la “ley de Murphy de la política económica”: los economistas tienen tanta menor influencia sobre la política económica, cuanto más saben y más grado de consenso alcanzan; tienen tanta mayor influencia, cuanto menos saben y más vehementemente están en desacuerdo con el resto de la profesión.

Otras veces, cuando los gobernantes recurren al apoyo técnico, lo que de verdad están pidiendo es confirmación a sus prejuicios. , Gobernador del Banco de Inglaterra durante el complicado periodo económico de entreguerras, una vez le dijo a su economista jefe (según se cuenta ): “No estás aquí para decirnos qué hacer, sino para explicarnos por qué lo hemos hecho” (y es probable que algo parecido le dijera a John Maynard Keynes, con el que tuvo que lidiar en numerosas ocasiones). En la actualidad, muchos investigadores de organismos públicos muy variados de muchos países siguen manifestado una cierta incomodidad acerca de la intensidad con la que son utilizados en el proceso de toma de decisiones de política económica. No obstante, hay algunas diferencias internacionales a este respecto. En Estados Unidos, ante los retos planteados por la crisis financiera, elha contratado solo en este año alrededor de 50 economistas. Por el contrario, en otros países, lo primero que se reduce en situaciones de crisis son los recursos dedicados a incrementar la cantidad y calidad del capital humano para asesoría económica al servicio de las Administraciones Públicas, justo cuando uno pensaría que por la gravedad de los problemas económicos esos recursos son más necesarios. Aunque, pensándolo mejor, tampoco tiene sentido que se incrementen estos servicios si los gobernantes que tienen que utilizarlos, desconfían de ellos y no los gestionan eficientemente.

¿Economistas o artistas?

Pero no toda la culpa es de los gobernantes. Tanto los economistas que trabajan en las Administraciones Públicas como los que intentan influenciar las decisiones de política económica desde otros ámbitos, no prestan siempre demasiada atención al proceso por el cual la información estadística y los resultados de la investigación se traducen en resultados que puedan ser útiles para la política económica. En palabras de ., Premio Nobel de Economía en 1986: “Los economistas deberían cesar de emitir consejos políticos como si fueran empleados de un dictador benevolente, y deberían tener en cuenta la estructura dentro de la cual se toman las decisiones políticas”. Y para empezar, deberían ofrecer esos consejos en un lenguaje más accesible y no preocuparse demasiado por si están basados en principios económicos sencillos, ya que, en la mayoría de las ocasiones, las cuestiones de política económica que han de resolverse no van más allá de la aplicación de dichos principios. (Al fin y al cabo, “la ciencia no es más que el refinamiento del pensamiento cotidiano” Albert Einstein, dixit.) Y, como también dijo , siendo verdad que los economistas no saben mucho sobre algunas cuestiones económicas, no es menos cierto que mucha otra gente, incluidos los gobernantes que deciden la política económica, saben bastante menos sobre cualquiera de ellas. Por ello, en su relación con los políticos, los asesores económicos deberían seguir lo que los anglosajones llaman el “KISS principle” (Keep It Simple, Stupid).

, que fue vicepresidente del Comité Económico del Congreso de Estados Unidos, reconoce: Decirle a un político lo que necesita saber pero no quiere oír es todo un arte. Desafortunadamente los políticos estamos más inclinados a escuchar a aquellos que nos dicen lo que queremos oír y hay una amplia oferta de economistas dispuestos a satisfacer esta demanda”. Este arte requiere, entre otras cosas, dominar, no solo el análisis y la investigación económica, sino también tener capacidad de anticipación para tener disponibles respuestas a preguntas imprevistas, elegir el momento adecuado para transmitir dichas respuestas, comprender la manera en que las decisiones sobre determinadas cuestiones interactúan con otras, y ser capaz de facilitar la comunicación de las decisiones políticas por los gobernantes a la opinión pública. Además, no basta solo con tener estas habilidades, para disponer de una mínima oportunidad de influir en las decisiones políticas, hay que estar en la posición adecuada, en el momento adecuado. Pero, sobre todo, los políticos tienen que estar dispuestos a escuchar.

Espero que, con una historia parecida, pueda convencer a mis hijos de que, en esta ocasión, no ha sido la escasez de buenos asesores económicos lo que ha motivado los fallos de política económica.

Hay 39 comentarios
  • Cualquier persona minimamente cultivada ha podido leer en Espanha desdea hace anhos (sin escarbar mucho, desde mediados de la anterior década, si no antes) infinidad de articulos advirtiendo de lo que se venia encima: burbuja inmobiliaria, fin de fondos europeos, creciente paro/precariedad juvenil, etc... En Espanha y supongo que fuera se ha hablado sobradamente de lo que se venia encima, pero durante la merienda campestre, y mientras haya comida y bebida, nadie quiere escuchar al que dice que viene tormenta a lo lejos...
    He trabajado en Gabinetes de altos cargos y coincido con lo que dice el autor: no se quieren asesores para que planteen propuestas a seguir, sino lacayos que justifiquen y busquen argumentos para medidas adoptadas vaya usted a saber con qué criterios... Es decir, la voz del experto siempre va después de la decision politica...

    P.D. Estoy en Francia y mi ordenador no tiene acentos, disculpen las erratas...

  • ¿Asesores o políticos?
    Aunque estoy bastante de acuerdo con el artículo hay algunas cuestiones que suenan a excusas.
    Si a un economista profesional le llaman el Gobierno para realizar un informe o asesorar en un tema su opinión política no sería relevante al tratarse de una cuestión puramente técnica.
    Pero si a un economista le llaman para formar parte del Gobierno deja de ser ajeno al proceso de decisiones y por lo tanto es responsable. Si no está de acuerdo en como se llevan las cosas debe dimitir.

  • Lea el chiste y proceda Ud., Don Jesus...

    Luego de años de abandono de su hogar, la hija de Salomón le envía un mail anunciando su retorno. El matrimonio prepara una fiesta para la llegada de la hija pródiga, y el día indicado toda la familia está en el aeropuerto esperandola.

    Cuando la muchacha llega, luego de los abrazos y las lágrimas, Salomón le pregunta que ha hecho de su vida, a lo que la "niña" le responde:
    - Prostitución, Tate...
    El hombre se quiebra y las lágrimas le vuelven a brotar a mares. Entre sollozos, se lamenta ostensiblemente dolido:
    - Pero hija... ¡que dirá el rabino!... ¡y la colectividad toda!...
    En medio de la lamentación, la hija lo interrumpe y le explica:
    - ¡Pero me ha ido muy bien!. Empece muy de abajo, pero ahora tengo un piso propio en Marbella, con 350m2 y seis compañeras trabajando a porcentaje. Y quiero decirte que este Patek Philippe es para tí, y que a la mamele le traje uno de Gucci montado en 52 rubíes; y que para Isaac, mi hermano, llega la semana próxima a puerto un Mercedez Benz 500S.
    Ya sin lágrimas y un poco más animado, el padre pregunta:
    - Querida hija, ¿a que era que te habías dedicado?.
    - ¡Prostitución, Tatele!...
    - ¡Que alegría, amor mío!. Por un momento, me confundí y pensé que habías dicho "protestante".

    Al buen entendedor...

  • @Bureaucrat

    Yo estoy en U.S.A. y el teclado de mi PC tampoco tiene acentos. Pero Windows permite
    emular cualquier alfabeto, usando cualquier teclado. La palabra clave es Keyboard Configuration, Keyboard Settings, o algo asi.
    Yo también me he cansado de leer advertencias sobre la bomba de tiempo del mercado de hipotecas basura. Los escándalos en Fannie Mae y Freddie Mac, que paran los pelos de punta, fueron incubados en su momento por el congreso por demagogos como Barney Frank y Chris Dodd, que ahora se rasgan las vestiduras pidiendo más regulación.

  • Excelente entrada. Se olvida de algunas cosas sin importancia.

    A veces los políticos si hacen caso a sus asesores económicos, hasta escuchan demasiado. A veces pasan esas cosas de los conflictos de intereses. ¡Por supuesto nunca en España¡

    Para que su hijo comprenda lo difícil que es ser economista creo que, en estos momentos, lo mejor es ponerle la escena en la que John Campbell, el director del departamento de economía de Harvard, se queda sin habla en el documental Inside Job.

    Parece que la enseñanza de la economía ha sido contaminada, pero obviamente ese no el problema. El problema es que el economista tiene que estar el lugar adecuado en el momento justo. La pregunta es ¿para qué?

  • Entonces eso que se dice de que la economía es una ciencia que explica lo que ha sucedido pero no prevé lo que sucederá no es cierto, ¿no?. Lo de la burbuja inmobiliaria lo predecía hasta mi portera. Pero la "ciencia" económica debe entonces explicar porqué un premio nobel de la misma recomienda incrementar el gasto público para animar el mercado y otro disminuirlo. ¿ideología? ¿ciencia????

  • Salvador

    Tres cosas:

    1) No confundas el consenso academico (si, un incremento de gasto publico incrementa el PIB en el corto plazo) con lo que sale en los medios de comunicacion. Imaginemonos que hay 100 economistas, 99 piensan A y 1 piensa B. El periodista, casi por obligacion, va a hablar de las 2 posiciones y dar, quizas inevitablemente, una impresion de confusion que no existe. Sinceramente, no creo que ningun macro decente pueda afirmar que, en circunstancias normales, un incremento de gasto publico no incremente el PIB en el corto plazo. En general, el consenso academico es bastante amplio sobre muchas mas cosas de lo que parece.

    2) Una cosa es lo que yo piense que va a ocurrir y otra es si me gusta o no. Hay muchos economistas que piensan que si, un incremento de gasto de gasto incrementa el PIB en el corto plazo pero puede tener efectos negativos en el largo. Ellos prefieren valorar mucho el futuro y openerse a la medida. Otros prefieren mas el presente. Esto no es una discusion cientifica sino de valores. Dos pianistas pueden ser igual de buenos tocando el piano y uno preferir Chopin y el otro Ravel.

    3) Finalmente, existen areas, como en todas las ciencias, donde la evidencia no es clara. Los cosmologos (lo se por amistades) se tiran los trastos a la cabeza y tienen odios africanos entre si, pero como no tiene consecuencias politicas no sale en los periodicos. Quiere decir esto que la cosmologia no es ciencia?

  • Imagínense que todos los economista tuviéramos razón y estuviéramos de acuerdo...¡qué horror!

  • No puedo estar más de acuerdo con lo que se ha dicho aquí sobre la responsabilidad de los políticos dispuestos a escuchar a los consejeros que están "siempre dispuestos a regalar" su oído.

    Y sin embargo me ha quedado la sensación de que es la verdad pero no toda la verdad. ¿No hay crítica posible en lo que toca a la sustancia de la ciencia económica ortodoxa y su aplicación a la política económica? ¿Todo se queda en la defensa del propio cuerpo y cargar la cruz de la incompetencia en los políticos? En un teníamos razón pero no supimos transmitir el mensaje (¿dónde habré oído yo algo así?).

    Los legos como yo, los "ignorantes" que desconocemos "el estado actual de dicha ciencia", estamos estupefactos ante las consecuencias que han tenido para la marcha de la economía el azar o las políticas de nuestros gobernantes, aunque al parecer no los consejos de los economistas por acción o omisión; no sólo en España sino en otros países como EEUU, Islandia o Irlanda. Cuando las cosas iban bien estos países eran ejemplo de buen hacer y política económica ortodoxa, pero cuando entran en crisis esas mismas políticas no se ponen en cuestión.

    En Europa vemos que crisis de deuda que antes simplemente no ocurrían en el primer mundo, ahora ocurren o existe el peligro de que ocurran en varios países a la vez, todos de la eurozona. Lo que antes se curaba con una devaluación, ahora tiene muy difícil y dolorosa salida. El ignorante lector de este blog sospecha que algo ha tenido que ver la adopción de la nueva moneda sin hacer previamente las reformas necesarias y sin complementar la política monetaria unificada con otras políticas que hagan la eurozona algo más parecido a una zona monetaria óptima. Este lector no sabe si realmente si los economistas han asesorado perfectamente y exhaustivamente a los gobernantes sobre la pertinencia de la unión monetaria y la mejor forma de hacerla y si han sido los políticos los encargados de fastidiar todo lo que tocan.

    Reconozco que hablo desde fuera, desde la ignorancia, pero mi impresión es que la ciencia económica todavía tiene mucho que aprender, y aprende en cada crisis. La gran depresión, la estanflación de los años 70, la crisis financiera de los últimos años y la crisis en la periferia de la eurozona de la que no sabemos todavía hasta dónde llegará la metástasis.

    Al menos los economistas tienen una ventaja respecto de los políticos. Los hechos no tienen por qué desacreditar sus opiniones. Siempre le pueden echar la culpa a que los políticos no la aplicaron al 100% o a que concurrieron factores exógenos imprevistos.

    Si alguna de mis sospechas fuese cierta, sería mucho más honesto que el autor explicase a su hijo que la economía no es una ciencia exacta, que es mucho lo que se sabe y mucho lo que no se sabe. Que es una ciencia que avanza y le come continuamente terreno a la ignorancia, muchas veces a base de palos, de reveses económicos que no son pura teoría, sino que son millones las familias que los que los sufren, con desempleo y privaciones. Pero que hay un ejército de economistas en gobiernos e instituciones, en bancos y firmas de servicios financieros, haciendo un magnífico trabajo silencioso, que son una pieza clave una economía que, a pesar de los reveses, sigue una clara tendencia de prosperidad creciente, en beneficio de la ciudadanía.

  • A mí la anécdota del gobernador del Banco de Inglaterra me recuerda a las peleas que tiene Pérez Reverte con los fanáticos de la "ideología de género", en especial con los de la Junta de Anadalucía. Según contaba en un artículo, desde algún departamento de la Junta le pedían a la RAE que diese su opinión sobre alguna medida de ésas que intentan "no invisibilizar a las mujeres" (para aclararnos, llamar "miembrA" a una mujer miembro de alguna organización, y similares). La RAE le contestaba que eso no es correcto, porque el masculino es genérico, etc, etc. Desde la Junta ponían a parir a la RAE, y claro, Perez Reverte se indignaba diciendo que ésta gente no buscaba consejo, lo que quería era un "nihil obstat" para hacer más digerible la patada al diccionario.

    Sobre el tema del post, yo diría que los políticos hacen poco caso a los asesores (lo cual me fastidia bastante, le hacen perder tiempo al experto y le pagan un sueldo para luego no hacerle ni caso). Parece que Franco, con todo lo malo que tuviera, era más cabal en este asunto. Cuando le dijeron que la economía de España estaba quebrada (antes del Plan de Estabilización), mandó llamar a un asesor y le dijo que cómo podía ser eso. Le explicaron que había que liberalizar la economía, que lo de la autarquía no daba más de sí, etc. Seguramente no entendió ni papa de lo que le habían dicho, pero como tenía claro que él era militar y no era economista, pues le dejo hacer.

    A mí es que hay frases que me dan espanto. Hay una que se le atribuye a Zapatero, en conversación con Pedro Solbes. Parece que el figura le dijo allá por el 2008: "Pedro, ¡no me digas que no hay dinero para hacer política!". No me extraña que Solbes saliera echando leches en cuanto pudo.

    Por cierto, voy a romper una lanza por los políticos. Para ellos debe ser difícil explicar según que medidas a los votantes, cuando los votantes en general no tienen mucha idea de economía. ¿Somos los españoles en general más incultos en economía que otros países similares a nosotros?

  • Me parece un excelente post que refleja bastante bien la verdad con los políticos. En mi experiencia, los políticos muchas veces desean el nihil obstat que comenta Reverte. No se plantean los efectos a medio y largo plazo pues su vista está fijada a tres años escasos como mucho (ya que el cuarto estamos en campaña y el plazo temporal se mide por días o incluso horas, y en esas situaciones el técnico tiene que lidiar entre "satisfacer" a quien paga y hacer lo razonable, y os puedo jurar que no es fácil).
    Evidentemente, no todo es culpa de los políticos, muchas veces los mandos intermedios que hay entre el cuerpo técnico y los máximos responsables políticos son los que blandean y censuran medidas que ellos consideran que pueden ser mal recibidas. No sería la primera vez que mi censor, ante una petición del ministerio, ha sido mi director, a quien se le ponían los pelos como escarpias pensando lo que podrían decir en el gabinete.
    Y, por supuesto, existe ideología en el cuerpo técnico pero como han dicho, una cosa es lo que sabemos y otra lo que preferimos o valoramos.

    Como en economía, no hay un factor único, sino una confluencia de ellos con distintas ponderaciones según el caso, y además variables en función de la coyuntura 😉

    Un saludo

  • "...2) Una cosa es lo que yo piense que va a ocurrir y otra es si me gusta o no. Hay muchos economistas que piensan que si, un incremento de gasto de gasto incrementa el PIB en el corto plazo pero puede tener efectos negativos en el largo. Ellos prefieren valorar mucho el futuro y openerse a la medida. Otros prefieren mas el presente..."

    Sí. E incluso muchos economistas piensan que incluso aumentando el PIB, a corto plazo un aumento de gasto público disminuye el bienestar (por un efecto renta negativo). Por eso tampoco sería deseable.

  • Yo hare una critica de este articulo, pues encuentro en el la base del actual desconcierto y de cierta retirada con el decir "Economista, pero yo no he sido", al final nadie ha sido.

    Primo me imagino que lo principal es definir eso de "economista brillante", algo que parte normalmente de un "excelente curriculum academico". Para al final apuntar lo esperado:
    "las ideologías respectivas de gobernantes y sus asesores deberían ser tan irrelevantes como, por ejemplo, sus aficiones deportivas", solo una politica economica es posible.

    Supongo que el autor la disputa Keynes-Hayek la ve puramente "academica", siendo ambas formas de ver la economia de un pais sin ningun fundamente empirico o ya demostrado. O si?

    Despues de este posicionamiento de estar por encima del mal o del bien, del que creo Krugman ya se canso, para que estar dando vueltas si ya tiene el Nobel. Yo sigo con esa definicion de "economista", porque que es un economista? porque yo si conozco contables, banqueros, auditores de cuentas, analistas de inversion, fiscalistas... pero economistas a secas? que es?

    Quizas esa simplificacion absurda nos da problemas, al igual que pensar que adoptar medidas parciales podria cambiar la situacion.

    Si al menos podriamos pedir como el gobernador del Banco de Inglaterra, pero yo ni eso he llegado a poder leer, un economista que me explique la crisis al margen de la anecdota de donde se coloco la deuda.... quizas si pudiesemos decirnos porque estamos aqui, podriamos reconocer las pautas del modelo y llegar a entender como arbitrar politicas de mitigacion de lo acontecido.

    Total, abogar por un gobierno de tecnocratas no ayuda... y como siempre se ha dicho el que quiere peces hara mejor en mojarse, actualmente para conseguir el apoyo de la ciudadania hay que proponer saliendose de las faldas de lo "academico", y ver la realidad como es complejo y cruel. Me vino ese articulo de JF donde ponia a un democrata-nobelado y su fracaso para llegara a un sitio en la FED.... es muy diferente diagnosticar un paciente que de establecer su cura, sobre todo porque toda cura no es indolora.... quizas para la FED se necesita un perfil diferente.

  • Les invito a leer el documento del FMI

    Un poco de humildad por favor , el sistema ha fallado y es evidente que la salida esta favoreciendo al grupo ,clase ,estrato social dominante que fue la que utilizo el argumento tecnico - politico para llegar a esta situacion ¿dramatica? ,el famosos llamado "consneso de Washington" Y AHI HAN ESTADO TODA LA ACADEMIA ,TODAS LA FACULTADES DE ECONOMICAS

  • Realmente, la figura del asesor debería estar prohibida.

    ¿Para que hay tantos economistas del estado y todo tipo de técnicos en los ministerios? Se supone que tras aprobar unas durísimas oposiciones deberían ser capaces de elaborar planes económicos y estrategias coherentes y de proveer argumentos para explicarlas al público en general con suficiente realismo. No hay nada peor para un político que en cuanto aparece una presunta buena noticia económica empieza a hablar de que esto ya está superado o a hacer previsiones optimistas a pocos meses vista….que generalmente no se cumplen. Este debería ser el primer consejo a dar a los políticos.

    Por otra parte creo deberían exigirse ciertas responsabilidades a los altos funcionarios y asesores en general por sus responsabilidades. El caso mas flagrante es la actuación del FMI en los últimos años, como ellos mismos han reconocido (ver el informe IEO, Oficina de Evaluación Independiente). No sólo no previeron, sino que no diagnosticaron correctamente e hicieron recomendaciones erróneas. Sin embargo nadie perdió su empleo ni sus perspectivas laborales (bueno el jefe sí, pero por otros motivos). Pues bien, estos mismos tíos son los que ahora siguen dando consejos a todos los gobiernos que se le ponen por delante como si nada.

    Finalmente, el hecho de que “los mejores” economistas disponibles fallen mas que una escopeta de feria ¿No será un indicador de que lo que está mal no son las personas sino las teorías dominantes en los últimos 30 años que han informado y dado justificación teórica a las políticas económicas universalmente adoptadas?.

    Saludos.

    P.S. Como veo que el autor muestra cierta retranca con los economistas heterodoxos le aclaro que las citadas teorías son absolutamente ortodoxas; el llamado paradigma RARE (Rational Agents using Rational Expectations), no trasnochados marxistas, nostálgicos keynesianos o despistados sraffianos.

  • U

    Si, toda la razon. Pense en ponerlo yo tambien pero me parecio un pelin avanzado 🙂

    Una de las cosas que mas me decepciono de Cochrane fue que no entendiese que, incluso en un RBC normalito y corrientito, el gasto publico es expansionario precisamente por el efecto riqueza negativo que lleva a un incremento de la oferta de trabajo (aunque el bienestar caiga). Desde luego fue un gran daño para la posicion de aquellos que, desde los puntos 2) y 3), tenian mas dudas sobre el plan fiscal de Obama.

  • Para Jesus Fernández-Villaverde,
    Para tus charlas con tus amigos cosmólogos:
    "Cosmologist are often in error, but never in doubt"(Lev Landau)

  • La comparación con la cosmología es inválida. El hecho de que existan controversias señala, para los cosmológos y científicos en general, que el objeto de discusión se encuentra en un estado en que cualquiera puede tener razón. Dicho de otro modo: se discute porque no se sabe. Se discute hasta que se consiguen pruebas empíricas o las hipótesis de trabajo que las sostienen se vuelven inverosímiles o contradictorias con hechos demostrados.
    Como la cosmología no tiene aplicaciones prácticas no podemos demostrar, además, que con conocimientos controversiales y por ende débiles en mano, los cosmólogos no osarían aconsejar gobiernos. En cambio sí se puede constatar la diferencia entre ambas de que no hay premios Nobel de física sobre esos temas ni controversias entre los galardonados. Hecho que de paso me permite refutar la afirmación de los 99 contra 1. La expresión "Freshwater vs. Saltwater Economics" no fue acuñada por el que escribe.
    Ya he tenido un cruce con Jesús por estos temas. A mi reproche de que la Hipótesis de Mercados Eficientes es irrefutable y por ende no-científica, me respondió que no, que hay papers que la han refutado. Bueno, pues la teoría del flogisto también fue refutada y es por eso que ya no se habla más de ella, lo que no es el caso de la EMH. De la misma forma en que el modelo estático del universo de Einstein fue refutado por las observaciones empíricas que exhiben expansión y por ello los cosmólogos ya no tienen más controversias al respecto. O bien la refutación se ejecutó y no se entiende por qué el tema no se ha borrado de los libros de texto y sus autores pasados a retiro, o bien tal refutación no lo fue tal y mi punto sigue vigente.
    Si nadie duda de que la química o la cosmología son ciencias es esencialmente por esto, porque hasta el mismísimo Einstein aceptó públicamente haberse equivocado ("The biggest blunder in my life") y obviamente porque por construcción es posible equivocarse. Adelanto la objeción: si cada test empírico será tal que las cuestiones nunca quedarán zanjadas, entonces tampoco se tendrán pruebas para afirmaciones como que la "Economía ha contribuido al progreso de la Humanidad". La testabilidad debe funcionar en ambos sentidos.
    En resumen: no se puede tener razón todo el tiempo y ser ciencia. Ni tener razón es hacerse premiar por los colegas. Y equivocarse es enterrar los temas para siempre.

  • Marcelo:

    Eso de “Freshwater vs. Saltwater Economics” esta muy bien para escribir articulos de periodico pero se parece a la situacion real de la macroeconomia en los departamentos buenos como un huevo a una castaña. Son peleas de los años 80 a las que ya nadie presta atencion excepto los que se dedican a ser macros de cafeteria de universidad.

    Que no hay diferencias en fisica? Pues pon a uno de supercuerdas y a uno de gravedad cuantica en la misma habitacion y ya veras lo que se dicen los unos a los otros. Y si, a ambos lados se dan premios nobeles y semejantes y si el tema tuviese aplicaciones aconsejarian a los gobiernos "with a vengance". Los que yo conozco no solo estan convencidos de que su enfoque es el correcto sino que les parece que los del otro lado solo lo hacen por ofuscacion, maldad o intereses personales.

    Y tu vision de lo que supone refutar o no una teoria es cuando menos ingenua, pero no me voy a meter en ello porque no merece mucho la pena. Cualquiera que haya visto mas de cerca como funcionan las ciencias naturales en una universidad puntera a nivel mundial sabe que lo del positivismo logico es una caricatura estilo blancanieves.

  • Acabo de tirar el libro en el que estudié Contabilidad hace tropecientos años (siempre que hay mudanzas se aprovecha para aligerar la impedimenta). En dicho libro, unas 400 pags., casi 1/3 está dedicado a demostrar que la Contabilidad ...es una ciencia!.

    Este tipo de discusiones me parecen irrelevantes. Lo que hay que pedir a la Economía (y a la Contabilidad y a lo que sea) es que sea UTIL. Que eso sea una "ciencia", una "técnica" o una "herramienta "es, como suele decir Jesus, charla de cafeteria.

    Saludos.

  • En el fondo la economia deberia compararse con la religion, no es mas que un intento de organizarse ante el caos, en una forma a posteri pues los caminos del senyor son inescrutables y dentro de la disputa lo peor es una ateo, pues los desencuentros entre religiones al final es entre creyentes.... pero ah! de los que no creen.

    Supongo que entramos en debate esteril y que creo soporta mucho de lo que aqui se dice, como las excomuniones... en cualquier caso si pediria volver a terreno comun, aunque los editores se podran reir, pues esto es territorio de ellos y supongo las ideas las tienen claras de cual es el objetivo de esta web... pero no seria de mas volver a proponer cambios y soluciones en algo mas que las areas educativas y de mercado laboral.

    Mientras tanto me reelere a Bertrand Russell a ver si me inspira su ateismo-economico.. ;)... a no ser que los "economistas academicos" en vez de pedirnos un acto de fe, nos den razones para creer .

  • KE y NES

    En este caso estamos totalmente de acuerdo: lo de si algo es ciencia o no me pareze un rollazo y lo unico que importa es que sea util.

    Yo solo queria decir:

    1) Las "ciencias naturales" se parecen bastante menos a la idea de fantasia del cientifico objetivo y empirico de lo que mucha gente se piensa. No es que yo sea especialmente postmodernista, pero si que soy bastante esceptico del paradigma de "filosofia de la ciencia": me parece empiricamente incorrecto y una perdida considerable de tiempo. Por eso las discusiones en economia son mucho mas similares a las de otras "areas de la universidad" (utilizo una expresion menos cargada de connotaciones) de lo trasluce. Simplemente, que el que tu y yo tengamos diferencias acerca de como interpretamos la evidencia tiene consecuencias reales de politica y por tanto se amplifica un orden de magnitud. El que uno sea de un bando u otro en geologia, no le importa ni a sus esposos.

    Otra manera de verlo es en Teoria de Juegos: como lo que hacen alli tiene mucho menos impacto (al menos de manera directa), el que uno este de acuerdo con Aumann o no en su concepcion de racionalidad jamas saldria en los periodicos.

    2) Yo no denigraba a los "macros de cafeteria de facultad" por no tener pretensiones cientificas sino por basar sus opiniones en columnas de periodico y no en trabajar de verdad. Como he dicho en otros posts, mi criterio es la seriedad (en el sentido de intentar trabajar de verdad y ser honesto), no el tener una "metanarrativa" u otra.

  • Excelente post, pero me temo que una vez más somos poco realistas al reflexionar el por qué de las cosas. Me atrevo a pensar que la mayoria de los economistas asesores de los Gobiernos españoles, no tienen una gran independencia económica y utilizan su relación con el Poder para mejorarla e incluso medrar.

    El Sr. Rodriguez Zapatero tiene el perfil de personalidad del que trata a los colaboradores como subalternos. pero de eso se da uno cuenta más facilmente en la empresa privada, pues a las personas como él terminan despidiéndolas.

    Los asesores sólo cumplirán su misión cuando los políticos profesionales tengan alguna responsabildiad mayor, que la simple, aunque costosa para ellos. pérdida del poder.

    Me gustaría que las personas, políticos o no, con responsabilidades públicas en un Gobierno hasta la categoria de Subdirector General, perdieran cualquier tipo de retribución con posterioridad a su salida del Gobierno cuando dejan las cuentas públicas, con un deficit publico superior al 3%. También incluiría en esta situación a los Diputados y Senadores, Nacionales y Autonómicos, asi como a los Concejales de los Ayuntamientos. Se tiene que terminar la no responsabilidad actual. Eso que perdiendo las elecciones pagan sus errores, no sirve a la ciudadania.

    Sólo un país de personas responsables y honestas, devolverá la confianza a los ciudadanos que, seremos con nuestro sacrificio los que saldremos adelante.

  • Uno de los grandes problemas de la economía es que la difusión de las cuestiones económicas están demasiado relacionadas con la política, y eso, contamina cualquier ciencia. Para ver lo que pasa cuando una ciencia se relaciona demasiado con la política solo hay que recordar hasta que punto ha estado contaminado el debate sobre del Cambio Climático.

  • Galsia

    Gran ejemplo! Piensa tambien en el caso de la polemica de relacion entre las vacunas y el autismo. La evidencia seria al respecto era CERO (el paper que origino el movimiento era una mierda estadistica), el consenso cientifico casi absoluto y, sin embargo, al politizarse, uno leia el periodico y parecia que habia opiniones medicas para todos los gustos.

  • Pues para que una de las grandes ideologias del siglo XX saliera de un tratado economico (que ahora diran que no, que era acientifico.... ) pues parece que no lo hemos entendido.

    Toda idea, concepto u ordenacion que impacte un grupo o conjunto social es por definicion politica. Por que entranya, como no podria ser, una negociacion social. Que despues se asiente en otros elementos, como podria ser la espiritualidad del ser humano (tanto en su vertiente de moral atea como religiosa) o el sentido comun del beneficio economico. Pues bien.

    Pero da lo mismo, esto podria dar para anyos.... yo solo recalco que toda propuesta que no tiene una vertiente de aplicacion real, por lo tanto no contempla las imperfecciones, un analisis de costo-beneficio minimo y una compensacion de afectados no es util, es parcial y solo sirve para aumentar los volumenes inalcanzables de estudios (en lo privado y que bien pagado..) u elementos academicos (idem, pero no tanto pagado).

  • Si, a mí esto de la solidez de las ciencias duras siempre ha parecido qeu hay que relativizarlo un poquito.

    Es cierto que los cohetes vuelan más a menudo de lo que funciona la política monetaria y probablemente el núcleo duro de la disciplina en física, por ejemplo, haga bastante más consenso. Pero si uno se va a lo que parece ser la frontera de investigación en el mundo de las partículas subatómicas o en cosmología no es solo que a uno le da a menudo por preguntar qué es lo que se están fumando que debe ser fuertecillo, es que además las hipótesis parecen tener que ver con la mística. Digo parecen, porque lo que un outsider como yo observa es la apariencia, pero luego no voy por ahí cargando contra el status científico de la física.

  • Sólo me gustaría comentar, que quizá la responsabilidad del economista, se demuestra con los pies. ¿Por qué MAFO parece querer decir verdades ahora, desde el parapeto del BdE? ¿O por qué Solbes no dió un portazo tres años antes, diciendo la verdad de por qué se iba? Supongo que en todos los partidos ocurre lo mismo, pero ahora están los que están. Un economista en la función pública debe ser "algo" patriota, y no dejarse utilizar reputación y prestigio por el siguiente cargo que vislumbre. El problema es que los méritos para el siguiente cargo, son -quizá. proporcionales al grado de silencio sobre la capacidad del jefe,..político, claro.

  • ¿Habés leido el trabajo de Gilles Saint-Paul "The possibility of ideological bias in structural macroeconomic models" ? Está disponible aquí
    Saludos

  • Lo de los hijos Don Jesús es un problema, ante mi preocupación perenne por el consumo energético, anoche para celebrar el feliz retorno a casa, me recibieron con una tarta servida en la mesa del jardín, cortada a la luz... " de los teléfonos móviles". Se ve que a pesar de todo, al final, el mensaje acaba calando....

  • @Mas transparencia
    Creo que en lugar del paper que citas, para lo que se discute en esta entrada es más relevante este otro paper de Gilles:

    en el que se supone que el "economista" tiene el monopolio intelectual y se analiza como, para influenciar en los resultados económicos, puede tener la tentación de comunicar otro modelo diferente al "verdadero". (El papel que tú citas es una extensión del anterior, que debería después de haber tratado el caso más básico).
    A veces es difícil entender lo que tiene Gilles en la cabeza, pero creo que este proyecto de investigación comienza sobre dos supuestos cuestionables (como admite el propio Gilles):
    1. El supuesto de que el "experto" conoce el "modelo verdadero" pero aún así prefiere comunicar, para beneficio propio, uno distinto.
    2. El supuesto de que entre todos los modelos "autocoherentes" (como el los llama) hay uno que se utiliza por todo el mundo de manera excluyente.
    En mi opinión:
    La solución a 1 no es "Inside Job" (Los asesores económicos de los gobernantes que trabajan en gabinetes técnicos cobran exclusivamente del contribuyente, sometidos como están a una estricta ley de incompatibilidades. Y no, ninguno de ellos tiene una jubilación dorada en una institución financiera o gran empresa. Solo los políticos tienen tal privilegio)
    En cuanto a 2, me temo que hay que remitirse a la discusión sobre paradigmas científicos dominantes que ha planteado Jesús en otras entradas.

  • Mas transparencia, EEE:

    Causalidades de la vida: esta mañana mientras desayunaba leia uno de los papers que citais de Gilles porque acaba de salir en el CEPR y me entraban ganas a escribirle y pedirle un resumen para Drugevijesti.

    A ver si tengo un rato y le escribo.

  • Me parecio relevante como se explicaba en el FMI, los diferentes enfoques entre analistas, economistas y las deciones finales politizadas, con sus aciertos y fallos finales.
    La Oficina de Evaluación Independiente (OEI), que controla la labor del Fondo Monetario Internacional señaló en un informe Desempeño del FMI en el período previo a la crisis financiera y económica, nos indica:
    -De cara al futuro, el FMI necesita:
    i) crear un entorno que aliente a actuar con franqueza y tenga en cuenta las opiniones en disidencia;
    ii) modificar los incentivos para “decirles la verdad a los poderosos”;
    iii) integrar mejor las cuestiones macroeconómicas con las relativas al sector financiero;
    iv) superar la “mentalidad de silo” y la cultura aislacionista
    v) transmitir un mensaje claro y coherente sobre las perspectivas y riesgos mundiales.

  • Hola!

    Me he dedicado a la ciencia durante un tiempo y veo una diferencia sustancial en el discurso de la economía frente al de los científicos de otras ramas: la absoluta carencia de incertidumbre que se extraen de sus discursos.

    En el mundo científico no hay un comunicado de prensa en el que la incertidumbre no se ponga encima de la mesa en forma de palabras más o menos sinceras del tipo "creemos", "los resultados apuntan", ... sin embargo este tipo de frases son prácticamente inéditas en las conversaciones sobre economía que he escuchado (tengo que reconocer que no han sido tantas)

    Es una sensación personal... ¿Qué pensáis?

    * Si os interesa podéis echar un vistazo a la idea desarrollada:

  • Una de las cosas que extraigo del artículo y sobre la que creo no se habla mucho en general es la incapacidad de muchos economistas de explicar las cosas que hacen, de ser menos papistas que el Papa y "rebajarse" a lidiar con el hombre de la calle. Si la profesión ha sido tan vilipendiada en parte ha sido por la obecación de muchos en vivir en su torre de marfil. No sé si es una mecanismo de defensa intelectual, pero yo que he tratado con bastantes economistas, veo que es algo bastante habitual en la profesión. Muchos ven como un engorro acercarse al hombre de a pie y explicarle su trabajo y sus modelos. Y si a eso unimos que en el necesario alejamiento de la realidad para su estudio, se ha perdido en ocasiones la noción de las cosas. Tendrás Jesús que estar de acuerdo conmigo en que se ha producido una cantidad de modelos ingentes, que tratan de explicar hasta las cosas más absurdas e innecesarias. Family Economics es un claro ejemplo de lo que digo.

  • Una entrada intersantisima,

    Considero este debate como algo intrínseco a la ciencia económica y en absoluto estéril. Cuando la ciencia económica sale de su particular “laboratorio” académico se topa con la cruda realidad de las motivaciones humanas. Creer que si el gobierno hubiese echo mas caso a tal o cual economista o a tal o cual teoría o idea económica la crisis hubiese sido menos dura y mejor gestionada es pensamiento mágico. Que la FED o el BCE con todo su poderío intelectual fuesen incapaces de predecir y parar la crisis financiera que ellos mismos estaban ayudando a crear es alarmante para la ciencia económica. La ciencia económica, en especial la macroeconomía y la política económica no es ajena a los valores de una sociedad y en especial no es ajena a los valores e intereses de sus clases dominantes. Toda teoría o modelo económico, en especial macro, es a su vez también político y a la inversa.
    Estoy de acuerdo con Outlander. La economía como religión es una metáfora excelente. Para profundizar en esta idea, recomiendo “Economics as Religion” de Robert H.Nelson, entre otros. Y que conste que el autor es economista practicante! Existe una extensa e interesante literatura sobre este tema.
    Para una visión más “profana” y digamos multidisciplinar recomiendo “False Dawn” del filosofo John Gray. Escrito en 1998, un poco anticuado pero premonitorio de la situación actual, no solo económica.
    Saludos

  • Disculpen por el chirriante “hubiese echo”, quise decir obviamente “hubiese hecho”. El auto corrector me jugó una mala pasada. Cosas de la "tecno-indolencia" :).

  • Interesante la reflexión sobre el difícil diálogo entre los "policy makers" y la "torre de marfil". Un buen ejemplo es que se pone sobre Family Economics (una parte de la economía que estudia, entre otras cosas, las redes de apoyo familiar).

    Para [email protected] la teoría quizá pueda parecer un entretenimiento vacuo. Y, sin embargo, puede ser una de las pocas explicaciones parsimoniosas -y coherentes con los datos- de porqué, con 20% de paro y un endeudamiento privado elevado, la tasa de morosidad tras más de 2 años de crisis, no llegue al 7%.

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