Algunas falacias recurrentes sobre el mercado de trabajo y las reformas laborales

falacia (Del lat. fallacĭa).
1. f. Engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien.
2. f. Hábito de emplear falsedades en daño ajeno.
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Como pasa con los viejos rockeros, algunas falacias parecen no morir nunca. Una de las funciones de NEG es señalar errores conceptuales, bienintencionados o no, sobre cuestiones y políticas económicas. Siguiendo la tradición de entradas que han versado sobre errores en un tema concreto (por ejemplo, este decálogo sobre la reforma de las pensiones), esta es una colección de algunas de las falacias más evidentes y que se utilizan con mayor frecuencia y, en ocasiones, con contradicciones notorias, en el análisis del mercado de trabajo español y de las reformas laborales, un campo en el que abundan. (Para no herir susceptibilidades y no comprometer a los editores de NEG, ni tiene forma de decálogo ni está dirigida a ningún colectivo en concreto).

1. “La legislación laboral no es un factor determinante del desempleo y, por tanto, las reformas laborales son inútiles para reducirlo”.

Para aceptar esto como cierto, hay también que asumir que las condiciones en las que se puede contratar no afectan a la creación de empleo, que las condiciones en las que se puede rescindir contratos de trabajo no influyen ni sobre las contrataciones ni sobre la destrucción de empleo y que las condiciones de empleo (los salarios, la flexibilidad interna, etc.) no afectan a los costes laborales ni a la productividad del trabajo.

Esta falacia se transmuta en otras dos, también repetidas machaconamente, Una es que la principal causa del desempleo hay que buscarla en las deficiencias del “modelo productivo”. Otra es que la destrucción de empleo durante la crisis se debe a la burbuja inmobiliaria y a la subsiguiente pérdida de empleo en el sector de la construcción, no a las disfuncionalidades del mercado de trabajo. Ambas afirmaciones son verdades a medias, una de las especies más comunes de falacias. Claro que con una mayoría de empresas poco productivas en sectores de bajo valor añadido resulta muy problemático crear empleo con “salarios elevados y condiciones de empleo dignas”, especialmente en una economía globalizada con competencia creciente de los países emergentes. Pero la cuestión relevante es por qué en España tenemos el “modelo productivo” que tenemos. Y la respuesta está en los libros de Introducción a la Economía: lo que un país produce y cómo lo produce depende de la dotación de sus factores productivos (capital humano, físico y tecnológico) y de la regulación, instituciones y políticas que condicionan el funcionamiento de los mercados que asignan dichos recursos. Entre ellos, el mercado de trabajo es uno de los más importantes y sin resolver sus disfuncionalidades resultará complicado que haya un “cambio de modelo productivo” que permita la reasignación de empleo hacia sectores y empresas más productivas y competitivas. Un razonamiento similar sirve para desacreditar la afirmación de que nuestro problema de empleo está en la burbuja inmobiliaria y no en el funcionamiento del mercado de trabajo. 

2. “Para crear el empleo el PIB tiene que crecer más que la productividad del trabajo y, por tanto, solo las políticas expansivas de demanda pueden crear empleo”

Esta afirmación es el enunciado de una identidad trivial, unido a un non sequitur. Por supuesto que si n e y son, respectivamente, las tasa de crecimiento del empleo y del PIB, entonces n=y-(y-n). Pero, obviamente, de esta identidad no se puede deducir nada sobre qué factores hacen crecer el empleo. El PIB, el empleo y la productividad del trabajo se determinan endógenamente en función de las perturbaciones que reciba la economía y de cómo estas se transmitan por las decisiones de los agentes económicos y el funcionamiento de los mercados. En otras palabras, tanto políticas de demanda (monetaria y fiscal) como de oferta (reformas laborales, políticas de competencia, etc.) pueden generar el crecimiento del empleo, en función de cómo se hagan y el contexto en que se implementen. Y como se ha repetido ad nauseam, en la coyuntura actual, no hay margen para las políticas de demanda, con la política monetaria fuera de nuestro control y una fuerte restricción de financiación exterior, que impide aumentos de gasto público que, por otra parte, dada la precaria situación financiera del sector privado, no tendrían efectos muy expansivos.

Otro ejemplo de mal uso de una identidad es la falacia de “la cantidad fija de trabajo”, que a partir de la observación de que el empleo es el número total de horas trabajadas dividido por el número de horas de trabajo por trabajador, se utiliza para defender que basta con “repartir el trabajo” para que aumente el empleo. Se utiliza tanto y en formas tan variadas que discutirla merecería una entrada por sí sola, lo que queda pendiente para un mejor momento.

3. “Las diferencias internacionales e interregionales de tasas de paro demuestran que la legislación laboral no puede ser causa del desempleo”

La mayoría de estudios empíricos que han tratado de identificar los efectos de las instituciones laborales sobre el desempleo se han basado en comparaciones internacionales (se pueden encontrar cientos de ellas sin necesidad de efectuar una búsqueda exhaustiva). Estos estudios adolecen de dos inconvenientes. Uno es que no es fácil construir indicadores cuantitativos que reflejen fielmente las diferencias entre países por lo que respecta a, por ejemplo, costes de despido o regulación de la negociación colectiva. La segunda es que para extraer conclusiones de estas comparaciones internacionales de instituciones laborales hay que tener en cuenta otros factores que también influyen sobre la tasa de paro y que también difieren entre países. Y ambas dificultades se tratan mejor en algunos trabajos que en otros.

Por tanto, para extraer conclusiones acerca de la evidencia empírica disponible del impacto de las instituciones laborales sobre el desempleo hay que saber leer (cifras y letras) e interpretar (bien) lo que se lee. No se pueden resumir todos los resultados disponibles sobre esta cuestión refiriéndose solo a trabajos que no encuentran un impacto de las institucionales laborales sobre el desempleo (que los hay, aunque la mayoría están publicados en revistas de muy bajo impacto y poca credibilidad en cuanto al control de calidad que aplican a los artículos que publican). Tampoco son decisivos a este respecto los informes de la OCDE en este campo, que, en general, tienen una calidad analítica y econométrica aceptable, pero cuyas conclusiones están condicionadas por tener que someterse a la aprobación de los embajadores y representantes de los gobiernos de los países miembros.

La afirmación de que las diferencias interregionales de la tasa de paro en España son una prueba evidente de que la legislación laboral (igual en todas las CC.AAs.) no puede ser la causa del desempleo, es otra muestra de falta de comprensión de los entresijos de la inferencia estadística, bastante común entre los que se acercan al análisis del mercado de trabajo con más prejuicios que con instrumentos estadísticos y econométricos (la explicación, aquí).

4. “No hay receta mágica para resolver el problema del desempleo. Los que pretenden los contrario solo son arrogantes e ignorantes”.

Una vez demostrada de forma reiterada la incapacidad de los agentes sociales para encontrar una manera de resolver las disfuncionalidades del mercado de trabajo español, son también muchos los que desde esos ámbitos y sus aledaños aducen que el problema del paro es insoluble. En la situación actual, nadie puede pretender que una reforma laboral, aún bien diseñada en todos sus frentes, sea la panacea para resolver los problemas de la economía española. Sin embargo, en buena parte han sido los errores y omisiones de sucesivos gobiernos en la implementación de reformas estructurales los que han agravado las consecuencias de la crisis. Y esta durará más tiempo y la recuperación será menos intensa si no se resuelven las disfuncionalidades del mercado de trabajo, mejorando las reformas laborales en marcha. Con casi un 25% de desempleo y desigualdades crecientes en el mercado de trabajo, todos los que puedan plantear alternativas a la regulación legal ineficiente e injusta del mercado de trabajo español deben “hablar ahora o callarse para siempre”.

Hay 45 comentarios
  • Tras leer la falacia nº 3 me gustaría preguntarle Sr. Juan de Mercado, cuál cree que sería la tasa de paro que podría alcanzarse en lugares con alto desempleo en España como Andalucía , Canarias o Extremadura, tras una reforma laboral óptima. Y tras la última aprobada, cual sería el suelo de esta tasa una vez que se consiga obtener los beneficios que se le presuponen en su totalidad. Digo se le presuponen porque yo no la veo tan positiva como intentan vendérnosla.

    Gracias de antemano. Se agradece este tipo de artículos que difuminan ideas preconcebidas o al menos le hacen a uno repensar las cosas.

    • Rubén,
      Haces preguntas muy difíciles. No sabría dar cifras concretas. Ciertamente, en regiones con productividad inferior a la media, la tasa de paro será más elevada que la media, tanto más cuanto mayores sean las rigideces de la legislación laboral. Pero, con una legislación laboral más adecuada, no hay nada en Andalucía, Canarias o Extremadura que les condene a tener tasas de paro superiores al 20 por ciento, como ha sido el caso durante la mayor parte de las tres últimas décadas.

  • de acuerdo, pero apenas se dijo cuando se proponían medidas laborales, que habían otros factores que podían causar que el paro fuese alto, muy alto, aún con una reforma laboral en marcha.
    si tras la reforma laboral el paro aumenta, como parece que será el caso, es evidente que hay otros factores que importan

    • O, tal vez, sólo tal vez, lo que está equivocada es la orientación de la reforma laboral. Quizá el abaratamiento del despido en momentos de recesión económica no sea la mejor idea. Quizá la eliminación de facto de la negociación colectiva tampoco lo sea. Quizá la precarización masiva del empleo incida en un deterioro aún mayor de nuestra economía. Quizá, quizá, deberían ustedes preguntarse si los experimentos no es mejor hacerlos con gaseosa y en momentos menos delicados.

  • "Un razonamiento similar sirve para desacreditar la afirmación de que nuestro problema de empleo está en la burbuja inmobiliaria y no en el funcionamiento del mercado de trabajo. "

    Dado que el primer razonamiento era que en realidad, la causa alternativa era también una conescuencia de la regulación del mercado de trabajo, se puede deducir que lo que el autor sugiere es que también la burbuja inmobiliaria es consecuencia de la regulación del mercado de trabajo.

    Pero es que ya el primer argumento es bastante pobre. De la impresion leyéndolo de que la distinción entre si la regulación laboral afecta al paro directamente o indirectamente a través de su efecto sobre el "modelo productivo" es considerada por el autor como poco importante. ¿No es eso una dosis excesiva de brocha gorda?

    • Fulano,
      La legislación laboral afecta a costes laborales y productividad, de forma diferente a sectores diferentes, lo que tiene consecuencias sobre creación de empleo, destrucción de empleo y el tipo de empleo que se crea y se destruye. No creo que se puede hablar de un "efecto directo" y otro "indirecto".

      • Juan,
        Si la legislación laboral afecta de manera distinta a sectores distintos, ¿necesitaríamos particularizar la regulación laboral para cada sector? Sugiero un nombre para ésto: convenio.
        Quizás se han puenteado demasiado pronto los convenios sectoriales.

  • ...

    "En la situación actual, nadie puede pretender que una reforma laboral, aún bien diseñada en todos sus frentes, sea la panacea para resolver los problemas de la economía española. Sin embargo, en buena parte han sido los errores y omisiones de sucesivos gobiernos en la implementación de reformas estructurales los que han agravado las consecuencias de la crisis. Y esta durará más tiempo y la recuperación será menos intensa si no se resuelven las disfuncionalidades del mercado de trabajo, mejorando las reformas laborales en marcha. "

    ...

    Coincido totalmente.

  • Juan,

    He hechado de menos dos mas

    6.- "La reforma laboral es solo un problema de legislación nada más."
    Mucha empresa debe reformar la actividad laboral que desarrollan sus trabajadores para volver a empezar a ser competitivos. La iniciativa e ilusion por un trabajo bien hecho son siemnpre el principio del exito y eso deben cuidar el empleador y el empleado.

    7.-"La reforma laboral se puede hacer sin reformar nada más".
    Si la reforma laboral toca el sueldo, toca como pagamos la mayoria nuestro acceso a una educacion, pension, vivienda y sanidad. A menos dinero menos recaudacion via IRPF y cotizaciones. Ésta es la base del sistema actual.

    Respecto a las que pones. No estoy muy de acuerdo. Así en rápido:
    Respecto a la 3: Imaginate que encontramos petroleo en Teruel. Esto creará una gran demanda de trabajo y es un factor 100% regional.
    Respecto a la 4: Me gusaria matizar que quizas hay que hacer una refroma laboral cada menos tiempo, ya que las necesidades y medios para alcanzarlas (tecnologia) cambian constantemente. No se porqué en ete país una ley se hace para que dure 30 años ¿acaso no renovamos el legislativo cada 4?

    • Ignacio,
      Puestos a cometer errores, se pueden cometer muchos. En la entrada he tratado de destacar aquellos que más se repiten en los suscesivos debates sobre reforma laboral en España. A poco que hayas seguido estos debates, habrás oído afirmaciones similares a las de la entrada en bocas de ministros, representantes de partidos políticos, y sesudos analistas del mercado de trabajo, sean economistas, sociológos o juristas. Y luego se han repetido por los medios de comunicación como si fueran verdades reveladas, cuando no pasan el más mínimo análisis crítico.

  • Otra falacia:

    “Lo que un país produce y cómo lo produce depende de la dotación de sus factores productivos (capital humano, físico y tecnológico) y de la regulación, instituciones y políticas que condicionan el funcionamiento de los mercados que asignan dichos recursos.”

    Si esto fuese así, el crecimiento de países como Japón, Corea o China sería inexplicable.

    Por cierto, todos los empresarios que conozco ( y conozco bastantes y de diferente tamaño) me confirman que la restricción mas importante para aumentar su demanda de empleo, que es una demanda DERIVADA, es la falta de ventas, no la legislación actual ni la anterior.

    Saludos.

    • Keynes:

      Suelo coincidir en muchos puntos con Vd. pero creo que las instituciones,regulación y políticas de Japón, Corea o China no tienen nada que ver con los nuestras. Eso cambia totalmente la ecuación. Ni su política, cultura, costumbres sociales, legislación, ni sus tipos específicos de corrupción, etc, etc, etc se corresponden con los nuestros.

      • Estoy de acuerdo.
        Yo también le leo con interés y aprecio las(muy interesantes ) referencias bibliográficas que suele facilitar.
        SAludos

    • KEyNES,
      Eso de que la demanda de trabajo es una demanda DERIVADA es otra verdad a medias (una de las especies de falacias más comunes...). La demanda de trabajo es una función de varios argumentos. Uno de ellos es la demanda del producto, pero hay otros. Y la demanda de producto depende de la renta de los trabajadores, niel de empleo etc. O sea, que antes de hay que repasar cálculo y equilibrio general antes de sacar conclusiones sobre políticas de empleo de la afirmación de que la "demanda de trabajo es uan demanda DERIVADA".

      • Desde luego, todo depende de todo.
        Pero si queremos hacer algo útil y operativo hay que priorizar. Sigo insistiendo que, en base a una pequeña encuesta, es la demanda (actual y esperada) la que determina, en un porcentaje muy elevado, las decisiones de contratación.
        Saludos.

  • Claro que hay una receta mágica para acabar con el desempleo: Salarios de subsistencia y horarios chinos.

    El regalo de la globalización para todos los europeos.

    • "Claro que hay una receta mágica para acabar con el desempleo: Salarios de subsistencia y horarios chinos."

      ...

      No creo que sea una buena idea. En esas condiciones incluso Nigeria me parece un lugar más atractivo para invertir. Ofrece más oportunidades, y de unos cuantos de sus problemas tenemos conocimiento de primera mano. Al final incluso puede ser un país más estable.

      "The iron lady. It takes a lot of armour to drain an oil-soaked swamp."

      http://www.economist.com/node/21548975

    • …. es, por lo tanto, el momento ideal, el momento exacto para volver al espíritu de Bretton Woods, y en nuestro caso al de La Moncloa. Esa es la única solución.

      http://www.iustel.com/diario_del_derecho/noticia.asp?ref_iustel=1100849#.T7IY3mqFIEA.

    • Metzger, en Dinamarca el despido es libre, y tiene poco paro y excelentes salarios.

      La izquierda tiene que aceptar el mundo moderno y la libre competencia. Aceptar que sin incentivos no hay esfuerzo. La igualdad debe ser de oportunidades, no de resultados: altos impuestos de herencia, inversiones en educación y becas para personas desfavorecidas. Ese camino trae riqueza y progreso (Suecia, Brasil). En cambio, con peronismos y buenismos, la bancarrota intelectual lleva a la económica.

      Un saludo.

      • Una parte de la izquierda ya lo ha asumido... ahora ya solo falta que eso de la libre competencia lo asuma la derecha...

      • copiar sólo una parte de lo que ocurre en Dinamarca o Suecia no es correcto. en esos países también hay un estado de bienestar generoso y de larga tradición, el nivel y el gasto en formación de parados es mucho mayor que aquí, todo lo cual ayuda a que el mercado laboral sea + flexible, y el desempleo más bajo, y el % de empresas pequeñas es menor (no creo que todas esas variables dependan de la ley laboral).
        ¿"moderno" quiere decir volver a un modelo que da más poder de negociación al empresario?

      • Me hace gracia como para hablar del capitalismo siempre se habla de los pocos lugares dónde las sociedades son decentes (Suecia, Finlandia y tal) y se omite el resto del capitalismo realmente existente. Oiga, EEUU es un país que rebosa libre competencia. Tiene cincuenta millones de pobres y la mayor causa de ruina familiar es tener la mala suerte de contraer un cáncer o alguna otra enfermedad grave. ¿Eso es la prosperidad?

        También me hace gracia que Lula, vapuleado por The Economist, FMI, Banco Mundial y otros campeones de la libertad, sea de pronto otro ejemplo de competencia libre.

        Yo creo que los mercados libres llevan a una acumulación de capital cada vez mayor en unas pocas manos. Y soy muy escéptico respecto a las oportunidades iguales si no se controlan los medios de capital.

        • Me encanta cuando los anti-neoliberales y anticapitalistas sacan a relucir la gran falacia de los "50 millones de pobres en EEUU, ese país capitalista y malvado". ¿Por qué es una falacia? Primero, porque en términos relativos es menos de un 15% (son 46 en realidad). Segundo porque en EEUU el umbral de pobreza son más de $22,000 al año, ya nos gustaría a muchos de clase media en otros países. Si comparamos estos datos con, digamos los de Francia, con un tremendo gasto/PIB y unos impuestos por las nubes, vemos que su umbral de pobreza lo definen en poco más de 7000EUR al año. Así cualquiera

          Mientras nos comunicamos por Internet a través de nuestro portátil, nos desplazamos en coche y llegamos a nuestras casas y encendemos el aire acondicionado para no pasar calor, criticamos este malvado sistema que mira lo que ha hecho por nosotros en 200 años escasos.

      • No amigo mío. Se le olvida a usted una cosa muy importante sobre la situación del mercado de trabajo en Dinamarca. Es verdad que el despido es libre. Pero también lo es que los parados cobran el 90% del salario que percibían en su empresa. Eso se hace merced a unos impuestos mucho más elevados que los nuestros y un gasto social muchísimo mayor al nuestro. Por lo tanto sus costes de despido totales son muy superiores a los nuestros. Usted pretende arrimar el ascua a su sardina neoliberal mediante medias verdades (falacia argumental). Lo que no se puede pretender es desproteger las relaciones laborales y al mismo tiempo no incrementar la protección social sin que eso acabe (como va a acabar aquí) en un estallido social sin precedentes:
        http://elpais.com/diario/2008/06/27/sociedad/1214517601_850215.html

        • Dinarmarca sí tiene mercado laboral flexible: para mantener la protección, el trabajdor debe aceptar ofertas de empleo. Su sistema de protección social es justamente mi argumento de por donde debería ir la izquierda: aceptar que debe haber libre competencia, que los salarios de deben establecer mediante una negociación libre entre trabajador y empresario, sin protecciones, y dentro de ella, tener un sistema de protección social que proteja la igualdad de oportunidades y evite la exclusión.

          Para verlo lo primero que hay que hacer es aceptar la realidad, algo que un sector de la izquierda que se manifiesta frente a la bolsa (y derecha con sus corporativismos y colegios profesionales) no es capaz.

          • si en una negociación una de las partes tiene más capacidad de negociación, no es totalmente libre
            insisto: no puedes comparar sólo normas laborales, cuando hay otros elementos tan diferentes e importantes.
            la reforma laboral española viene acompañada, vía consolidación, de recortes enormes en formación de parados (y de todo tipo) y en protección. es decir, no se imita todo el modelo danés, sino sólo una parte, y en condiciones económicas muy determinadas. no verlo es también una forma de negar la realidad. Algo que , después de leer tus opiniones, no es patrimonio de la izquierda y la derecha

            • Estoy de acuerdo, y esto mismo se ha dicho desde los editores de Drugevijesti. (Pido perdón a los editores por abusar de los límites en aras de mantener la continuidad de la discusión; su comprensión se agradece).

  • Si como dices en reiteradas ocasiones "la legislación laboral no es la causa del desempleo" será fácil entender que la legislación laboral no afecta de forma significativa al nivel de empleo -sea este nivel mayor o menor- y este nivel vendrá determinado por otros factores que habrán de ser tenidos en cuenta para determinar en nivel real de la utilización de los recursos habidos en una economía. No sólo endógenos serán estos factores a considerar, también influirá poderosamente los niveles de utilización de recursos de otras economías, por ejemplo.

    Entonces tu punto 3 se aleja de la idea nuclear del artículo. En definitiva, las legislaciones laborales no crean ni destruyen empleo ¿para qué entonces una reforma laboral?

    La productividad, en nuestro país al menos, pareciera que se enfoca de forma principal en el nivel de salarios y...es un craso error. La productividad REAL de una economía solamente podemos aumentarla a largo plazo con aumentos en los factores tecnológicos y el factor trabajo, pero atención, este último no se refiere al nivel de salarios, sino al nivel de capacitación de los tabajadores y, en esto, si podemos buscar causalidades en la burbuja inmobiliaria que ha absorvido (y creado retrolaimentándose) a millardos de trabajadores de bajísima culaificación que, ahora, tiene muy difícil encontrar empleo y hemos de entender que los parados crean parados.

    Sólo la demanda crea empleo. Si nadie demanda nuestros productos aunque el nivel de salarios sea similar al de subsistencia no habrá creación de empleo. Es decir, es intuitivo pensar que las políticas de demanda (fiscales, por eejmplo) crearán empleo y es dudoso que una regulación que constriña el poder adquisitivo de los ciudadanos (y por ende, su capacidad de demanda) pueda contribuir a la creación de empleo. De hecho, las reformas laborales encaminadas a limitar el aumento de la capacida de demanda de la sociedad destruirán NECESARIAMENTE empleo.

    Aumentos de impuestos y disminución de salarios destruyen empleo, queramos o no queramos, por el simple hecho de que limitan los factores que suman en la función de demanda.

    • Mas claro agua. Por cierto, aprovecho para felicitarme porque uno le los integrantes de NEG (Jesús) diga que una inflación de entre el 4% o 5% unida a los ajustes ya pedidos no sería mala para la recuperación. ¡Que no son incompatibles crecimiento y austeridad, a ver cuando nos enteramos!.

  • La peor de las falacias es la que diversos medios e individuos emplean para convencer al trabajador, que solo él, desde el sacrificio de la inestabilidad y de la disminución del salario, podrá disminuir el paro.
    A mí, personalmente, me avergonzaría dar pábulo a tamaña falacia.

  • La frase sobre los estudios econométricos "de calidad aceptable" pero sometidos a la aprobación de representantes y por ello la evidencia no vale..creo q o bien insinúa que con econometría "correcta" se puede decir cualquier cosa o bien denota que seleccionais la evidencia que interesa. Me parece preocupante. Estando de acuerdo en muchas cosas, me parece que en ocasiones apoyáis vuestros razonamientos con una selección un tanto arbitaria de la evidencia. Si no es favorable a vuestra percepción,o es anecdótica o falaz. Si yo digo (como ya os he dicho) más de 300 alumnos de econometría de la Carlos III están apuntados a academia". la respuesta de Antonio Cabrales es: no hay problema en la asignatura,son prejuicios. Si os presentan evidencia empírica como la de la OCDE la respuesta es: "no, eso responde a intereses". No compro. necesitais mejores argumentos.

  • Fantástico post, fantástico de verdad. Espero ansioso el post dedicado únicamente a la falacia de la cantidad fija de trabajo. Por favor, que sea pronto. Muchas gracias!

  • Juan: muchas gracias por la entrada

    La teoría muestra con claridad los efectos de las distintas instituciones laborales sobre el desempleo. No creo que nadie lo discuta

    Lo que no está tan claro es su importancia cuantitativa. ¿Podría conseguirse una reducción de la tasa de paro de 15 puntos porcentuales modificando las instituciones? ¿o sólo bajarla un par de décimas?

    No lo se. Y me gustaría saberlo. Y que fuesen 15 puntos

    ¿Hay evidencia econométrica solida  de la relación paro-instituciones para un período muestral reciente?

    Agradecería las referencias

    ... o sólo tenemos una conjetura razonable

    Espero tu respuesta

    • Penny,
      No sé cuás es tu métrica para evidencia econométrica "sólida" y "reciente". Si por reciente te refieres al efecto diferencial que pueden tener las instituciones laborales en recesiones, te puede interesar:

      http://www.oecd-ilibrary.org/economics/how-do-institutions-affect-structural-unemployment-in-times-of-crises_220734255421

      Mi lectura de este paper (y de la literatura) es que no estamos hablando de reducciones de "décimas de tasa de desempleo", sino de varios puntos, aunque para que sean 15 tendrán que pasar algunos años (y mejorar, cuanto antes, la última reforma laboral... )

      (Dada tu perspicacia, observarás que el vínculo es a un trabajo de la OCDE. En este
      caso, es un working paper en versión anterior a la "influencia" de embajadores y representantes políticos en esa institución).
      Saludos,

      • Muchas gracias, Juan, por la referencia. La miraré con cuidado.

        A vista de pájaro me parece que hay problemas (que, seguro, no se te escapan)

        Por cierto, aprovechando que ahora no nos ve nadie, ¿podrías contar lo de la influencia de los embajadores y representantes políticos de la OCDE?

        ¿Qué hacen? ¿Cambian las estimaciones? 🙂

        Saludos

        PD ¿Nadie ha publicado una estimación del potencial efecto de la reforma laboral en España?

  • Empíricamente está reforma sólo esta produciendo más paro y precariedad. Para mi la gran pregunta es ¿por qué en Alemania las empresas pagan sueldos más altos y tienen beneficios?

    • Porque actúan en mercados donde es posible aplicar mayores márgenes sobre sus ventas, tienen una mejor capitalización, poder de mercado para fijar esos precios , tecnología y calidad razonable. Por no hablar de décadas trabajando e invirtiendo en lo que llamamos imagen país . Respecto a los salarios , no para empleos no cualificados y no desde el primer minuto en los especializados. Por no volver sobre el tema de cuanto y a que ritmo trabajar en país que no es el tuyo.

  • El argumento de la generación de empleo y las instituciones, yo al menos no lo veo del todo claro tal y como lo exponéis

    ¿Las empresas, incluso antes de la reforma laboral, no contrataban por falta de "flexibilidad" asociado a los costes de despido?, ¿o es porque los salarios españoles son altos, en cualquier nivel profesional? ¿Sabiendo que son los que más han caído, en términos reales, en el "boom" de 1997-2007 y en "la champions” ya estaban un 34% por debajo de la MEDIA de la UE-25?

    A lo mejor "reventar" el mercado laboral con 5-6 millones de inmigrantes para inflar la burbuja no "ayuda"

    Evidentemente a las cajas de ahorro y las empresas del Ibex-35 que tienen previsto "el gran adelgazamiento” (huida) esto le viene como anillo al dedo, pero desde luego no servirá para solucionar los problemas del país (como el endeudamiento estratosférico familiar y su capacidad de pagar lo que deben)

    La deflación salarial ha llegado con mucha fuerza, los jóvenes ingenieros mileuristas que conozco, con despido hiper-flexibilizado en vez de concentrarse en trabajar y aprender, pasan el día averiguando como irse a otra empresa u otro país. No te digo nada del personal no cualificado...

    No servirá de nada, porque la espiral deflacionaria global está en marcha y ante una bajada por nuestra parte, es de esperar otra "represalia" del resto, los chinos aún pueden vivir con menos; porque claro, el comercio libre global "sagrado" y su "ley de hierro de los salarios" (Ricardo) inevitable

  • Hombre, Juan, no recuerdo que se haya planteado ninguna discrepancia fundada sobre las cuatro cuestiones del artículo.
    Es posible que se haya discutido algún matiz pero desde luego nada importante. En general las cuatro "falacias", tomadas como enunciados absolutos, son lo que el artículo sostiene: sofismas si eliminamos la intención de engañar que en principio no debemos presumir.
    El Ferrater Mora dedica a “Falacia” 5 densas páginas en su acepción preferente de “falso argumento o sofisma” que quizás sea una otra buena definición del término en su origen y etimología.
    Por otra parte el asunto de cómo se crea trabajo sostenible y cómo se pueden desarrollar las políticas necesarias para ello sin tener que esperar al siglo XXIII es algo que si no recuerdo mal no hemos llegado a tratar a fondo al menos desde septiembre de 2010.
    Hemos discutido ajustes, liberalizaciones, deflaciones salariales pero no hemos entrado a lo esencial: los trabajos dinamizadores y creadores de empleo versus los otros, los que destruyen empleo.
    A veces olvidamos la definición física de "Trabajo= Fuerza × distancia × coseno de alfa”

    Es decir, si aplicamos mucha fuerza y no desplazamos nada o si lo hacemos aplicando la fuerza de modo ineficaz lo que hacemos no es trabajo. No sirve, es esfuerzo inútil. El coseno de Alfa llega a destruir trabajo. Y la economía debería tenerlo en cuenta.

    Saludos

  • Que la legislación laboral afecta al desempleo parece lógico. La duda es saber en que cantidad afecta. Y en esto me parece que se han hecho estimaciones muy alejadas de la realidad. La sensación que da al hablar con empresarios es que no contratan porque no hay demanda.

    Por otra parte, creo que también es importante considerar (y aquí nadie habla de ello) la calidad del empleo que se crea. Si en vez de 10 personas cobrando 1000 euros pasamos a 13 cobrando 700, no veo el beneficio por ningún lado, por lo menos para los trabajadores. Y me temo que esto es lo que se pretende.

  • Encomiable enésimo intento de síntesis para tratar de introducir desde Drugevijesti, con sólidos argumentos, rigor, sensatez, racionalidad y ausencia de prejuicios, una visión científica y moderna del Mercado de Trabajo y su papel en una economía competitiva globalizada. Detalles a parte (faltaría más), algunos saludamos este continuado esfuerzo, presidido por una clara vocación práctica y lleno de coherencia sistemática, para impulsar la reforma integral de una de las políticas públicas más anquilosadas y regresivas de nuestra reciente historia democrática. Hablar de evidencias empíricas del fracaso de la reforma laboral en su aplicación, a estas alturas de la película, es un mal chiste a la sombra de LA FALACIA. La prácticamente non-nata reforma (hay que insistir en el trámite parlamentario de la ley y en aún posibles “mejoras cualitativas” como las propuestas por Drugevijesti), es una pieza esencial, junto a las otras imprescindibles reformas estructurales, para asentar las condiciones NECESARIAS AUNQUE NO SUFICIENTES del crecimiento y del empleo en el medio plazo de España.
    Vano intento, me temo, el de convencer a quienes insisten en la aplicación de imposibles políticas de demanda (fiscal, monetaria) y en el demiurgo Estado y el gasto, como llaves de salida de nuestro infierno particular. Las falacias “laborales” forman parte de la GRAN FALACIA: la de un paradigma que tiende a dividir la acción pública entre políticas de “progreso” y “neoliberales”. Buenos y malos de un reparto de papeles distribuido por la izquierda “pro domo sua” y que abona un inconsciente colectivo abierto a que le regalen el oído, aunque siempre le acaben mojando la oreja.

  • Estamos continuamente hablando de los costes laborales para esgrimir la reforma, ¿pueden referenciarme algun estudio (paper) que haga mención al impacto de los costes laborales sobre los beneficios?

    Los pocos que he leido suelen achacar un coste laboral (salario, indemnizaciones, etc) entre el 6 y 8% sobre el total de costes de la empresa, ¿ cuanto puede reducir más los costes laborales una reforma laboral como la actual?.

  • Supongo que a la hora de comparar tasas de paro, un no economista diría que además de la legislación laboral la variable básica es la población activa.

    Y esta ha cambiado tanto en los últimos años -inmigración- y es tan diferente entre países y regiones (Andalucía-País Vasco) que un no economista caería en la tentación de utilizarla a la hora de hacer análisis comparativos. Aunque caeríamos en el riesgo de preguntarnos peligrosamente ¿y con 6 millones menos de inmigrantes habría ahora 6 millones de parados?

    Pero sin duda, la legislación laboral es fundamental. Claro. Las reglas del parchis influyen en el juego del parchís.

    • Realmente son 8 millones de emigrantes, Ninyure. Y según Sebastián "Aquí cabemos 66 millones".
      Así que, además, el tablero es de goma. Emi calle de la urba estamos cambiando las aceras y ni el capataz es español. Haría falta un buen estudioso de sociología real para entender lo que está pasando.

      • Recuerdo la cita de Miguel Sebastián.

        Y también recuerdo hace años pensar con admiración que Japón había decidido enfrentarse ya al envejecimiento de su población, mientras que nosotros habíamos preferido dejarlo para algún momento indeterminado del futuro, con más población y muchas mas dificultades para sostener el Estado del bienestar con el falaz argumento de "hay que evitar el envejecimiento de la pirámide poblacional", como si pudiera evitarse eternamente.

        Ese es un tipo de perspectiva que a menudo echo de menos entre los excelentes especialistas de nuestra disciplina, la perspectiva histórica del largo plazo.

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