Opiniones económicas sobre el "procés"

  1. Del equipo actual de editores (Fran Beltrán, José Luis Ferreira, Libertad González, Juan Francisco Jimeno y Pedro Rey Biel)

No resulta muy arriesgado afirmar que el curso de los acontecimientos en Cataluña tendrá efectos importantes tanto sobre la situación de la economía catalana como de la española. Cómo se resuelva el conflicto político derivado del proceso independentista tendrá consecuencias que marcarán el desempeño económico de varias generaciones futuras. Sobre cuáles podrían ser estas consecuencias hay muchos debates, pero también mucho ruido y confusión puesto que hay demasiadas opiniones apasionadas y pocos análisis de la realidad comprometidos con la evidencia empírica de la que disponemos. Por otra parte, este evidencia empírica es, para la mayoría de las cuestiones bajo discusión, inexistente, dado que se trata de analizar un fenómeno sin precedentes históricos. En este escenario, la opinión pública se decanta por unas u otras posiciones con informaciones interesadas más que con realidades fundadas en el conocimiento.

Un grito de ayuda

En los últimos meses, a pesar del ruido mediático y político, ya habrán notado que apenas nos hemos pronunciado sobre el tema, lo que ha llevado a que algunos de nuestros lectores nos lo echaran en cara. Como contestó el presidente de la Asociación Drugevijesti, Samuel Bentolila, a un comentario reciente, existen varias razones para ello. La primera es que  este es un blog sobre políticas, no sobre política. Lo que está sucediendo en Cataluña en los últimos años tiene mucho más que ver con la política que con la economía, aun cuando las consecuencias económicas sean considerables.  En segundo lugar, creemos que lo mejor que podemos ofrecer a nuestros lectores no es nuestra propia opinión sobre la cuestión catalana (que, por supuesto, cada uno tenemos la nuestra), sino la de expertos en cada una de las muchas cuestiones económicas que se plantean. En este momento en el que el debate está tan caliente, no hemos conseguido, de momento, aportaciones originales sobre el tema.

Por ello, nos ha parecido útil ofrecer una recopilación (selectiva) de entradas pasadas Drugevijesti y de artículos que han aparecido en otros medios de reconocidos economistas que se han pronunciado sobre las diferentes vertientes del "procés" y, en particular, sobre sus consecuencias económicas. Estaremos encantados de extender el debate con nuevas entradas que, con rigor, argumentos originales, evidencia empírica y pocas pasiones, puedan ser útiles para ayudar a la opinión pública a tomar decisiones que condicionarán el contexto social y económico de varias generaciones futuras.

Las consecuencias económicas del "procés" tienen muchas vertientes. En esta entrada señalamos algunas, bien remitiendo a los lectores a los artículos sobre ellas que consideramos más relevantes o bien simplemente esbozando algunas otras sobre las que debería haber más debate. Confiamos en que este resumen (a pesar de resultar de algunos apuntes rápidos escritos en caliente durante la tarde del 27 de Octubre de 2017) ayude a organizar un debate informado y respetuoso y a generar nuevos puntos de vista y aportaciones sobre las múltiples y muy importantes dimensiones que tienen y podrían tener las distintas vías de resolución del conflicto político catalán.

La vertiente política

Para poder analizar las consecuencias de un conflicto hay que entender sus causas. Por ello, aunque no se traten de artículos sobre las consecuencias económicas del "procés", creemos necesario recordar varias perspectivas sobre cómo se racionaliza el conflicto. En algunos de estos artículos (apartado b) hay, además, opiniones sobre las ventajas institucionales y las implicaciones de economía política de la independencia de Cataluña.

a. El origen del problema. Debate entre Tano Santos y Jaume Ventura:

b. La economía política y sus consecuencias institucionales: Debate entre Luis Garicano y Jordi Galí

Artículo original de Jordi Galí: "¿La Independencia para hacer qué?"

Las consecuencias económicas

Las consecuencias económicas del "procés" son susceptibles de manifestarse a través de varias perturbaciones con mecanismos de transmisión diferentes:

  1. El canal comercial. En el caso de que Cataluña saliera de la UE, una primera consecuencia serīa un cambio en su relación con y, en particular, en su estatus arancelario. Probablemente pudiera convertirse rápidamente (o no) en miembro de la ,  pero, de buenas a primeras, un montón de actividades productivas pasarían a tener un rendimiento menor del inicialmente esperado como consecuencia del efecto arancelario y de la pérdida de otros beneficios comerciales de la UE derivados de la independencia . Aunque estemos acostumbrados a eso de que no existen las barreras comerciales, es importante recordar que esto es una cosa de los últimos veinte años y que los aranceles pueden implementarse mediante meros recargos impositivos sin necesidad de desplegar barreras físicas al movimiento de bienes y servicios. Sobre estas cuestiones, Jose Vicente Rodriguez-Mora y Pol Antràs expusieron sus conjeturas informadas en Drugevijesti hace ya más de cinco años.

Entrada de Rodríguez Mora

Respuesta de Pol Antràs

Respuesta a la respuesta

  1. La incertidumbre y otros impactos económicos de la falta de seguridad jurídica y política durante el corto plazo, así como el desfase probable en el cumplimiento del pago de salarios a funcionarios, pensiones, educación y pagos a proveedores en un entorno donde la base imponible experimente una contracción y la capacidad recaudatoria sea limitada, pueden provocar una caída importante de la confianza de los consumidores y de la empresarial. El impacto sería mayor en Cataluña, pero es probable que también se manifieste en el resto de España.

 

  1. La deslocalización de actividad económica. Las barreras al comercio y la falta de seguridad jurídica acabarán produciendo una mayor salida de empresas desde Cataluña hacia el resto de España que la que ya se ha producido. Sobre si el cambio de sede de las empresas tiene un efecto significativo sobre la actividad económica y si dichos efectos son más o menos permanentes, ha tenido lugar un debate interesante entre Xavier Sala-i-Martin y Fernando Trias de Bes.

(ver para opiniones más recientes)

  1. La balanza fiscal. Sobre la magnitud de transferencias fiscales entre Cataluña y el resto de España, ha habido otro debate que se remonta a varias décadas y sobre el que siguen habiendo discrepancias importantes. Las posturas contrarias de Angel de la Fuente y Germá Bel son uno de los mejores ejemplos de los puntos de vista alternativos sobre esta cuestión..

Réplica de de la Fuente

  1. La financiación exterior. Para una Cataluña independiente, el acceso a los mercados, sin la colaboración financiera de España, sería muy limitado, si no inexistente.  Como habría que financiar un montón de pasivos frente al exterior, la crisis bancaria española del 2012 sería un juego de niños comparado con las situación que podría originarse. Por otra parte, tal escenario tendría también un impacto notable sobre la prima de riesgo española.

 

  1. La redenominación de los contratos. Probablemente Cataluña, en caso de independencia, optaría por una solución en la que la moneda de curso legal fuera el euro, lo que generaría una situación parecida a la de un currency board fuerte. Es bien conocido que los costes de este régimen monetario pueden ser considerables.  Si por el contrario se introdujera una nueva moneda, habría que establecer un tipo de cambio. Pero Cataluña tiene una economía muy integrada en todos sus sectores con España así como otros países de la zona euro. Los contratos son promesas hechas en una moneda, el euro, y cualquier intento unilateral de redenominar el contrato seguramente acabaría con un montón de demandas en tribunales, españoles y europeos (algo que durante el intento de resolución de la crisis griega mediante la salida del euro se demostró inviable). Esto haría que Cataluña necesitara euros para satisfacer promesas. Así, se incrementaría su  apalancamiento empresarial y de su administración pública. En este escenario, sería imprescindible una considerable mejora de la competitividad mediante fuertes contracciones salariales, reducciones de beneficios sociales y una devaluación de la recién introducid.

 

  1. Centralización y descentralización. Si las preferencias hacia el nivel impositivo y la provisión de bienes públicos son distintas entre distintas regiones, la literatura sostiene que el diseño institucional más eficiente es aquel que acerca lo más posible los representantes políticos a sus representados. La competencia entre jurisdicciones favorece las políticas responsables y la cercanía entre el votante y su gobierno no sólo permite que éste último conozca mejor sus preferencias, sino que también facilita la vigilancia del votante sobre sus representates (lo que de nuevo tiene un efecto positivo sobre la responsabilidad de los gobiernos). Estos mecanismos, sin embargo, se mitigan si existen efectos de derrame entre las distintas jurisdicciones. Estos temas están tratados en el debate Galí-Garicano referido arriba. Links a la literatura  o , entre otros muchos posibles.

 

  1. Efectos a corto y largo plazo. Es importante precisar que muchas de las consideraciones que se han apuntado hacen referencia a los efectos a corto plazo que tendría la independencia. Aunque la evidencia disponible apunta a que estos costes serían significativos, resulta mucho más difícil saber sí, una vez superado el shock inicial, Cataluña (y/o España) podrían crecer a tasas superiores a las que lo habrían hecho formando parte del mismo estado, un tema que alude a los condicionantes últimos del progreso económico y que tiene mucho que ver con el diseño institucional que una sociedad (unida o por separado) es capaz de imponerse a sí misma.

Aunque seguro que nos hemos dejado asuntos que también deberían ponerse sobre la mesa, esperamos que esta lista ayude a generar una reflexión constructiva sobre un procés que nos afecta a todos. Animamos, por tanto, a expertos en las distintas cuestiones a que nos hagan llegar sus aportaciones al debate y a los lectores a que contribuyan con sus reflexiones, no sin recordar una vez más que este es un blog sobre políticas, no sobre política.

Hay 33 comentarios
  • Hola,

    En la raíz del problema está la división interna de la sociedad catalana entras las clases medias catalano parlantes y las clases populares hispanohablantes. De lo mas interesante que se ha escrito sobre el tema es la entrada (que dejo como enlace en mi nombre de Maia Guell y Sevi RM) "De los apellidos de los catalanes".

  • Creo que los planteamientos del impacto a corto plazo parten de una hipótesis que no se dá: una "independencia limpia" de Cataluña.

    Me parece una pérdida de tiempo analizar ese escenario. El escenario relevante es el de una Cataluña "en conflicto", con un "gobierno legal" fuertemente contestada en la calle y un gobierno "en la sombra" (o "a la sombra" incluso) sin capacidad legal pero capaz de movilizar 100 o 200,000 personas con relativa facilidad.

    Y ese escenario político donde quien maneja la calle no maneja legalmente la administración y quien maneja la administración (maniatado por la necesidad de proporcionalidad y una legimitidad discutida) no puede manejar la calle.

    Ese escenario se puede prolongar en el tiempo (nadie puede asegurar que las elecciones sean una salida, pueden ser "el dia de la marmota").

    Las consecuencias políticas y económicas relevantes son las de ese escenario, no las de una "ruptura limpia" que ya sabemos que no se va a dar.

    No vale de nada lo que se concluye sobre una patata si se empieza: "imaginemos que la patata es una esfera perfecta ..."

    • Como decimos en la entrada, el texto ha sido escrito mientras "se cocinaba la patata". En el post (y en los enlaces que incluimos) se contemplan distintos escenarios, varios de los cuales aún son posibles. De todas formas, explicitamente no hemos querido jugar a asignar probabilidades a las distintas circunstancias posibles.

    • Discrepo. La independencia no sé si será o no. Pero si es, acabará siendo negociada y limpia. Y es que ambas partes tendrán interés en que así sea. España, porque no podría asumir una deuda del orden del 120% del PIB junto con 1% extra de déficit (los 9900M€ reconocidos por Montoro) sin afrontar una grave crisis de deuda. Catalunya por su parte asumiría su parte de la deuda -a negociar- a cambio del reconocimiento de la independencia. Esto además sería crítico para un nuevo estado que quiera presentarse ante el mundo como "serio y responsable".
      Este escenario sería además el aplaudido por las empresas y bancos a lado y lado del Ebro, y al norte de Perpiñan. .¿También por la comunidad internacional? Yo diría que mayoritariamente sí.
      Esto nos llevaría un escenario en el que Cataluña quizás no entraría en la UE, por el veto de algun(os) país(es) pero sí podría entrar en la EFTA (de hecho hay rumores que a Noruega le gusta la idea). En este escenario, la libertad de comercio estaría garantizada.
      Acerca de la viabilidad económica de una Cataluña independiente, recomiendo la lectura de "Sense Espanya: balanç econòmic de la independència", de Modest Guinjoan y Xavier Cuadras. Es del 2011, pero creo que en gran parte todavía es válido. A partir de tablas input-output analiza la economía catalana y la conclusión de los autores es que la viabilidad de la misma en caso de independencia está más que garantizada...si se mantiene el libre comercio.

      • Un argumento utilizado para aminorar los costes de la independencia se basa en la incoherencia temporal, es decir, asumir que todas las partes (incluyendo la UE y el resto de países de la comunidad internacional) estarían dispuestas a negociar (o a aceptar negociaciones) lo que no están dispuestas a negociar (o aceptar) ahora. En mi opinión, se trata de un argumento plausible solo si se llegara a la independencia mediante un procedimiento aceptado por todas las partes, lo que está muy lejos de ser el caso en el triste curso actual de los acontecimientos.

      • El Brexit iba a ser una salida limpia porque a ambas partes les compensaba. La realidad luego es que, por un lado, el gobierno britanico se ha radicalizado y, por otro, que para la UE parecen pesar más los motivos políticos (el proyecto de integración europeo) que los económicos (ganancias libre comercio con UK, etc).

        Paralelamente, en caso de independencia, no se polarizarían mucho las posiciones politicas? Cómo cree que reaccionaría la parte independentista en Cataluña? Y como cree que reaccionaría el electorado español y, por tanto, su gobierno? Sinceramente con lo que hemos visto ya, es un poco ingenuo pensar que vaya a haber una independencia limpia de ninguna clase, por muchos puntos de déficit o deuda que haya en juego.

        Por otro lado, hay un guindo del que tiene que caerse el independentismo catalán, que es el de que Europa va a tener una posición siquiera neutral hacia Cataluña en caso de independencia. Cataluña ahora mismo es un problema para la UE, porque el separatismo es un problema para el proyecto de integración europeo. Cualquier obstáculo para este proceso es una amenaza a la supervivencia de la UE, que por otro lado no deberíamos dar por supuesta para las siguientes décadas o siglos ni mucho menos.

        En definitiva, los estados europeos se mueven hacia una realidad supranacional que nos permita superar las limitaciones de cada uno de nuestros países y lidiar con los gigantes (USA, China...) y Cataluña sin enterarse de que el futuro ya esta aquí.

      • Esa "discrepancia" es inviable política y financieramente.

        Políticamente:

        * España no puede negociar eso. NI el Gobierno Español ni el Congreso son "soberanos" para aceptar algo así. Necesitaría 1.- que lo aprobase el Congreso, 2.- Disolver las cámaras 3.- Que el nuevo Congreso lo sometiese a referendum y 4.- que saliese aprobado.

        Y en un "contexto límpio" no se puede aparcar la "legalidad inconveniente". Lo que se plantea es un "contexto revolucionario", tal vez más "excitante" pero en el que las soluciones NO son "limpias"

        * No se puede esperar que no intervenga el poder judicial. Es independiente y hay suficientes comportamientos tipificados como delito para mantener al TSJC y al Supremo ocupados mucho tiempo. Es buenista no esperar que eso embarre el campo y no quiero vivir en un país donde el gobierno puede parar eso.

        Financieramente no sé como se “asume” esa deuda. Solo se me ocurre que Cataluña "emita" bonos en euros para transferir ese dinero al estado español.

        1.- Eso es políticamente inviable en Cataluña

        2.- No puedo imaginar a qué precios se produce esa emisión en euros (si es que se coloca), pero si tomamos el 8.75% al que emitió en Septiembre el gobierno argentino en dólares, eso son unos 20,000 millones de euros al año en intereses (el 20% de lo que un sistema fiscal moderno puede recaudar en Cataluña)

        Y los mercados querrán saber "independencia para qué", tal vez no les guste la respuesta de un gobierno liderado por la izquierda independentista.

      • La verdad es que me da la sensación que una Catalunya independiente sería un estado ideal, liberal en lo económico y fuerte componente social etc, etc...
        Luego veo que gobierna ERC y la antigua CiU, con el control -que no es otra cosa- de la CUP y pienso ¿en qué están pensando?
        ¡un supuesto estado catalán sería más castizo e intervencionista que la actual España!

        • Esa es la ventaja invencible de una Cataluña independiente, que cada uno se la imagina como quiere. No se puede comparar la realidad que conozco con el futuro que imagino.

          La Cataluña que imagina Sala i Martín y la que imagina Anna Gabriel no tienen nada en común y, sin embargo, a dia de hoy ambas son viables ... esa realidad es muy muy atractiva.

  • Creo que este artículo de Juan Francisco Rubio Ramírez (de 2012) es muy interesante y también responde a Jordi Galí

  • Gracias - la verdad es que da gusto la imparcialidad y la pluralidad con la que tratáis el tema.

  • En Agenda Pública ya nos hicimos eco de evidencia empírica acerca de las secesiones, en concreto la muy comentada de Yugoslavia. Perdonad auto-bombo pero aquí está el artículo comentando los efectos empíricos de la secesión yugoslava:

    • Aceptamos por supuesto la crítica, aunque nos gustaría apuntar:

      1. La mayor parte de los artículos enlazados estaban ya disponibles.
      2. Estábamos pendientes de la respuesta de algunos colaboradores puntuales que, finalmente han rechazado escribir.
      3. Buscamos un debate reposado con argumentos económicos, no necesariamente ligado a la vorágine de acontecimientos políticos.

  • Me gustaría lanzar una pregunta al foro y a los editores. ¿Qué papel creéis que tiene el sistema de partidos regionales en los problemas de nuestra democracia?

    Me explico, los partidos regionales son partidos cuyos sumideros de votos se encuentran en comunidades autónomas concretas. Entonces, son partidos que pueden llegar a gobernar y tener una alta representación en estas comunidades, . Sin embargo, son incapaces de ganar unas elecciones generales o tener nada más que representaciones marginales en el Congreso.

    ¿No tienen ambas partes (CCAA y Estado)incentivos para tratar de acumular el máximo numero de competencias de la otra, sin pensar en si se da un reparto eficiente? ¿No genera este sistema conflictos continuos entre Estado central y CCAA? ¿Es justo que las CCAA tengan un trato desigual en función de si tienen un partido regional fuerte que pueda negociar con el gobierno (diputados necesarios para formar gobierno, por ejemplo coalición canaria)?

    ¿Qué incentivos tiene nuestro sistema político para crear un marco de convivencia en el que estén incluidos todos los españoles? En el caso concreto de Cataluña, las propuestas de sus partidos para salvar al convivencia siempre han consistido en propuestas bilaterales Cataluña -España (Estatut, pacto fiscal). Pero es que, ¿cómo van a intentar arreglar de verdad los problemas territoriales de España, cuando solo responden por sus votantes en Cataluña?

    ¿Soluciones? ¿cámara representación territorial con más competencias?

    • Ese es un problema claro aunque que creo que no es exclusivo de españa. Lo mismo podrias decir de la union europea, por ejemplo. Alli cada uno va a defender lo suyo, lo vemos a menudo con paises mosca cojonera en ciertos temas como suelen ser irlanda o polonia. De hecho todos lo son con sus intereses, aunque con pequeños tira y afloja se acaba avanzando algun que otro milimetro.

      Politicos con altas miras que sean capaces de pensar mas alla de su reeleccion hay pocos por desgracia, aqui y alla.
      Otro grave problema del mismo tipo es el cortoplacismo. Para las siguientes elecciones siempre faltan menos de 4 años. El bien comun mas alla de ese periodo no importa a nadie.

      Otro problema de la democracia es que apenas la mitad puede decidir democraticamente algo que no quiera la otra mitad, asi es la democracia. A algunos sin embargo solo les parece democratico cuando ellos estan en el lado de la mitad mas uno.

  • Enhorabuena a los editores por presentar de manera temática planteamientos opuestos. La confrontación de argumentos razonados siempre es buena y en este caso creo que muy necesaria para reflexionar porqué hemos llegado a esta situación crítica.

    Recomiendo el cruce de opiniones entre Sala i Martín y Tría de Bes. El primero manifiesta una particular versión de solipsismo económico al que le trae sin cuidado la realidad y las consecuencias que ésta conllevará para todos. Citando a Carl Sagan "When we are self-indulgent and uncritical, when we confuse hopes and facts, we slide into pseudoscience and superstition" (The demon-haunted world: science as a candle in the dark)

  • Otra cuestión a tener en cuenta es la posible ruptura de Cataluña. El Valle de Aran ya está tratando su excision, otras zonas podrían adoptar una decisión similar. Los argumentos de autodeterminación que defienden los lndependenntistas, sirven igual para que algunas áreas de Cataluña se desmarquen.. Al final, esto terminaría derivando a dos Cataluñas separadas y movimientos de población....y ¿si Barcelon vota por seguir en España que harían? ¿Unas pocas regiones rurales independientes y aisladas por una aduana? Porque los independentistas no parecen contemplar esta posibilidad...

    • El tema del Aran tiene un cierto sentido porque es un territorio que 'historicamente' era parte de occitania, no de cataluña. Su idioma no es el catalan y nunca han sido parte dels 'paisos catalans' como se considera normalmente desde el punto de vista linguistico.
      Otras zonas de cataluña dudo que tengan ningun interes en separarse. Barcelona y el cinturon industrial es el motor y donde tambien hay menos porcentaje favorable a la independencia. A medida que te alejas ayer el cava corria a todo lo largo y ancho de cataluña.

      Otro tema serian otros territorios colindantes de habla catalana que podrian estar interesados en pertenecer a cataluña algun dia, aunque en general lo dudo bastante. Por ejemplo la franja de aragon o la catalunya nord en Francia. Andorra ni hablar. Y dudo que baleares o valencia. Aunque todo son posibilidades.

    • Los independentistas han demostrado poco respeto a las normas, incluso a las suyas. Por eso no tendrian ningun empacho en argumentar contra esas escisiones de la forma que ahora hace "Madrid" en contra de la independencia de Cataluña. Caben pocas dudas respecto a esto.

  • Estimados editores, muchas gracias por este post, lleno de informadas reflexiones e interesantes links a literatura y entradas previas. Por eso, entiendo solo desde la ironía o incluso el sarcasmo la mención "ver su cuenta de Twitter para opiniones más recientes". Visto el perfil señalado, solo encuentro política, no políticas, justo lo contrario que pretende esta entrada de Drugevijesti.

  • Pues yo creo que han hecho bien en no ocuparse antes este tema, es decir no creo que este sea el marco para tratar la cuestión de la independencia. No se puede debatir empleando elementos racionales porque es un tema de sentimientos: no se piensa con la cabeza sino con las tripas.

    Leo por ejemplo el primer debate entre Galí y Garicano y ¿qué es lo que encuentro? Básicamente Galí dice que siendo independientes podrían hacerlo mejor y que dependerían de ellos mismos. ¿Es esto un argumento en a favor de la independencia?
    Solo si se niega la posibilidad de que, como dice Garicano, España también podría hacerlo mejor, lo que también beneficiaría a Cataluña (incluso más). Galí niega esta última posibilidad por los precedentes, pero tampoco los precedentes en Cataluña son precisamente afortunados.

    A mí todo su debate me parece un poco tautológico: si lo hacemos bien mejoraremos. Galí cree que España nunca lo hará suficientemente bien y Garicano no. Pero no hay nada definitivo, todo son condicionales.

    Todos los inconvenientes que menciona Galí se podrían resolver con diálogo sin necesidad de la separación. Es sencillamente que quieren irse, lo cual desde luego debe respetarse pero no tomar como la única e inevitable salida para el bienestar de los catalanes.

  • Muchas gracias por el post. Me preguntaba por su opinión sobre el papel jugado por cierta parte de la élite intelectual. Ha habido economistas de prestigio que se han significado mucho a favor del process, a menudo desde el extranjero, que han dibujado un panorama idílico a la gente (Europa abriría las puertas a la República Catalana de inmediato, el mundo reconocería el nuevo país, la Economía mundial daría la bienvenida a un motor económico, España se sentaría a negociar la deuda, etc). El resultado, estamos viendo, dista mucho de lo que habían prometido con sus supuestos análisis económicos. ¿Cómo les juzgará la historia? ¿Y la propia profesión económica? ¿Y los catalanes?

    Por otro lado, se echa de menos voces altamente cualificadas como vuestro colaborador habitual Jesús Fernández Villaverde. Con total seguridad Jesús tiene mucho que decir y de gran valor.

    • P: "Profesor, ¿Cómo ve Catalunya desde Nueva York?

      XSiM: "No veo nada. No veo nada. Es difícil ver las cosas desde tan lejos. No entiendo bien qué pasa. No veo. No sé. No, no entiendo lo que pasa.... ahora mismo no lo veo bien, económicamente no sé qué pasa"

  • El tema es muy complejo, porque hay personas a favor del proceso, que no les importa las implicaciones económicas, en el corto plazo aunque las sufran ellos y todos.
    Hemos pasado 5 años observando a los políticos, lanzar la propuesta pero sin tener un plan concreto que analizara costes para crear las estructuras, tiempos, procesos y riesgos. Asi hemos pasado el tiempo, hasta que las empresas, financieros y banqueros este ultimo mes han actuado, por el tema de seguridad jurídica, entonces algunos ciudadanos han empezado a analizar los riesgos que nunca dejaron claro los políticos. La mayoría de empresas grandes si tenían sus planes de contingencia.
    Hasta que no nos enfoquemos a las soluciones, con planes viables, aunque el tema sea en principio político, deben ser los empresarios, los economistas, los banqueros y los inversionistas quienes propongan un plan para salir de laberinto actual. Los políticos tienen incentivos de partido, para lograr sus objetivos siempre en clave de elecciones. Muchos dudamos que sean verdaderos estadistas quienes en la actual revolución científica actual con todos los cambios que ya se están produciendo en el mundo laboral, logístico, robótica IA etc)
    En mi caso defiendo el federalismo como solución, un federalismo con un Bundesrat para solucionar los temas políticos, par los conflictos entre territorios que siempre habrán y una reforma de la constitución para impulsar la equidad, la gestión eficaz, via incentivos y multas en cada estado federal.

    • Añado comentarios del articulo :Los grandes empresarios: 'Queremos a Cataluña, eviten un voto de ruptura' con sus avisos 2015

      • A primera hora de la mañana, Urkullu le había hecho saber a Puigdemont que esa referencia era muy importante para asegurar el compromiso, no escrito, con el Gobierno de Mariano Rajoy: el artículo 155 se aprobaría el viernes en el Senado, pero el Ejecutivo frenaría su aplicación ante la disolución del Parlament y la convocatoria de elecciones. Puigdemont aceptó esa premisa. Antes del mediodía llegaba la confirmación a Ajuria Enea: “En el decreto, esa mención va a figurar”. Puigdemont estaba dispuesto a cumplir los términos del compromiso informal con la Moncloa, trabajosamente gestado por el presidente vasco, con la activa colaboración de un reducido grupo de empresarios y profesionales catalanes. Un ejemplo relacionado con las claves q indicaba, empresarios y.Urkullu proponiendo soluciones razonables, que se van al traste por decisiones políticas presionadas por otros grupos extremos

        • Esperar de los seres humanos racionalidad en cuestiones que tengan que ver con religión, patria, clase social o, en términos más amplios sentido de pertenencia a un grupo, es el triunfo de la esperanza sobre la experiencia.

          Para entenderlo basta con ver algún documental donde un chimpancé se queda descolgado de (o es abandonado o incluso atacado por) la manada.

          En Drugevijesti se está razonablemente calentito al amparo de la discusión casi siempre racional pero las "patrias" son el campo de juego del chimpancé que llevamos dentro.

          • Un fanático, no reconocerá que lo es. No quiero decir tampoco que todos lo sean. Creo que No se puede lograr la independencia con mentiras económicas, el problema es que hay personas que les es igual que les mientan, porque algunas de ellas son fanáticas, y deberemos repasar la definición de fanatismo, donde se indica que en el fanatismo, se supera la racionalidad, la ceguera que produce el apasionamiento puede llevar a que la persona fanática se comporte, en ocasiones, de manera irracional. Es una actitud que se manifiesta con pasión exagerada, desmedida, irracional y en muchos casos rara en defensa de una idea, teoría, cultura, estilo de vida, etc. El fanático es una persona que defiende exageradamente desmedida sus creencias y opiniones, también es aquel que se entusiasma o preocupa ciegamente por algo. Se usa mayormente para designar a las personas profusas en su proselitismo hacia una causa política.

            • La racionalidad está sobrevalorada. No es como el ser humano "funciona". Nadie convence a nadie de nada, incluso los paradigmas científicos no cambian razonando, cambian cuando se muere la generacion de científicos que los sostenía.

              El impacto económico de la independencia es irrelevante en las posturas individuales porque no es un impacto "individual" si no colectivo y sin mecanismos de internalización para el "free rider".

              De hecho, si se analiza como economista es fácil ver que estamos hablando de una "preferencia gratis", de una posibilidad de aumentar mi utilidad (me hace sentir bien formar parte de un grupo, ser un "revolucionario", sentirme unido a una gloriosa tradición de mis ancestros o abrir la puerta a un mañana mejor) que, además, me sale gratis (mi posición individual no cambia la de la "masa" y, a mi, personalmente, no me cuesta ... el "what is seen and what is not seen" de Bastiat viene a la cabeza).

              Es fácil predecir que la demanda de una "utilidad positiva gratuita" será siempre muy alta, por eso las "patrias" (y las "religiones") siempre han estado (y estarán) muy demandadas.

              En realidad, lo que nos dice la "ciencia" (economía, sociología o biología) es que no contemos mucho con racionalidades "macro" para entender la "bestia micro" del nacionalilsmo o para encauzarla con sentido.

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