De Película

Desde que nació mi hijo ya casi 3 años no he tenido mucho tiempo de ir al cine, pero el pasado fin de semana me escapé a ver Avatar. La verdad es que una película bastante predecible y con un guión bastante normalito, pero los efectos especiales son impresionantes y las casi 3 horas de película se pasan un momento. En fin, una buena forma de relajarse un sábado por la tarde.

Pero independientemente de que nos gusten este tipo de películas o no, que a mí me gustan, lo que está claro es que Avatar es un negocio redondo. En la primera semana en los carteles este “show” de James Cameron recaudo unos 80 millones de dólares en los Estados Unidos y casi 200 más en el resto del mundo.

Eso me hizo pensar un poco sobre el cine español y me puse a mirar unos datos con ayuda de Mario de FEDEA. Los “genios” cinematográficos del país llevando un tiempo recibiendo millones de euros en ayudas y no recuerdo que jamás hayamos producido un película del éxito de taquilla de Avatar (¿que al final es de lo que se trata no?)

Me preguntaba cuales eran las cifras de estas ayudas y cuantas películas y/o espectadores se beneficiaban de ellas. Pues bien, el ministerio de cultura es de los más amable y nos pone algunos de estos datos en la web y . En España se hicieron unas 170 películas el año 2008 y las fueron a ver algo más de 14 millones de espectadores, unos 4 millones menos que el 2006 (más o menos un 30 % menos). Estas películas recibieron unos 70 millones de euros en ayudas durante el año 2008.

Si dividimos los 70 millones de euros por los 14 millones de espectadores obtenemos que cada entrada para ver un película española recibió (en media) una subvención de unos 5 euros. Si tenemos en cuenta que una entrada al cine suele costar entre 8 y 10 euros, concluimos que cada entrada tiene una subvención de (más o menos) el 50 % del precio de venta!!!!!!!!!!

Y todo esto sin contar muchas otras subvenciones que el cine recibe de comunidades autónomas y televisiones públicas y privadas (Por cierto, si alguien me puede ayudar a encontrar datos sobre estas otras subvenciones lo agradecería).

Vamos, de película.

Hay 9 comentarios
  • Hay otras formas de protección, como las cuotas de películas nacionales. Y me dice un amigo que ha producido películas, que las televisiones se deducen un 100% de lo que invierten en cine español de sus impuestos. Luego no es de extrañar que la gente del cine sea tan activa políticamente. Es un auténtico escándalo. Y antes de que alguien nos diga que la universidad también está subvencionada, diré que estoy de acuerdo. Es otro escándalo. Las subvenciones deberían disminuir de manera abrupta y ser sustituidas por tasas.

    • De acuerdo...da vergüenza que los artistas se posicionen tanto. Pero esta claro que lo hacen por que les interesa. Sobre la universidad; no puedo estar mas de acuerdo.

  • Desconozco otras cifras de ayuda al cine, pero este comentario () me parece una reflexión interesante sobre cómo se desarrollan las subvenciones a la industria cinematográfica en comparación con las ayudas a la producción científica.

  • Un par de artículos del País sobre el tema. En el primero se da la cifra que pedías:las ayudas de CCAAs y televisiones (200M€ al año, habrá que ver de dónde sale la cifra). En el segundo se sigue el caso particular de una película y las subvenciones que recibió... y las entradas vendidas al final del periplo.

    Finalmente, y de regalo, llegué a una entrevista a una chica que durante años fue estrella de la escena española de colgar películas y documentales "piratas" en internet. La entrevista es bastante interesante si puedes seguir la jerga y los muchos casos particulares que relata, da nociones de cómo y por qué motivos la gente se dedica a esto sin (muchas veces) ánimo de lucro. En la entrevista dice que las películas españolas, salvo excepciones, ni se bajan de internet.

    De esta forma, vemos que muchas veces las películas subvencionadas no se estrenan, que cuando se estrenan no va nadie (o se compran entradas fraudulentamente para llegar a la subvención por número de entradas) y que de hecho la gente no quiere las pelis ni gratis, bajandoselas de internet al coste fijo de una conexión.

    Hay quien, desde la indústria, dice que el problema es que es casi imposible encontrar salas, o estrenar en buenas fechas, o costearse la publicidad y promoción. Una razón para ello (a parte de la baja calidad general de los films y el poco interés que suscitan en el público) debe ser el efecto de crowding que las subvenciones producen, de forma que para los distribuidores y proyectores es demasiado costoso diferenciar el grano de la paja.

    • Enric
      No tengo mucho que aportar. Solo darte las gracias por completar mi post.
      Juan

  • Este es un tema que genera muchas confusiones y distorsiones de percepción. He escrito bastante sobre el tema (te dejaré unos enlaces), pero me gustaría que antes se tomaran en consideración un par de aspectos:

    a) Ningún país en el mundo puede levantar seriamente presupuestos como los que son necesarios para hacer Avatar sin un acuerdo con la industria norteamericana. Planet 51 es un intento de competir con Hollywood hecho en España desde fuera del sistema, pero tengo serias dudas de su rentabilidad, especialmente en el estreno americano. La conclusión es que querer comparar todo el cine español con ese tipo de éxitos que sólo los norteamericanos producen (ni los franceses, ni los alemanes, ni los italianos, los rusos, los chinos o los brasileños) no es un buen punto de partida de análisis.

    b) Lo que no quiere decir que no se puedan ensayar otras cosas: Alatriste consiguió más de 20 millones en la taquilla española; pocas películas, incluso americanas lo consiguen. Lo que nos lleva a concluir que esas taquillas son excepcionales y que no puede medirse todo por los megahits. Una mirada más certera es ver Celda211, El Laberinto del Fauno o Spanish Movie, películas con un soporte fuerte de la televisión (telecinco) consiguen estupendas facturas de producción y excelentes taquillas. Lo importante a observar es que son productos promovidos por un espacio industrial que aspira a recuperar todo el dinero que pueda de lo que obligatoriamente tiene que invertir: hasta que cambie la ley que está a punto de aprobarse, el 5% de la cifra de ingresos de las televisiones que emiten cine de menos de siete años de antigüedad. Lo que nos lleva al diseño de los incentivos.

    c) No hay país en el mundo que tenga una cinematografía que no tenga esquemas públicos de fomento de la producción: desde las ayudas a rodajes, pasando por los incentivos fiscales a las ayudas directas. En Francia se destina un porcentaje de taquilla, en el Reino Unido se hace con la lotería, muchos Estados de EEUU tienen mecanismos para atraer rodajes, Canadá tiene un sofisticado sistema de ayudas públicas. Es decir, que España no es una excepción. Tampoco es el cine una excepción en subvenciones: las tienen las televisiones públicas, los coches, la agricultura, las energías renovables, el teatro, el ballet, los museos, el carbón, el metro de madrid...

    d) Es decir: que centrar el debate sobre el cine español en si tienen subvenciones o la cuantía de la subvención con respecto a las entradas no es lo mejor: ni, como hemos visto, no son los únicos en ser subvencionados, ni la explotación de las películas se hace únicamente en las entradas de cine: hay derechos de antena, ventas de DVD y ventas internacionales. Es verdad que los derechos de antena son públicos y obligatorios, lo que nos lleva a la cuestión de fondo.

    e) ¿30 años de soporte público al cine ha servido para consolidar una industria que no depende de ella o que tenga la posibilidad de competir internacionalmente con garantías? El exceso de películas sin salida comercial, el desencuentro con la sociedad y un análisis detenido de las tripas legales del sistema (no solo la ley de cine, sino sus decretos de desarrollo y las ordenes ministeriales) nos llevarían, y es mi opinión, a un esquema que no fomenta nada de eso, sino a una cierta endogamia y especialmente a una "industria" cuya finalidad es tener los sueldos de sus integrantes garantizados y no la rentabilidad de sus películas y productoras.

    f) Al final solo hay dos posturas: si la sociedad renuncia a todo tipo de ayudas públicas, para el cine tampoco. Pero si la sociedad acepta el diseño de esquemas de fomento (en vez "de protección") la cuestión reside en cómo se diseñan los incentivos para tratar de tener determinados efectos. Ahora mismo, el efecto es el resultado que vemos, sin perjuicio de que mucha gente desea congraciarse con el público, generalmente los menos favorecidos por el sistema. Los tratados internacionales firmados por España y la UE amparan la excepción sobre la ausencia de ayudas públicas al cine por algo que se conoce como "la excepción cultural", es decir, que tiene una cobertura legal importante. Otra cosa es que algunas fórmulas de ejercerlo puedan ser constitucionales o no. O desborden la legislación comunitaria.

    Te dejo los enlaces prometidos:

    • Querido Gonzalo
      paso a paso.
      a. me estas diciendo que en España no se pueden financiar películas rentables? tenemos bancos mejores que los americanos. pero si esto es así, puede que España no debamos hacer películas. Parece que no es nuestra ventaja comparativa.
      b. la verdad es que no entiendo el b. Aquí me dices que si podemos hacer películas rentables. Si es así, hagamoslas y olvidemos de las otras.
      c. Estoy de acuerdo, pero que lo hagan los demás o nosotros en otras industrias no quiere decir que debamos hacerlo. Yo abogo por eliminar todas las subvenciones que no estén relacionadas con externalidades positivas. Y el cine no me parece una.
      d.ese es un buen punto...los ingresos del DVD son importantes. Tu sabes como los podría conseguir?
      e. entonces estamos de acuerdo.
      f. yo soy de los que no quiere ayudas...así que ya sabes mi posición.
      De todas formas, gracias por tu largo comentario. Es lo que pretendemos.

  • Te respondo:

    a) No es un problema de bancos. Los bancos que trabajan en cine descuentan contratos firmados de distribución. Es verdad que en España tienen poca especialización y no suelen entender los riesgos de este tipo de producciones. Es normal, porque raramente se han hecho productos que sean rentables por sí mismos. Ahora mismo, existe un convenio con ICO que permite descontar los contratos de RTVE y anticipar parte de las subvenciones (nunca el 100%). Además, existe Audiovisual SGR (una sociedad de garantía recíproca que está formada entre otros por Egeda y Fapae) que permite conceder avales para que los bancos anticipen esos descuentos. Los avales están limitados por los estatutos de SGR. El problema de la financiación es encontrar los suficientes inversores y preventas internacionales para poder rodar la película y tener el master final. Otra parte todavía más dificultosa es la financiación del desarrollo. Por tanto, es un problema de producto: si puedes diseñar un producto capaz de encontrar esa financiación los bancos al final no son el problema.

    Sobre si existe ventaja comparativa o competitiva difícilmente puede ser el cine: se rueda mayoritariamente en español (limita mercados, limita presupuesto). Esa suma lo hace duro para acceder al mercado internacional que es donde está el gran dinero. Ese gran dinero se mueve por títulos "hollywoodienses" o por exito en festivales. Este problema lo tienen todas las cinematografías que no son EEUU, incluso la australiana, que se hace en inglés y que da un porrón de ayudas.

    b) Saber si una película va a ser rentable es un arcano. Lo que sí se puede es reducir el riesgo y orientar la producción. El sistema español donde falla es ahí: en que no incentiva, como te decía, que el número de producciones que compitan por ser Celda211 sea mayor. Se hacen demasiadas películas minoritarias o directamente inservibles. Si el talento español ha demostrado que es bueno expulsando a las series americanas de la televisión en abierto, puede hacer buenas películas. O mejor dicho, puede hacer más. Al final, "olvidarse" de hacer otro cine requiere un cambio legislativo y del diseño de incentivos, no del talento. Y esto es político.

    c) de acuerdo con el razonamiento. pero si la sociedad estima conveniente que se den subvenciones y eso lo hace con su voto por opciones politicas que, según se mire, las usan como elemento clientelar, hay poco que hacer: es mas razonable mejorar la forma en que se conceden y lo que incentivan. Parte de la sociedad española estará de acuerdo con un argumento que, como te decía, tiene categoría legal. Y es la excepción cultural. En Europa se piensa que si se deja libre el mercado del cine, el cine norteamericano se quedaría con todo el control de la oferta. Teniendo en cuenta que las distribuidoras americanas llevan practicando desde hace años diversas estrategias de concertación de precios y de cierre del mercado, estrategias difícilísimas de probar en un tribunal, es un riesgo más que posible. Además, se considera que el cine transmite una serie de elementos de identidad y culturales que generan lo que se llama "colonización", y que se ve con el hecho de la extensión de la fiesta de Halloween o la sustitución de los Reyes Magos por Papá Noel. Si esto es bueno o malo, es otro tema. Aquí, por ejemplo, es sorprendente que los mismos políticos que hablan de la excepción cultural permitan u obliguen a doblar las películas, cuando la mejor defensa industrial sería que no se exhibieran dobladas. Ya hace tantos años de esa concesión que difícilmente el público aceptaría películas no dobladas, por mucho que crece la versión original, hoy día una opción.

    d) los ingresos por DVD de una película española no son muy importantes en general. Cada productor trata de sacar el mejor precio posible, pero depende mucho del titulo o de acuerdos estables. No conzco cifras específicas del DVD español, el ministerio sólo publica un ranking de las distribuidoras de DVD sin decir qué cifra alcanzan. Los otros ingresos que se publiquen serán estudios que miren globalmente el mercado del DVD.

    e y f) pero es un tema de elección social. Yo tengo mi opinión: no quiero ni subvenciones ni concesiones a dedo de estancos. Pero cambiar eso, ay, sólo se hace con un programa político. En su ausencia, conviene pelear por sistemas que puedan desarrollar una industria que, en su día, no necesite ayudas. O darles un plazo para adaptarse con una fecha de terminación de las ayudas. Yo optaría por un esquema que fomentara la desgravación fiscal con obligación de coproducción y distribución internacional, empleo obligatorio de seguros de buen fin y, en todo caso, incentivos locales a rodajes. Todo ello mirandolo de modo clásico. Ahora mismo el negocio verdadero es hacer películas que generen secuelas y otras fuentes de ingresos. Es lo que ha intentado Planet51, queriendo jugar en la liga mas fuerte del mundo. Pero sin empresas de distribución poderososas, no se puede hacer nada. Que las empresas españolas de entretenimiento pudieran acceder al capital de esas grandes compañías y condicionar la producción (de alguna forma y no al 100%, porque el mercado es el que es) ayudaría a rentabilizar un producto de talento español o financiación española: en un mundo globalizado, lo importante es atraer el talento y quedarse con los impuestos que genera y la rentabilidad de los inversores en sede española. De todas formas, el dinero en el cine se gana en la distribución o cobrando por participar en ella (abogados, actores....) pero el productor financiero suele perder siempre. Incluso en EEUU. Es un negocio de enorme riesgo.

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